lunes, 29 de junio de 2009

Honduras vuelve a ser bananera

El golpe de siempre, la oligarquía de siempre, la indiferencia de siempre

La destitución del presidente legítimo de Honduras está siendo contada por los medios de comunicación españoles con una mezcla de tibia condena y de responso al estilo "¿Ves lo que te pasa si juegas a Hugo Chávez
?" Todo se reduce al golpe de estado de toda la vida en Centroamérica, de milicos roñosos fieles guardianes de una repugnante oligarquía y curas gritones. Honduras es un país con un enorme poso de fascismo sociológico y fanatismo religioso -católico y evangélico-, y es ese el que se ha echado la canana al pecho para derrocar a un presidente de pasado latifundista y de centro-derecha que cometió pecado de traición al hacer política de izquierdas, y que encima tuvo la osadía de pedir a su pueblo que expresara su opinión. No hay nada más, por mucho que El País se empeñe en ver en Manuel Zelaya el síndrome del gobernante que busca perpetuarse: Falso, la reforma constitucional popuesta era a medio y largo plazo y en ningún caso a Zelaya le hubiera dado tiempo a presentarse a la reelección.

Cierto que esta vez no está la CIA detrás del golpe, pero las reacciones son tan tibias como siempre: ¿Por qué otros países americanos o Europa no han vaciado de inmediato sus embajadas en Tegucigalpa? ¿Por qué no se niegan explícitamente a reconocer al gobierno ilegítimo impuesto por los militares? y, llegando más lejos... ¿Por qué no una intervención militar de la OEA pa
ra restablecer la legalidad?



Público es el único periódico que ofrece las verdaderas claves de lo ocurrido en Honduras y plantea algo que hemos vivido muy cerca -en el País Vasco-: Que se persiga la decisión de preguntar su opinión al pueblo, mientras se pueden repetir consultas -Irlanda- si su resultado no es el esperado por el poder. El ex director del periódico, Ignacio Escolar, desarrolla más ampliamente Las claves para entender qué pasa en Honduras.

Este vídeo protagonizado por periodistas de Radio Globo -Escuchadla a través de su web, esa prensa valiente que pone en apuros a los mandatarios golpistas con sus preguntas no es algo que conozcamos ya por aquí- prueba que son los métodos de siempre los que usan los golpistas contra los medios de comunicación.



domingo, 28 de junio de 2009

Último artículo publicado en Granada Hoy


Documentales de La 2

Los seguidores de los documentales de naturaleza en la sobremesa de La 2 saben que en la sabana los depredadores jamás combaten los unos con los otros. Hienas y leones se gruñen y rugen, el chacal y el guepardo bufan y fanfarronean pero sin llegar a mayores; hay una entente cordial, el que más ruido hace se lleva la mejor pieza pero el otro sabe que habrá festín para todos a la hora de repartirse los restos del ungulado más débil de la manada.

Constituye ese ladrar y gruñir sin clavar dentellada lo que alimenta a la prensa local y la clase política que a ella se asoma; lo llaman confrontación, y para quienes el Serengueti pille lejos también se explica con el símil de los chacolines: un títere le da de mamporros al otro, pero por debajo del teatrico los mueven las mismas manos. Benzal, Torres Hurtado, Huertas, Ayllón, Caler, Pérez... se sacan los dientes y erizan el pelo, pero acaban repartiéndose un antílope tiernecito mientras el respetable dormita en su sofá. La presa más jugosa es la vega, los mejores terrenos agrícolas del país, el paisaje sin el que Granada no se entiende, no importa lo protegido que esté; se cambian las leyes y se devora. Al Parque Tecnológico de la Salud se le acabó la vega de un mordisco entre otras cosas porque lo que se hizo en nombre de esa Andalucía innovadora en la que vamos en platillo volante al curro era una excusa para hacer pisos. Ahora vuelve a tener hambre pero en lugar de echarle los despojos del Parque Nevada –del susto a algún radio-predicador local le daría un síncope si eso ocurriera- lo van a alimentar con ochenta hectáreas de vega, sin confrontación. Chacales y guepardos están de acuerdo.



Hienas y lobos escenifican unos gruñidos y van a por otra presa: Se gastarán cientos de millones en una autovía para que los de La Zubia vayan al Kinépolis, con enormes taludes y viaductos sobre los que miles de coches volarán a toda velocidad sobre el valle del Darro, entre los límites de la Alhambra y del parque de Sierra Nevada. Un carísimo capricho que unos y otros disfrazan de imperiosa necesidad. Los coyotes del ladrillo y los chacales expendedores de licencias babean de gula.

¿Confrontación? La Junta socialista le aprueba a un Ayuntamiento del PP, el de Albolote, un Plan General para que construya diez mil viviendas -¿Quién demonios necesita hoy diez mil viviendas? ¿Quién las va a comprar y con qué hipotecas?-. Tal vez no tan apetitosa como la del Sur, pero también se trata de vega, no hay manada de leones que no quiera hincarle el diente. Quienes hoy gobiernan en el pueblo denunciaban hace sólo dos años que si se aprobaba el Plan un ex alto cargo socialista se iba a enriquecer. Pero aquí paz y después gloria. Los depredadores, tan amigos, se reparten el Serengueti mientras el espectador ronca en su chaise-longue.

martes, 23 de junio de 2009

Playlist nº 11: Verano

That summer feeling

Cuarenta canciones inspiradas por el verano para hacer el verano más llevadero, a quien no le guste el verano, que no es mi caso. Son las mismas que se oyen en el player de la derecha. Atención, abajo, al impresionante vídeo de Janis Joplin y al superkitsh de The Style Council.

1. That Summer Feeling - Jonathan Richman & The Modern Lovers
2. El Bello Verano - Family


3. I Write Summer Songs For No Reason - Acid House Kings
4. Summertime - Gene Vincent & The Wildcats
5. California Sun - The Rivieras
6. Tiburon XIII - Los Vegetales


7. Sunny Afternoon - The Kinks
8. The Stranglers - Midnight Summer Dream
9. Girls In Their Summer Clothes - Bruce Springsteen


10. Verano Fatal - Nacho Vegas & Christina Rosenvinge
11. Your Summer Dream - The Beach Boys
12. Surfin USA - The Jesus and Mary Chain
13. Ola De Calor - Cooper


14. Summertime Blues - Eddie Cochran
15. School's Out - Alice Cooper
16. In The Summertime - Bob Dylan


17. Heat Wave - Martha & The Vandellas
18. Summer Storm - Girls In Hawaii
19. Summer In The City - The Lovin' Spoonful


20. Planes De Verano - Algora
21. The Last Rose Of Summer - Nina Simone
22. Theme From A Summer Place - Percy Faith & His Orchestra
23. Summertime In Sweden - Cuchillo


24. Summer Wind - Frank Sinatra
25. Wipeout - Surfaris
26. One Kiss Don't Make A Summer - Lucky Soul
27. Punky Reggae Party - Bob Marley & The Wailers
28. Summer's Life - Shaky Hands


29. Long Hot Summer - The Style Council
30. Hot Fun In The Summertime - Sly And The Family Stone -
31. The Summer - Yo La Tengo
32. Summer's Here - Magnus
33. Indian Summer - The Doors
34. Hace calor - Kiko Veneno


35. Here Comes The Summer - The Undertones
36. The Last Day Of Summer - The Cure
37. Barry Adamson - Saturn In The Summertime
38. Dancing In The Streets - Martha & The Vandellas
39. Street Fighting Man - The Rolling Stones


40. Summertime - Janis Joplin

lunes, 22 de junio de 2009

Último artículo publicado en Granada Hoy


Postales desde Persépolis

Ying Liang, el joven cineasta chino que dirigió Good cats, film injustamente excluido del palmarés de Cines del Sur, nos describió los mecanismos censores con que el Gobierno chino impide a cualquier obra sospechosa acceder a los canales de distribución masivos. Tras el advenimiento del capitalismo a China, un órgano censor fundado por Mao en 1949 se coordina con las leyes de un salvaje mercado libre para impedir que cine, música o literatura creados desde la independencia puedan llegar a la generalidad de la población.

Ying, cuya película costó sólo diez mil euros y a quien nadie subvenciona, no es como los cineastas mendicantes de este reino, incapaces de estrenar la mitad de la basura subvencionada que producen. Por el contrario este joven creador chino reclama su derecho a vender deuvedés casa por casa, a colgar su obra en Internet, a recurrir a la piratería con tal de dar a conocer su trabajo.

En Irán los periodistas extranjeros ya no pueden informar sobre la revuelta contra el supuesto fraude en las elecciones. Pero la milenaria Persépolis se ha puesto manos a la obra para informar al mundo y romper el muro de silencio del régimen teocrático, y gracias a los mensajes en Twitter, los vídeos en Youtube y las fotos en Flickr sabemos de esa revolución verde –con todas mis reservas hacia las revoluciones de colorines que suelen tener a la CIA detrás- con la que buscan salir del pozo del jomeinismo. Entre quienes informan desde Teherán hay fotógrafos profesionales que, renunciando a ganancias, publican en la Red bajo una licencia Creative Commons que permite la reproducción citando la fuente. Es cierto que tal como está el panorama laboral en las empresas de comunicación, éstas se ahorran un pico en sueldos de fotógrafos y periodistas obteniendo gratis la información de Internet; y que la ausencia de un control de calidad banaliza y resta credibilidad a esa información. Pero también se demuestra lo importante que es la libertad en la web para tener una sociedad libre. Gracias a esa libertad –siempre más importante que los puestos de trabajo-, hoy conocemos lo que ocurre en Irán, pero cualquier día nos puede tocar a nosotros.



Hay que impedir que los gobiernos controlen la información que fluye por Internet, y con el
actual desarrollo tecnológico me resulta incomprensible que –salvo que existan acuerdos tácitos entre proveedores, buscadores y gobiernos- en China o Cuba pueda existir una Internet censurada sin que haya forma de burlarlo. En España un lobby antipiratería, que para dar penita se ha bautizado como Coalición de Industrias en Declive, pretende hacer de nuestro país una China donde se pueda cerrar una página web por decisión de un órgano superior. Y si queremos vivir en un país libre no podemos permitir que eso ocurra.

domingo, 21 de junio de 2009

Cines del Sur, c'est tout

Crisis de identidad

Cines del Sur ha logrado traer a su sección oficial una selección de cine de una calidad bastante elevada, con poco que envidiar en nivel medio a otros festivales especializados. Aún así, teniendo en cuenta que dos tercios de las películas a concurso procedían del continente asiático, el Festival de Granada tiene que crecer bastante para competir no ya con las grandes citas para el cine asiático en Corea y la India sino incluso con el BAF de Barcelona, demasiado cercano en fechas al de Granada y que logra atraer las producciones asiáticas más esperadas del año –no tanto en términos de calidad como de tirón de esas películas-. El camino emprendido es el correcto, porque Granada está sonando entre los cineastas de distintos confines ofreciendo sobre todo hospitalidad, un trato respetuoso y el buen trabajo previo que los programadores del Festival realizan en otros certámenes, pero deberían intensificarse las acciones a través de la Plataforma de Festivales del Sur, donde aún no están muchos de los que son.

Analizando la selección oficial de este año se ha levantado cierto debate entre los medios especializados sobre si es oportuna o no la inclusión de determinados productos que por presupuesto, estilo y ambiciones no pueden calificarse de cine emergente. La cinta ganadora del Premio del público, $9.99; la sudafricana Desgracia, la coreana Mi querido enemigo, incluso Canciones de los mares del Sur se salen de los esquemas de un ‘cinema povera’ al que algunos querrían ver constreñido el certamen. Esa es el dilema, toda una crisis de identidad, al que se enfrentan los programadores de Cines del Sur: bien optar por ser una especie de festival oenegé que apoye a aquellos cineastas que lo tienen más difícil o bien entrar de lleno en la competencia por los títulos de mejor calidad dentro del ámbito geográfico del certamen, lo cual no implica ir a por lo comercial y abandonar la búsqueda, incluso debajo de las piedras, del cine más sorprendente. Personalmente creo que el Festival de Granada no debe cortarse las alas e ir a por la mayor, siendo consciente de que con Torreiro, Riambau, Elena y Ortega al frente de la programación no hay temor de que nos cuelen gato por liebre.

Más Iberoamérica

La escasa presencia en la sección competitiva del cine de América Latina es otra queja que se ha podido oír estos días, incluso en boca del presidente del Jurado Arturo Ripstein. La explicación que se ha venido dando desde la dirección es que Cines del Sur no debe competir con otros festivales andaluces, y en Andalucía –y también con apoyo de la Junta- está el Festival Iberoamericano de Huelva, con casi cuatro décadas de historia. Claro que el único festival andaluz de los grandes -Granada, Málaga, Sevilla y Huelva- al frente del cual parecen quedar mentes pensantes es Cines del Sur. El resto parecen dirigidos por enemigos, y en el caso de Huelva la decadencia es tan estrepitosa que ha dejado de interesar a los cineastas del otro lado del Atlántico como plataforma para sus películas. Tal vez sea el momento de olvidar los reparos e ir con decisión a por el cine latinoamericano.

Palmarés sin sorpresas

Comentaba Mirito Torreiro, director de programación, que encontró la película que ha merecido el favor del Jurado, la georgiana La otra orilla en el más oscuro rincón del Mercado del film de la Berlinale, que era un título que había pasado prácticamente desapercibido. He aquí una de las funciones que debe cumplir este festival, rescatar lo que otros no supieron valorar. Gracias a esto la mirada pesimista y carente de sentimentalismos que George Ovashvili fija sobre un niño víctima de la guerra y los odios interétnicos de su país ha obtenido un merecido reconocimiento que habría redondeado premiar la electrizante interpretación del niño Tedo Bekhauri. No me convence tanto que la mención al mejor actor fuera para Melih Selçuk, no por que no sea brillante su trabajo en Leche, sino porque indirectamente premia una cinta bastante plomiza. Nada que objetar a Irina Agejkina, que da todo un recital de miradas, risas e intensidad en la blandita Canciones de los mares del Sur.

A la decisión del Jurado oficial sólo le pondría una pega, la presencia en el palmarés con la Alhambra de Bronce de Jalainur, una película que aspira a epatar con una grandiosidad visual que se va al cuerno ante la pésima calidad de su fotografía y la grabación en baja definición. Su lugar bien lo podría haber ocupado otro título venido de china, Good cats, confirmación del gran talento y lo mucho que decir que tiene Ying Liang.

El triunfador moral de este festival es Behnam Behzadi; bastante es que en su debut en el largometraje se lleve la Alhambra de Plata a la mejor dirección y que NETPAC reconozca su película como la mejor cinta asiática. Pero lo mejor es la insólita unanimidad que ha encumbrado a Antes del Funeral –fue también una de las películas más votadas por el público- y que sitúa a Behzadi como uno de los autores a seguir y con más futuro en el actual cine iraní, para el que abre nuevos horizontes formales y temáticos. Esperemos que un endurecimiento en el régimen teocrático de su país no lo eche todo por la borda.

Cines del Sur. Palmarés de la tercera edición


La otra orilla gana Cines del Sur

La ALHAMBRA DE ORO, premio al mejor largometraje, dotado con 50.000 euros y Trofeo, ha sido concedido a la película The Other Bank (Georgia/Kazajstán, 2009) del director georgiano George Ovashvili.

La ALHAMBRA DE PLATA, premio a la mejor dirección de largometraje, dotado con 30.000 euros y Trofeo, ha sido otorgado a la película Before the Burial (Irán, 2008) del director iraní Behnam Behzadi.

La ALHAMBRA DE BRONCE, premio Especial del Jurado, dotado con 15.000 euros y Trofeo ha sido adjudicado a la película Jalainur (China, 2008) del director chino Zhao Ye.

El PREMIO DEL PÚBLICO, a la mejor película, dotado con 5.000 euros y Trofeo, ha sido concedido a la película
$9,99 (Israel / Australia, 2008) de la directora israelí Tatia Rosenthal.

La MENCIÓ
N ESPECIAL DEL JURADO, a la mejor actriz ha sido concedida a Irina Agejkina por su actuación en la película Songs from the Southern Seas y al mejor actor a Melih Selçuk de la película Milk.

El PREMIO RTVA MEDITERRÁNEOS, patrocinado por Cajasol, al mejor documental producido en alguno de los países ribereños del Mediterráneo, dotado con 6.000 euros para la adquisición de los derechos de emisión en Andalucía, ha sido adjudicado a la película Slingshot hip hop (Palestina / Estados Unidos, 2008) de la directora de origen palestino Jackie Reem Salloum.

El PREMIO NETPAC ex-aequo en igualdad de condiciones a las dos mejores películas asiáticas, ha sido otorgado a la película
Flowers of the Sky (Sri Lanka, 2008) del director hindú Prasanna Vithanage y a la película Before the Burial (Irán, 2008) del director iraní Behnam Behzadi.

sábado, 20 de junio de 2009

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


Hyundai Blues

Mi querido enemigo
(Meozzin haru)
Corea del Sur 2008. 35 mm. Color. 123’
Dir: Lee Yoon-ki
Guión: Park Eun-yeong, Lee Yoon-ki
Int: Ha Jung-woo, Jeon Do-youn


No me cabe duda de que la presencia de esta producción, de generoso presupuesto y look occidentalizado, en Cines del Sur será discutida. Pero también es cierto que se trata de una encantadora y ligera película que equilibra el tono general de la competición. Road movie urbana, comedia sutil, Mi querido enemigo es un estudio de personajes que se beneficia de las imprevisibles reacciones de la pareja protagonista. La química entre el simpático gigoló, infantil pero sincero, y su desabrida ex novia que le reclama la devolución de un importante préstamo, es la materia sobre la que fluye la trama con la libertad de una improvisación jazzística. Toda la peripecia es el ir y venir por Seul buscando amistades, ex amantes y contactos que puedan ayudar a Byoung-woon a saldar su deuda, y cómo a través de ellos Hee-soo va descubriendo que su ex novio es todo un desconocido para ella. Al joven le sobra el barniz de ángel de Capra y el avinagramiento de la chica es a ratos forzado pero la agilidad de los diálogos y del guión en su conjunto nos lleva sin transición de los momentos cómicos a los más claustrofóbicos.

Lo bueno y lo malo es que en la película no ocurre gran cosa, ni los cambios en el carácter de ambos protagonistas –especialmente en ella- están muy marcados, así que no se avanza hacia un climax emocional, al que se renuncia expresamente. Las revelaciones deben ser leídas entre líneas, aunque están al alcance de cualquier espectador medio. Es en este subtexto donde el viaje avanza y donde reside el placer del visionado. Lee parece citar a Cavafis al mantener que lo importante es el viaje y no el destino de ese viaje. Se niega a transformar este viaje de conveniencia en un romance, lo que hubiera sido la decisión más obvia. Y compensa la lentitud con la que los personajes centrales se van transformando, haciendo que nos fijemos en los contactos de Byoung-woon, todo un muestrario social. Pero el metraje se alarga hasta las dos horas, algunos de esos encuentros episódicos están de más, aportan muy poco o incluso nos desvían del camino, y la tensión entre ambos protagonistas nos agota por reiterativa.

Visualmente es un trabajo impecable, que sabe sacar partido del continuo cambio de escenarios -el único que se repite es interior del Hyundai de la chica, sin excesos ni manierismos formales.

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


Loca evasión ‘emo’

Voy a explotar
México 2008. 35 mm. Color. 106’
Dirección y guión: Gerardo Naranjo
Int: María Deschamps, Juan Pablo Santiago, Daniel Giménez Cacho


Paradojas: La concesión a la “alfombra roja” del Cines del Sur 2008 fue la presencia de Gaél García Bernal, pero este año el último lanzamiento de Canana, la productora que fundó a medias con Diego Luna, ha pasado de puntillas por el concurso, sin enviar representante y pasado a una hora difícil para público y crítica. Pero la elijo dentro de lo visto ayer más que nada por no hacer demasiada sangre con El último thakur, una ridiculez que es, de lejos, lo peor visto en la Sección Oficial.

Voy a explotar encantará a los amantes del más puro indie norteamericano, ese es su aspecto visual. Habla de adolescencia y de rebeldía y cuestiona a ambas como valores en sí mismos. Con la estructura de una película de fugas sin futuro, no está tan cerca de Bonne and Clyde o de Loca evasión como de Pierrot le fou. Naranjo defiende que no todo en la adolescencia está perdido, ni siquiera en estos tiempos ser quinceañero implica necesariamente ser imbécil, aún quedan rebeldes anarquistas y autodestructivos. Acierta de lleno con sus dos jóvenes e inexpertos actores, que ponen toda la carne en su recreación de la pareja de almas gemelas y pelos imposibles, dos insoportables niñatos, ególatra él, un poco bruja ella, que sin embargo tienen algo de lo que la mayoría de sus coetáneos carecen: romanticismo y ganas de romper con todo. “¿Por qué corremos?” pregunta Maru, la chica, en un momento de su fuga en que nadie les persigue pero ambos han adoptado el correr como pose.

La mirada crítica sobre la alocada fuga de Maru y Román es otro acierto, como lo es adoptar su punto de vista respecto al mundo de los adultos, que esos sí son unos imbéciles integrales, más infantiles que los chavales. Inteligente es también emplear alternativamente los diarios de ambos como voz narradora. Además situar como padre de Román a un arrogante diputado conservador sirve a Naranjo para clavar alguna puya contra la clase dominante mexicana. Pero, lástima, durante parte del metraje la escapada de los críos pierde interés y fuelle.

El guión sabe ir alternando el protagonismo entre chico y chica y contraponer una mirada femenina a la del varón, la pega es que la cosa se quede en un fresco genérico de la clásica angustia teenager renunciando a una indagación más sólida en las almas de los protagonistas.

viernes, 19 de junio de 2009

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


Qué vida más triste

Perfect Life
(Wanmei Shenghuo)

China / Hong Kong 2008. 35 mm. Color. 97’

Dirección y guión: Emily Tang
Int.: Yao Qian Yu, Cheng Tai Shen, Jenny Tse



No es fácil reseñar una película cuando al terminar de verla uno se ve incapaz de saber qué es exactamente lo que su autora ha querido contarle y ha perdido el hilo, o los hilos, que supuestamente ligan las dos historias de sendas mujeres que –eso sí lo pillo- acaban confluyendo en la ciudad de Zhengzou. Y eso puede ser porque soy un torpe de campeonato, porque esos hilos narrativos son demasiado sutiles o porque están tejidos de forma defectuosa. Demasiados sobrentendidos, demasiada opacidad. Uno intuye que la situación de la madre hongkonesa divorciada es el destino que espera a la sufrida chica del Norte, pero al cabo de casi dos horas tratando de identificarme con lo que veo en pantalla y luchando con el tedio no me pidan más esfuerzos. Uno entiende que la vida en la China actual para una joven ‘milyuanista’ es tremendamente aburrida, pero para hacérnoslo saber no deberían contagiarnos el aburrimiento. Su vida imperfecta, su vagar de trabajo en trabajo hasta acabar de camarera de hotel no logran atraparme, como tampoco la también imperfecta vida de la madre divorciada, cuyo tono documental no me resulta creíble. Las mujeres de Emily Tang me hablan de deseos e ilusiones condenados a no cumplirse, me sugieren que hubo un pasado mejor y que el futuro es incierto pero ¿no son centenares las historias que hablan de eso?

De Vida perfecta me quedo con la intensa actuación de la protagonista Yao Qian Yu, con forma tan libre de narrar, su nocturnidad y la sordidez de algunos ambientes, pero ni me convence su halo de romanticismo –no es gratuita la cita visual a In the mood for love de Wong Kar-wai- ni el débil barniz de cine negro que otorga la relación de la protagonista con el tullido traficante de arte, una relación cuyo bien plasmado tono enfermizo otorga a la cinta uno de sus buenos momentos aislados.
Según la directora y guionista Vida perfecta es un cóctel que combina dos tercios de documental y uno de ficción. Pero, aunque se note que buena parte del rodaje se ha hecho sin guión, yo sólo veo ficción, una ficción naturalista, sin duda, aunque como en un buen documental, Emily Tang –que sabe de documentales, y tan valientes como el que rodó sobre Tiananmen- consiga que una historia deprimente nos deprima de verdad.

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


El apartheid interior

Desgracia
(Disgrace)

Sudáfrica / Australia 2008. 35 mm. Color. 120’

Director:
Steve Jacobs
Guión:
Anna Maria Monticelli sobre la novela de J.M. Coutzee
Int: John Malkovich, Jessica Haines, Eriq Ebouaney



Era para echarse a temblar: Adaptación de una exitosa novela de un escritor nada fácil como J.M. Coetzee, intento de abordar cuestiones morales al mismo tiempo que se retrata una sociedad en transición, y John Malkovich... olía a pretencioso producto arty. Nada de eso, incluso Malkovich está (casi) contenido... El guión de Anna María Monticelli, respetuoso con un original literario que incluso enriquece, la delicada puesta en escena de Steve Jacobs integrando a la perfección a los personajes en el paisaje convierten a este hermoso film moral en una de las mejores adaptaciones literarias vistas últimamente.


Desgracia
, la única película en la sección oficial de Cines del Sur que tiene garantizada su distribución en España, triunfa en su empeño de filmar la compleja, alegórica y turbadora visión de Coutzee sobre la Sudáfrica post-apartheid porque no renuncia a la complejidad y sale airosa de sus elevadas ambiciones estéticas y éticas. Dos discursos, el personal y el político interactúan pero la película da un trascendental vuelco al superponer la reflexión sobre el deseo, la culpa, el perdón, la mala conciencia y la capacidad de decidir al análisis de la violencia en las relaciones entre hombres y mujeres y de las tensas relaciones entre las distintas comunidades que conviven en Sudáfrica tras la caída del régimen segregacionista.


Desgracia
quiere dejar un resquicio al optimismo pero al menos a mí me resulta difícil ver esa luz al final del túnel después de que se me describa una sociedad que sustituye las cadenas del racismo y la explotación por la ley del más fuerte y más numeroso. El personaje del profesor Lurie –expulsado de la Universidad tras acosar y abusar de una alumna mestiza- podría parecer un depredador racista que no se resigna al final del viejo régimen, pero como todo en esta película el personaje es mucho más complejo, y su resistencia al nuevo statu quo lo es también a la implantación de nuevas formas de injusticia ante las que su hija –maravillosa contraposición de ideas y caracteres entre ambos- sí está dispuesta a ceder. La evolución del personaje, desde su desdeñosa arrogancia inicial hasta el hombre que sin admitir las nuevas normas deja de combatirlas es otro gran acierto, mérito no tanto de Malkovich como del inteligente trabajo de guión.

jueves, 18 de junio de 2009

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


Garras afiladas

Good Cats

(Hao Mao)
China, 2008. DV Cam. Color. 103’

Dir: Ying Liang
Guión: Ying Liang, Peng Shan
Int: Luo Liang, Peng Deming, Liu Xiaopei



Qué no se nos olvide: Aquella cita de "No importa gato blanco o negro siempre que cace ratones" –que inspira el título de la tercera película de Ying Liang- era de Den Xiao Ping pero por aquí la conocimos de labios de Felipe González. No miremos hacia otro lado, sino a nuestros propios pecados, al acercarnos a esta afiladísima sátira, que busca y logra hacer sangre, sobre el lado oscuro del milagro chino y la falsa promesa del progreso. Humor negro, distanciamiento y mucha mala baba son las armas de Ying Liang frente a una China moderna donde el único valor es la ausencia de valores y la falta de escrúpulos pero sobreviven las supersticiones y fantasmas del pasado –el remoto y el comunista-. Good Cats tiene ambiciones de gran fresco –no generacional pues para robar, estafar y corromperse no hay barreras de edad- sobre la China de los especuladores, los trepas y los políticos corruptos.

Good Cats no llega a la altura de The Other Half, la anterior película de Ying Liang, pero le confirma como uno de los directores independientes con más futuro en el cine chino –y que no duda en defender la autodistribución y la piratería si le sirve para difundir una obra que la industria y las autoridades boicotean; tome nota tanto cineasta español que lloriquea por subvenciones-. Al principio desconcierta su austeridad formal, el distanciamiento de sus planos generales estáticos por las que van pasando los personajes –en algunas tomas el atrevimiento de los encuadres resulta un tanto gratuito-, o el hieratismo de los actores no profesionales. Pronto descubrimos que Ying saca partido de los actores haciendo que casi no actúen, que su propuesta estética de baja fidelidad obtiene elevados resultados artísticos, que al construir un antihéroe de trazos gruesos en el protagonista busca evitar cualquier identificación del espectador con él y que este director controla los mecanismos y dosifica los pequeños dramas para avanzar hacia un pesimista y desesperanzador climax. A ese avance colabora un recurso que puede parecer chocante pero acaba perfectamente integrado en la película: las fantasmales apariciones de una banda de rock gótico, a modo de coro griego, cuyas letras describen con crudeza los infiernos que Ying Liang prefiere explicar mediante el sarcasmo.

Cines del Sur. Sección Oficial. Críticas en Granada Hoy


Buenas intenciones

Canciones de los Mares del Sur

(Pesn' yuzhnih morei)

Kazajstán, Alemania, Rusia, Francia 2008. 35 mm. Color. 82’

Dirección y guión: Marat Sarulu

Int: Vladimir Yavorsky, Dzhaidarbek Kunguzhinov, Irina Agejkina

Lo tenía fácil Marat Sarulu para pergeñar una película con posibilidades de llevarse el premio del público en los festivales por donde pase. Cuenta en primer lugar con unos paisajes de ensueño –los alrededores del lago Issyk-kul en Kirguistán - que fotografiados con preciosismo quedan de folleto turístico; segundo porque su fábula moral sobre la igualdad entre los seres humanos y el sinsentido de los odios raciales y religiosos cargada de buenas intenciones toca la fibra sensible del respetable, y tercero porque Sarulu tiene habilidad para entrelazar los conflictos atávicos interétnicos con los pequeños conflictos familiares y generacionales.


Buenrollismo, según Word Reference, consiste en "una edulcoración de la realidad, una evaporación del núcleo duro de los conflictos que permite presentarlos de una forma trucada que los lleva a una solución igualmente trucada"; no se puede definir mejor esta película, bonita, vistosa, pero hecha de clichés. Canciones de los mares del Sur nos habla de los eternos y sangrientos odios entre los cosacos rusos y los kazajos –aunque intervienen otras etnias como los kirguizes y la minoría alemana de la zona-, contraposición también entre ortodoxos y musulmanes, entre campesinos y los nómadas de la estepa. Es eficaz como muestrario de costumbres de la compleja Asia Central y su mensaje de fraternidad interracial casa muy bien con su producción transnacional.

Lo que mejor funciona son esas secuencias de viaje y huída que sirven como catarsis para los principales personajes, el ruso Ivan y su vecino kazajo Assan. Ivan es el personaje mejor trazado, hombre lleno de contradicciones y cobardías, que cuando huye en su moto busca librarse de toda la presión a la que las diferencias con la familia de su mujer le someten; sin embargo el encuentro con el abuelo que le desvela sus propios orígenes mestizos es un tópico morrocotudo, una fábula demasiado naif. La fuga de Assan, su propia búsqueda personal, aún siendo también un cliché, tiene más carga poética y enlaza con los insertos de títeres de sombras que narran la alegoría de las damas de los cuatro mares, de las cuales sólo una proporciona paz de espíritu y cura las heridas del pasado.

miércoles, 17 de junio de 2009

Cines del Sur. Sección oficial. Críticas en Granada Hoy


El viaje a ninguna parte

La otra orilla
(Gagma napiri)
Georgia / Kazajstán 2009. 35 mm. Color. 90’

Dir: George Ovashvili

Guión: Nugzar Shataidze

Int: Tedo Bekhauri, Galoba Gambaria, Nika Alajajev



Película con niño sobre las víctimas de la guerra es fórmula infalible para enternecer a los jurados de los festivales. Pero que nadie busque eso en La otra orilla. Tremenda, humanista y emocionante, pero en absoluto sentimental o compasiva, es esta gran película de génesis casi milagrosa. Si es un milagro rodar en Georgia y en la independentista Ajbasia, más lo es para un director principiante haber logrado implicar a profesionales de doce países en una producción transnacional.

Esa renuncia a la sentimentalidad a favor de un desesperanzado
naturalismo llega al corazón del espectador sin condicionarlo ni hacer trampa alguna. Logra que veamos el mundo –un mundo hostil y peligroso- con la estupefacción estrábica de Tedo, el tercer gran milagro de esta película. Tedo es un niño refugiado de la guerra independentista de Ajbasja que sobrevive en Tblisi en una primera parte de la película algo más convencional, un retrato de grupo de la común desesperanza de unos niños de la calle o unos niños de la guerra. Cuando Tedo, con toda su fragilidad a cuestas se aventura en un viaje en busca de su padre en Ajbasia La otra orilla se transforma en una poderosa road movie con algo de picaresca y mucho de verdadero terror.

La mirada de Ovashvili, tan combativa como honesta, llena de vida
paisajes y personajes, conmueve sin enternecer, se sabe parte del conflicto pero no intenta explicarlo porque le interesa más mostrarnos cómo se vive en una y otra orilla. Tedo, el actor, compone un personaje complejísimo: Tedo, el niño georgiano de 12 años, que controla sus sentimientos, incluido –cuando puede- el que marcará toda su peripecia, el miedo. Tedo es valiente, tanto como la toma de partido que hace el director George Ovashvili, y es terco. Sabe que el mundo no es un lugar agradable pero no lo imaginaba tan terrorífico.

La mirada bizca de Tedo le enseña que no hay un lugar feliz ni seguro
en el mundo, poblado por ogros para los que él no es más que una frágil marioneta a la que golpear y despreciar; sólo cabe intuir algo parecido a la belleza en las fantasías, o alucinaciones sobre la selva que le contaba su amigo, el golfillo que esnifa pegamento y qué él mismo ve al cerrar los ojos con fuerza. El resto es dolor, resentimiento y miedo.

Cines del Sur. Sección oficial. Críticas en Granada Hoy


El sentido de la vida

$9.99

Israel / Australia 2008.
35 mm. Color. 78’
Dir: Tatia Rosenthal

Guión: Tatia Rosenthal, Etgar Keret

Int. (voces): Geoffrey Rush, Anthony LaPaglia, Joel Edgerton

No es por el hecho de ser una cinta de animación -¿Qué más da el lenguaje visual o el género?-; puede que sea la clarísima occidentalidad de lo que nos cuenta y en cómo nos lo cuenta lo que convierte a este laborioso empeño de trasladar a la animación stop-motion los relatos de Etgar Keret en una película un tanto fuera de lugar en la competición oficial de Cines del Sur. Y esto no es ni bueno ni malo, es sencillamente chocante; da la sensación de que con ella se pretendiera cubrir una cuota de diversidad en el concurso.

Es $9.99 una película peculiar, es poco habitual que un film de
animación renuncie a ser cine para toda la familia y se dirija exclusivamente al público adulto pero no es algo inédito, también de Israel nos llegó –a Granada no, queridos exhibidores- la excepcional Vals con Bashir. Pero en esta cinta de figuras de plastilina animadas foto a foto brilla más el fondo que la forma. Las vidas cruzadas de una extraña comunidad de vecinos más o menos enlazadas por un librito de autoayuda sobre el sentido de la vida están narradas con encanto, ironía y no poco surrealismo, pero ¿Era el tipo de historia más adecuado para hacer una película de animación? Y por qué no, o... por qué sí... se podría debatir largamente.

Es ésta una película muy disfrutable, con grandes momentos que funcionan aisladamente: el niño que olvida el caro juguete que codiciaba y se encariña del cerdito-hucha en el que ahorra para comprarlo; las surreales charlas del novio despechado con unos enanitos gamberros que se instalan en su cuarto, el hermano del protagonista dispuesto a rasurarse todo el cuerpo y finalmente a extraerse el esqueleto por la top-model caprichosa y vampírica a la que ama, y especialmente la relación entre el joven Peck y su depresivo padre; es la ligazón entre las historias lo que no acaba de cuajar, con lo que la película no avanza y cae en cierta inanidad.

El trabajo de animación tiene también sus luces y sombras; es algo
tosco en comparación con el diseño de producción del conjunto: los logradísimos decorados, maquetas, iluminación... es decir, están más conseguidos los escenarios en que se mueven estos seres de plastilina en busca del sentido de sus vidas que los propios seres.

martes, 16 de junio de 2009

Cines del Sur. Sección oficial. Críticas en Granada Hoy


Humo

Jailanur

(Zha Lai Nuo Er)

China 2008. Digi Beta. Color. 92´

Dirección y guión: Zhao Ye

Int: Liu Yuansheng, Li Zhihong



Nos lo han contado muchas veces: Actividad humana al filo de la extinción; viejo maestro cuya vida ha estado ligada ese trabajo y joven discípulo que se niega a separarse del maestro y de su industria, para él la misma cosa. Esta recurrente anécdota mueve la película en torno a un significado trascendente, el final de una forma de vida. Es el viaje del viejo Youxiang tras su jubilación para ver a su familia con el joven Zhizhong acompañándole contra su voluntad, eso es todo; junto a ello encontraremos una exaltación de la camaradería y la lealtad y un requiem por un mundo que desaparece. Lo que realmente interesa a Zhao Ye es el paisaje, primero el de una de las últimas minas de carbón a cielo abierto, con vetustas locomotoras de vapor transportando el mineral, y después las inmensas estepas bajo un sol crepuscular. Por encima de una historia quiere ser una película visual y de texturas; ahí estriban sus atractivos y sus graves carencias.

Las ruinas industriales, los trenes y el humo, sobre todo el humo –casi un personaje más- son los elementos con los que en la primera mitad del metraje Zhao Ye intenta fascinarnos, hay una constante ambición de monumentalidad que en la segunda parte, con los paisajes abiertos, se torna preciosismo. Colabora, y bastante, una ajustada y sugestiva partitura musical. El problema –¡y vaya problemón!- es que una obra basada en la fuerza de sus imágenes debe estar bien fotografiada, y no es el caso. A la pobreza de unas imágenes a ratos sobrexpuestas, oscuras o excesivamente contrastadas no colabora la grabación en vídeo de baja definición y hay tomas en las que casi no distinguimos nada. Y si una película renuncia en gran parte a su argumento a favor de las texturas las paletadas no pueden ser tan gruesas y torpes, porque, diluidos en su inanidad los personajes humanos, nos queda sólo el tercer personaje al que me refería: el humo.

Me dirán, con razón, que humo es justo lo que nos vende la mayor parte del cine que llega a las pantallas comerciales, y que el exceso de ambición de Jailanur no es incompatible con la modestia y la honestidad, que incluso se iba por buen camino a la hora de plasmar esas buenas intenciones en pantalla. Bien, pero ¿Son suficientes las buenas intenciones o debemos exigir que un producto cinematográfico esté a la altura de sus pretensiones?

Cines del Sur. Sección Oficial: Críticas en Granada Hoy



Versos o queso

Milk
(Süt)
Turquia / Francia / Alemania 2008. 35 mm. Color. 102´
Dirección y guión: Semih Kaplanoglu
Int: Melih Selçuk, Basak Koklukaya



En la Turquía rural o en Disneylandia las reacciones, las dudas y los dilemas de un post-adolescente son prácticamente idénticos.
Semih Kaplanoglu lo sabe y por eso para narrar la segunda película del ciclo vital a la inversa de su poeta Yusuf, la que habla de sus años jóvenes, casi ha prescindido de diálogos. El chico se pasa desorientado e indeciso toda la película y ni tan siquiera con gestos lo expresa. Esta radical apuesta por los silencios y los planos vacíos alargados hasta la exasperación -¿realmente necesitamos más discípulos de Tarkovski?- convierten para el espectador medio la visión de Leche en un ejercicio demasiado arduo por el que se obtiene una exigua satisfacción.

A Yusuf le ha caído encima todo el proceso de modernización y cambio de su país del que tampoco el campo se escapa, y todo el momento más complejo de su vida, cuando está abocado a tomar demasiadas decisiones: qué hacer con su vocación poética, cuál será su futuro una vez es rechazado por el Ejército o cómo reaccionar ante la aventura amorosa que su madre vive en secreto, si a fiel a su herencia patriarcal y machista o con arreglo a los nuevos tiempos. Pero esta historia de maduración se narra dejando deliberadamente demasiados cabos sueltos, al director no interesa seguir la relación que parece apuntar con una joven estudiante, ni ahondar en el romance de la madre, ni se molesta en explicar o contextualizar esas pinceladas de realismo mágico –golpes de efecto, al fin y al cabo- como el extraño exorcismo del comienzo, la presencia de serpientes, la pesca de un enorme siluro o el viejo santón y zahorí Kemal. Asistimos así a una acumulación de símbolos que poco aportan a la narración.

Pese al lastre de su desesperante lentitud o algunas tomas insufribles -30 segundos de pantalla desenfocada mientras los protagonistas están fuera de campo o el absurdo plano final con la luz de una linterna de minero en primer término- visualmente Leche es impecable, con momentos de gran belleza como la espléndida secuencia del encuentro con el amigo minero, también poeta aficionado, y su juego de miradas, o el ataque epiléptico y el accidente que sufre Yusuf en su moto, pero hubiera sido bueno que esos hallazgos –y ese saber rodar- se hubieran integrado mejor en una obra más ágil y menos tediosa.