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miércoles, 4 de julio de 2018

Diógenes



[...] en realidad sólo somos la acumulación de objetos y más objetos,
sin más sentido que el mero hecho de acumular cosas,
de seguir comprando y comprando,
pero que nada es de tal valor que no se pueda  volver a comprar.
Acabas atado a las cosas que compraste
para sentirte acompañado.
(Carlos Zanón. Taxi, Salamandra, 2017)


La historia se repite una y ota vez: Al pobre hombre lo encontraron en su casa de la calle .... Los bomberos tuvieron que franquear una puerta bloqueada por montañas de basura. Este hombre en concreto tenía sólo cuarenta años cuando su problema se hizo noticia, en la Granada de 2007; demasiado joven para padecer el síndrome de Diógenes, una forma extrema de aislamiento social cada vez más extendida entre los mayores, también en Andalucía como dos años antes ya alertaba una información de 20 Minutos. La reclusión en el propio hogar y el abandono de la higiene son síntomas. Quienes lo sufren puede llegar a acumular toneladas de basura en sus domicilios y vivir voluntariamente en condiciones de pobreza extrema. Reúnen grandes cantidades de dinero en su casa o en el banco sin tener conciencia de lo que poseen. Están convencidos de vivir en extrema pobreza, y ahorran y guardan artículos sin ninguna utilidad.

De Diógenes de Sinope, un filósofo de Corinto de la escuela de los cínicos contemporáneo de Aristóteles, tomaron los médicos el nombre del mal, toda una paradoja, pues Diógenes llevó al límite el ascetismo: apenas comía, se vestía con andrajos y según Juvenal dormía dentro de un tonel. Se cuenta que Alejandro el Grande fue a verle a su insólita morada y le ofreció hacer realidad cualquier deseo que tuviera. Diógenes le pidió que se apartara del sol ya que la sombra del emperador le impedía disfrutar de él.

El acaparamiento compulsivo es un trastorno mental en el que la persona que lo sufre recoge de forma obsesiva muchos objetos y no desecha nada. Estos pueden ser libros, ropa, antigüedades, objetos de colección, incluso animales, éstos en condiciones penosas (síndrome de Noé). Sus domicilios suelen estar muy desordenados y faltos de higiene, lo que puede conducir a situaciones peligrosas, como incendios o infecciones. También puede ser una enfermedad muy costosa, debido al hecho de que los acaparadores compran artículos innecesariamente. Estas personas no son sólo un problema para ellos mismos, lo son también para los que viven en su entorno. En Estados Unidos se estima que más de un millón de personas lo padecen, y en España El País contaba hace un par de años el extraño caso de Ángel, un Diógenes aislado del mundo real pero con una intensa vida virtual.

A pesar de que las cifras del Síndrome de Diógenes afirman que los más propensos a sufrir de esta enfermedad son adultos mayores de sesenta y cinco años o personas con problemas económicos o de adicción a las drogas, la historia ha probado que cualquiera puede padecer esta enfermedad. Existen varios casos de famosos con Síndrome de Diógenes cuyas historias nos dejan ver que incluso en los perfiles de personas comunmente consideradas normales se puede encontrar este tipo de comportamiento obsesivo compulsivo.Esta fascinante y dura enfermedad ha llegado a estar presente en las familias más pudientes y adineradas de la sociedad en distintos países:
Esta fascinante y dura enfermedad ha llegado a estar presente en las familias más pudientes y adineradas de la sociedad en distintos países.Esta fascinante enfermedad ha llegado a estar presente en las familias más pudientes y adineradas de la sociedad en distintos países:
Edith Bouvier,
nna chica rica de familia adinerada y reconocida en Nueva York es la prueba de que no importa ni el dinero ni la educación de primera que se haya recibido, existen factores genéticos y psicológicos que no se pueden obviar y que terminan desencadenando en al acumulación compulsiva.
 Es casi imposible nombrar un objeto que Edmund Trebis no consiguiera acumular en su apartamento de Londres. Su fama se debe a sus constantes enfrentamientos con la autoridad debido a la acumulación de trastos que tenía en su patio. Fue conocido por su excentricidad y obsesión por la acumulación de trastos en su hogar. Falleció a las 83 años.
  
Mucho Diógenes de nuestros días no necesita llegar a la senectud para aislarse de forma tan radical rodeado de sus posesiones, escasas o abundantes. De hecho estos tiempos crean otra clase de Diógenes con todas las necesidades cubiertas; me miro al espejo y veo a uno de esos receptores compulsivos de información sin tiempo para digerirla. No viviré lo suficiente para leer las Obras Completas de Borges o Lovecraft que aguardan en las estanterías de Ikea que se multiplican ocupando todos los rincones libres de mi casa. Estiramos el espacio pero no disponemos del tiempo. No hay vida lo bastante larga para leerlo todo, para ver todas las películas que grabamos y compramos, pero seguimos acumulando obsesionados por no caer en la indigencia cultural. Ya no releemos, no volvemos a ver una película, hemos dejado de aprendernos de tanto escucharlas canciones de las que inventabamos la letra si no conocíamos el idioma en que estaban escritas.

A lo que me refiero es a un síndrome de Diógenes cultural -quien esté libre de pecado, ya sabe-, que en un principio sólo se manifestó en la acumulación de libros (bibliomanía). Sí, también tengo libro electrónico, pero guardado en un cajón. ¿Qué quieren? no se traiciona al amigo librero y todo librero es un amigo. Se sumaron discos compactos y de vinilo, casetes - mientras las hubo- cintas de vídeo -lo mismo. y deuvedés, las descargas de música -desde hace tiempo sólo las legales en mi caso-, música y películas que ni en diez vidas podremos ver y escuchar. 

Los bomberos deberán derribar las estanterías repletas para entrar en nuestros pequeños pisos, pero además ahora desarrollamos un síndome de Diógenes del disco duro. Las descargas de Internet nos hacen acumular películas y discos  El ordenador no es bastante, encadenamos periféricos: los 250 gigas, los 400, el terabyte… sé que se puede ver online, pero dónde se ponga la posesión del objeto físico... y en cuanto a la música, lo mismo: no me aclaro con Spotify ni me convence.  Al menos nunca me ha dado por el coleccionismo friki de mershandising y demás quincalla, que encima ocupa más espacio. Cuando en vano intentamos ponernos al día con lo acumulado nos aislamos del mundo real tanto como el pobre vecino de las noticias. Te das miedo y piensas: necesito un médico; pero no sabes si pedirle que te cure el síndrome o que te alargue la vida doscientos años más para padecerlo con gusto.

A partir de unartículo que publiqué en Granada Hoy en febrero de 2007

lunes, 11 de agosto de 2014

La escuela de los vicios

Mal oficio es mentir, pero abrigado;
eso tiene de sastre la mentira,
que viste al que la dice, y aun si aspira
a puesto el mentiroso, es bien premiado.
Francisco de Quevedo


Este mes de agosto he tenido ocasión de asistir, en el Festival Castillo de Niebla, a la representación de La escuela de los vicios, un espectáculo creado por Morfeo Teatro a partir de sonetos, escritos políticos y sátiras de Francisco de Quevedo. En la comedia un diablo -por supuesto cojuelo- capta a dos ambiciosos necios para que aprendan en su escuela de los vicios, la única en la que te pagan por estudiar y se obtienen títulaciones como bachiller en mentir, licenciado en engañar, doctor en hurtar y catedrático en medrar.

Con un tono que une el vodevil, un programa de El Intermedio y una chirigota de carnaval, el texto que Francisco Negro ha construido sobre las reflexiones de Quevedo no puede ser más vigente pues habla sobre la eterna presencia de la corrupción y el engaño en nuestras vidas y cómo estos vicios constituyen los cimientos y la argamasa del poder político y económico, si e que existen diferencias entre ambos poderes. Los protagonistas acaban por convertirse en ministros, magistrados y banqueros; se citan explícitamente el euro, la troika, la patria suiza del dinero y la tacañería de quienes negocian con el crédito, pero, lejos de acudir a chistes coyunturales, lo que encontramos son ácidas reflexiones sobre problemas y debilidades persistentes en el tiempo, no sólo en nuestro país aunque las referencias a España y su monarquía -la de los tiempos de Quevedo y la actual, el rey siempre se llama Felipe- son frecuentes. Al final se abren ventanas a la esperanza, mencionando un horizonte en el que el pueblo se adueña de su destino y se libra de sus poderosos parásitos.

El banquero
Puede parecer una obviedad pero la Historia y el presente de España ha estado y está en manos de aplicados alumnos de La escuela de los vicios, cuando no se han convertido ya en avezados licenciados, doctores y catedráticos de las artes del mentir, el robar y el medrar. De hecho exportar el modelo de La escuela de los vicios puede ser más rentable que cualquiera de las reformas y contrarreformas educativas con las que malgastamos tiempo, tinta y saliva. 
El  magistrado
Cada día desayunamos con una nueva corruptela, una vieja cacicada, una estafa o un abuso bancario. Quevedo nos explique con claridad como funcionan los engranajes de la máquina.
La ministra
Pero aunque sean historias bien conocidas no viene mal que una sabiduría como la de


martes, 11 de marzo de 2014

Preferiría no hacerlo




Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, esta te escribo.
Miguel de Cervantes
(Dedicatoria de Los trabajos de Persiles y Sigismunda)  

Estas últimas palabras escritas por Cervantes justo antes de morir aparecen citadas por el barcelonés Enrique Vila-Matas en Bartleby y Compañía, ensayo disfrazado de novela disfrazada de diario donde el autor emprende la tarea imposible de recopilar a los que llama literatos del No, es decir, quienes, como el escribiente Bartleby ante un muro de ladrillo de Wall Street y tras un biombo, un buen día decidieron y dijeron que preferirían no hacerlo, es decir, que en su caso abandonaron la escritura durante largos años y en algunos casos el resto de sus vidas. Vila-Matas cita entre esta lista nombres evidentes como J. D. Salinger y Artur Rimbaud y otros no tan clamorosos silencios como los de Juan Rulfo, Nathaniel Hawthorne y el mismísimo Herman Melville, que además de Bartleby el escribiente y su popular Moby Dick y un prolongado silencio literario fue autor de otra obra maestra, la a ratos enigmática Billy Budd.

El aventurero Simplicissimus, novela satírica alemana del Siglo XVII, avanza ya en su subtítulo que trata de La vida del extraño aventurero llamado Melchior Sternfels von Fuchshaim: principalmente dónde y en qué manera vino a este mundo, lo que vio, aprendió, experimentó y soportó entonces; también por qué lo abandonó después por deseo propio; es decir que el buen Simplicissimus, tras haber vivido las vicisitudes y miserias de la Guerra de los Treinta años, decide poner fin a su vida, convertirse en un aventurero del No. Existen numerosos baterbly dentro y fuera de la literatura, y en general sus silencios no molestan a nadie; el problema son esos creadores empeñados en que su novela, su película o su composición musical sea bigger than life. El ego es lo que tiene.

domingo, 22 de enero de 2012

Héroes y villanos



Heroes and Villains - The Beach Boys

No, claro que los dueños de Megaupload no son héroes de Internet ni defensores de la cultura libre. Lo de Kim Dotcom, con su pinta de hijo repudiado de Kim Jong Ill, su colección de bólidos, su helicóptero privado y sus mansiones en Nueva Zelanda no era sino un proyecto de enriquecimiento que, de forma colateral, fomentaba la difusión de productos culturales. Iban a por la pasta aprovechándose de legislaciones absurdas e industrias caducas. Pero piensen un momento, si Kim Dotcom ganaba tanto dinero con Megaupload, y la industria del entretenimiento no ha sido capaz de crear sus propias plataformas para universalizar el acceso a sus producciones, con un precio justo -no sirven iTunes Store y similares- y ganando aún más dinero, habrá que pensar que dicha industria está regida por patanes... además de mafiosos.


Como Megaupload hasta mi padre lo manejaba con soltura pese a ser un recién llegado a Internet, en los medios se ha hablado muchísimo de su cierre y, claro, se ha dicho una estupidez tras otra. Se te revuelven las tripas cuando una vez más lees eso de 'descarga ilegal' cuando no existe tal cosa, ves a Canal Sur consultar sobre el cierre de Megaupload a expertos como el triunfito Manuel Carrasco, y claro, la criatura dice lo que le han enseñado. Muchos como él y bastante más talluditos repiten el mismo discurso inquisidor pese a que cada vez más artistas entienden que liderar las descargas les convierte también en líderes en ventas. En el otro bando se suceden las invitaciones a reclamar por los archivos legales subidos a Megaupload que han quedado bloqueados -yo tenía unos cuantos-, pero si has subido algo a la nube sin guardar copia es que eres un tarugo.

El FBI entró en Megaupload como elefante en cacharrería. La operación policial fue ridícula, pero también demostró que a la policía para actuar le bastan las leyes ordinarias, sin necesidad de que normas de excepción que como las norteamericanas SOPA y PIPA o nuestra Ley Sinde-Wert abran puertas a las tinieblas del recorte de la libertad y el control de lo que decimos, escribimos, vemos, escuchamos y hasta pensamos. Normas impuestas al dictado de los lobbies, los villanos de esta historia, que buscan quitar de en medio a la Justicia y saltarse la ley porque no les dan la razón. En los EEUU ocurrió que Obama también tenía su Clan de la ceja y Hollywood  pasaba factura por su apoyo a los demócratas, de ahí que a los republicanos se les llene la boca de poco creíbles defensas de la libertad en Internet- Ocurrió en España con un PP que abanderó la derogación del canon digital con que Rodríguez Zapatero contentaba a sus creadores de cabecera, y lo derogaron, sí, pero acto seguido decidieron asumir la Ley Sinde y sacarla adelante contra viento y marea.


La operación Megaupload fue una rabieta, una venganza torpe y fanfarrona ante el éxito del apagón con el que un día antes la comunidad de Internet protestó contra estos proyectos de Ley, pero al día siguiente de la redada la aprobación de la SOPA en el Senado estadounidense quedó aplazada sine die ¿De quién es la victoria entonces? Ahora, además, las fuerzas están más igualadas; Google, Facebook y hasta Wikipedia son  ya tan  poderosos como la industria del ocio. Google sirve para localizar archivos protegidos con derechos de autor ¿la cerrarán también? La Ley Sinde sanciona “que lo publicado pueda causar un daño patrimonial al sector industrial cultural”. Podrían perseguir este articulo y cerrar este blog.


El cierre de Megaupload ha desatado una carrera armamentística sin sentido. De poco sirve ver caídas por unas horas las webs del FBI o de la RIIA, de la SGAE o de Alejandro Sanz -en España nos la dieron con queso en Twitter con el supuesto ciberataque a una falsa página del Ministerio de Cultura, un absurdo fake-; en todo caso sirve para que Anonymous -esos cuya cúpula habían desarticulado, ¿recuerdan?- luzca su capacidad ofensiva. No, la guerra es contra Sindes y Sopas, no por Megaupload; no es por bajarse gratis la última de la saga 'Crepúsculo', sino por el derecho a compartir la cultura y liberarla de las garras de la industria. La tienen perdida quienes protegen intereses particulares a costa de derechos fundamentales. La industria cultural ha de sucumbir para que la cultura sobreviva.

La operación policial fue también inútil. El cierre de Napster, hace doce años, estimuló la aparición de cientos de nuevos servicios para compartir contenidos en la red.  El golpe a Megaupload será una raya en el agua. Hay docenas de servidores parecidos, se renovarán los programas P2P y el almacenamiento en la nube. El streaming ya supera a las descargas, pero hay una industria cultural que no ve más allá de su codicia: Esos artistas y discográficas que se retiran de Spotify porque sus márgenes no les reportan las ganancias millonarias a que están acostumbrados, esos editores que nos niegan el derecho a prestar un libro electrónico como hacemos con el de papel, o las disqueras que limitan el uso o inserción de vídeos de Youtube. No hace tanto tiempo que las discograficas pretendían cobrar a las televisiones por emitir los videoclips, que no eran sino herramientas promocionales de sus productos, anuncios ¿Se imaginan a Dixan cobrando a Telecinco por anunciar su detergente? De locos.

El título de este artículo es el de una canción de los Beach Boys, de su álbum 'Smile', una obra maestra de 1967 que su compañía se negó a publicar porque los músicos se pasaron de plazos -y de algunas otras sustancias- y que 43 años después se ha editado en una lujosa y carísima caja cuyos contenidos realmente imprescindibles, la música, todavía pueden descargarse desde Filesonic, Fileserve, eMule, o escucharse en Spotfy, Deezer, Last FM...


viernes, 21 de octubre de 2011

Krautrock: El baile alemán

Can

Este sábado, 22 de octubre, el grupo granadino Los Pilotos presentará en directo y con un espectáculo audiovisual su disco homónimo. Los Pilotos son un proyecto paralelo de Florent Muñoz y Banín Fraile, guitarrista y teclista respectivamente de Los Planetas, y su disco, una maravilla que engancha a la primera escucha, incluye nueve temas instrumentales de rock electrónico en el que se puede rastrear la huella de Felt, Panda Bear, la psicodelia electrónica y un sonido que últimamente, cuarenta años después de la edición de los hitos discográficos del género, anda en boca de todos, el krautrock. No son la única banda española que se confiesa seguidora de aquellos sonidos electrónicos fabricados en la entonces Alemania Occidental; los madrileños Lüger, los barceloneses Cuzo o los sevillanos Pony Bravo se han pasado horas escuchando discos de Can, Cluster, Harmonia o Neu! y su sonido lo atestigua. Pero además de esta conexión española, el interés actual por la música de corte experimental publicada en Alemania, en un período que llega a la actualidad pero que en su esplendor abarca desde 1969 a 1983, es global y en lo últimos meses se está traduciendo en numerosas reediciones discográficas y en la publicación de recopilatorios imprescindibles como Deustche Elektronische Music, de Soul Jazz Records o más anecdóticos como  Krautrock Masters + Echoes, que contrapone a los artistas originales alemanes con los posteriormente influenciados en todo el ámbito occidental.

El productor Conny Plank
El Moog
El de Krautrock es un término despectivo, algo así como "rock de repollos", en referencia a la afición germana al chucrut. En Alemania preferían hablar en su momento de Kosmischer Musik, y es imposible referirse al krautrock como un género musical, puesto que engloba multitud de estilos, desde el jazz-rock, la psicodelia post-hippy, el experimentalismo, el space rock, el pop electrónico, el ambient, el rock progresivo y hasta la new age, pero hay elementos comunes en esta música, además de la nacionalidad: el empleo de la tecnología y la electrónica -el krautrock no sería imaginable sin la invención del sintetizador Moog o el Mellotron-, la importancia del estudio de grabación, la experimentación permanente siguiendo las bases creadas por Stockhausen y la ideología izquierdista radical.
La Baader-Meinhoff

El origen de todo es ideológico; la generación nacida en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial observaba con estupor como la desnazificación se convertía en una farsa y figuras prominentes del régimen hitleriano seguían en el poder. Los jóvenes tenían a antiguos nazis como profesores. Crecían en un país dividido, con la zona bajo control soviético sometida a la uniformización cultural y la persecución de toda disidencia, con un país que seguía militarmente ocupado -en el caso de Berlín directamente administrado por potencias extranjeras-. Alemania no fue ajena a la efervescencia revolucionaria que Europa vivió en la segunda mitad de los sesenta -en 1967 hubo varios disturbios con brutal represión que fueron germen de movimientos radicales- y la presencia militar norteamericana les daba acceso directo a los movimientos contraculturales, el jazz de vanguardia y la psicodelia musical. Pero los artistas y músicos alemanes, como buena parte de la juventud alemana de la época, vivió todos esos cambios de una forma más visceral y la radicalización fue mayor. En Berlín se expresó con la Universidad Libre, la Comuna 1 y el Club Zodiak. En el conjunto de la RFA muchos intelectuales y músicos de la época andaban bastante cerca de los postulados de la Fracción del Ejército Rojo, la conocida como Banda Baader-Meinhoff.

En lo estrictamente artístico hay dos nombres clave en el origen del krautrock, el artista multidisciplinar Joseph Beuys y sobre todo el músico Karlheinz Stockhausen: compositor, director de orquesta, profesor y teórico de la música contemporánea. A él se debe la introducción de la electrónica en la música del Siglo XX, pero también numerosas teorías sobre la composición matemática, la música aleatoria y el empleo de escalas átonas. Irmin Schmidt y Holger Czukay, miembros fundacionales de Can, fueron alumnos suyos. Hay otro tercer nombre, el de un productor e ingeniero de sonido que ya se involucra por completo en el nacimiento del krautrock: Conny Plank. En su estudio de Colonia Plank hacía a los músicos llevar al extremo la experimentación con las posibilidades de los nuevos instrumentos electrónicos y las técnicas de grabación, como buen conocedor de los hallazgos de productores como Lee "Scratch" Perry y King Tubby en Jamaica. El movimiento musical fue paralelo e interactuó con determinadas expresiones cinematográficas -el cine de Fassbinder, Herzog y Wenders- y literarias -Heinrich Boll, Gunter Grass...- y se caracterizó por la falta de estructuras fijas en las bandas, con continuas colaboraciones y spin offs, y su estilo de vida, pues muchos de los músicos compartían vida y trabajo en comunas.

Kraftwerk
The Velvet Underground, Soft Machine, los Pink Floyd de Syd Barrett, la música africana y la india, Frank Zappa, Captain Beefheart, Ornette Coleman, King Crimson... Todas esas influencias son reconocibles en la mayoría de los grupos alemanes de la época aunque el experimentalismo que está en la base de todos ellos hace que sus músicas sean totalmente divergentes. Irmin Schmidt explica así el factor distintivo de estos músicos respecto a los angolsajones: "Utilizaron una nueva denominación -krautrock-  porque no sabían cómo manejar aquella forma de hacer rock que poco tenía que ver con la grandilocuencia del rock sinfónico que allí monopolizaba entonces la élite del rock. Frente al rock progresivo inglés, con sus desarrollos ególatras y su virtuosismo hueco, Can promovió la música orgánica, en la que los desarrollos surgían de la propia interacción del grupo”.
Popol Vuh

En la amalgama de sonidos diferentes del krautrock sí pueden identificarse algunas corrientes: Popol Vuh, siempre vinculados a los filmes de Werner Herzog, Tangerine Dream, Cluster y Harmonia -después Harmonia 76- fueron derivando hacia los sonidos ambientales y el space rock, y en algunos casos acabaron -ya en los noventa- no demasiado lejos de la abominable new age. Neu! inventaron el ritmo motorik, esas cabalgadas sonoras en 4x4 que Faust dirigirían a lo industrial y sobre las que La Düsseldorf ofrecerían la cara más asequible del krautrock y Kraftwerk edificarían el tecnopop sobre cuyo trono se sentaron. Embryo, Eloy y Agitation Free partieron del free jazz para acercarse al rock progresivo. E.M.A.K. (Elektronische Musik Aus Koeln), algo más tardíos, sacaron todo el jugo posible a los sintetizadores en los ochenta. 
 
Amon Duül II hacen de la libertad sonora y la improvisación su bandera y en esta línea también están los músicos que junto a Kraftwerk más influencia posterior han tenido, merecidamente: Can. La banda de Colonia, uno de los grupos más importantes en la historia del rock, se convirtió en fundamental para comprender muchas de las evoluciones posteriores en la música, como el punk, la new wave y la música electrónica, grabó discos prodigiosos e instauró una forma única y reconocible de emplear la percusión. Entre las individualidades brillan nombres como los citados Czukay y Schmidt, el prolífico maestro del space rock Klaus Schultze -en Tangerine Dream y Ash Ra Temple-, Joachim Roedelius y Dieter Moebius, que a sus aventuras en Cluster unieron un sinfín de colaboraciones en muchas de las cuales estaba implicado el omnipresente Brian Eno; Ralf Hutter y Florian Schneider, pilares del imperio Kraftwerk, y Edgard Froese, alma mater de Tangerine Dream.


Harmonia 76 con Brian Eno
En 1976 David Bowie e Iggy Pop se fueron a vivir a Berlín, por donde ya andaba olisqueando desde algunos años atrás Brian Eno. Recién disueltos King Crimson en su primera encarnación, sólo faltaba por allí otro culo inquieto, Robert Fripp. A esa conjunción de talentos se debe buena parte de la popularidad que las bandas de krautrock obtuvieron en el exterior. Bowie aseguraba que La Düsseldorf era la mejor banda de rock del planeta. A aquel club de vampiros les crecieron los colmillos y bebieron hasta saciarse de la música que se estaba haciendo en Alemania. La trilogía berlinesa de Bowie, y sobre todo las caras B de Low y Heroes, no se entendería sin Neu!, Harmonia o La Düsseldorf. Pero esos sonidos están presentes también en The Idiot de Iggy Pop, en trabajos de Robert Fripp como Exposure y sus frippertronics, en sus colaboraciones con Brian Eno y en los discos de éste para Island. El ex Roxy Music podría considerarse un músico más de krautrock, pues sus discos mano a mano con miembros de Cluster y Harmonia 76 están entre los más importantes del género.

Las de la pandilla berlinesa de Bowie son las primeras y más obvias influencias del género en otros músicos, pero los hallazgos del krautrock son identificables en muchos grupos posteriores. El caso de Kraftwerk es capítulo aparte pues ellos solos construyen toda la base del tecno-pop y el pop electrónico y son básicos en el nacimiento del hip-hop. Pero tras la revuelta punk, serían muchos los músicos europeos en los que la huella kraut es evidente. Es el caso de bandas post-punk como Public Image Ltd., Cabaret Voltaire o Bauhaus; músicos de electrónica sofisticada como Gary Numan, Japan, Ultravox y Depeche Mode; la huella es bien reconocible en el post-rock de Tortoise, Mogwai, en la electrónica casera de Mouse on Mars, Laika y To Rococo Rot, en la experimentación laberíntica de Panda Bear y sus Animal Collective, y hay bandas que son en cierta medida continuadoras de las búsquedas musicales del krautrock, algunas tan populares como Stereolab, Radiohead y el lado más experimental de Wilco.

Miembros de la Komunne 1 en la famosa foto de Werner Bokelberg
Nadie ha documentado la historia, los sonidos y los nombres del krautrock como el exlíder de The Teardrop Explodes, el músicólogo, historiador y activista Julian Cope. Su libro Krautrocksampler: One Head's Guide to the Great Kosmische Musik - 1968 Onwards, de 1995, una guía no editada en español y agotadísima en inglés en la que reune artículos previamente publicados en The Wire y Spex y una investigación sobre todo el rock alemán. En ella Cope formula su canon del krautrock, los cincuenta discos que considera imprescindibles.

Pero además he elaborado otra recopliación, esta de más de sesenta títulos para la descarga y grabación como CD de mp3. Están cuarenta de los títulos más destacados de las principales bandas del krautrock y otras veinte piezas de músicos posteriores en los que la influencia del krautrock es clara. El enlace, pinchando en la portada.

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sábado, 20 de agosto de 2011

Martirio

El polaco Stanislaw Lem narra la historia del padre Oribacio, misionero galáctico que predicó el catolicismo en el planeta Urtama a los memnogos, las criaturas más serviciales, dulces y bondadosas de todo el Cosmos. En sus prédicas el tema favorito de Oribacio era el martirio de los santos. A los asustados memnogos les describía en toda su crudeza los suplicios de los perseguidos por su fe. Les explicaba que para un creyente no hay mayor aspiración que la santidad, y si por ello ha de sufrir tormento, las puertas del Paraíso se le abrirán de par en par. Los agradecidos y altruistas habitantes de Urtama decidieron recompensar al padre Oribacio facilitándole el camino de la santificación. Siguiendo fielmente sus homilías le despellejaron la espalda y se la untaron con pez al igual que a San Jacinto, le abrieron el vientre y se lo rellenaron de paja como le pasó a la beata Elisabeth de Normandía, tras lo cual lo empalaron como los emalquitas a San Hugo, le rompieron las costillas como a San Enrique de Padua y le quemaron a fuego lento igual que los borgoñones a la Doncella de Orleans.


El estúpido anhelo de sentirse mártires y perseguidos por sus
convicciones engorda tanto a las religiones como a muchos dogmas laicos. Qué sería del nacionalismo vasco sin sus presos o cómo se entenderían las masacres en nombre del Profeta sin la exaltación del martirio del hombre-bomba y su posterior recompensa, sean setenta huríes, el paraíso de los beatos o el edén independentista. Qué pintaban en la Puerta del Sol cientos de peregrinos de la visita papal, plenamente conscientes -ellos y quienes hasta allí los dirigieron- de que el lugar era parte del recorrido autorizado para una manifestación laica. Buscaban la fotogenia de unos mártires acosados mientras rezaban, pues si en algo es experta la Iglesia Católica española es en vender la imagen de una religión perseguida, contradiciendo su realidad histórica de secta favorecida y privilegiada por el aparato del Estado en el que sigue encastrada. En estos días del orgullo católico han tenido a su servicio la administración pública y las instituciones del Estado, pero han convencido a muchos de que están siendo hostigados por una furibunda horda atea que se ha llevado más hostias que todos los comulgantes de la JMJ juntos.



También tiene Granada su mártir laico. Estoy convencido de que a Federico García Lorca
le habría molestado su santificación por parte de quienes se escandalizan de que le lleve unas flores un presidente de Diputación igual de legítimo que su antecesor. A mi también me irritan las posiciones del PP de Granada sobre tapias, esculturas y memoria histórica, pero procuro no mezclar churras y merinas. No creo que un autor sea más importante en su muerte que en su obra, ni que deba ser rebajado a mártir al servicio de tal o cual causa.

sábado, 16 de julio de 2011

Una rosa de plástico


Anuncia Umberto Eco una actualización de 'El nombre de la rosa' “para acercarla a las nuevas tecnologías y generaciones” ¡Qué memez! El semiólogo y literato habla de “agilizar algunos pasajes y refrescar el lenguaje”. Eco detesta que se le recuerde siempre por una primera novela que sólo él considera la peor de cuantas ha publicado, síntoma común a quienes nunca lograron alcanzar, ni de lejos, la calidad de un primer trabajo.

'El nombre de la Rosa' no es ni vanguardista ni revolucionaria ni genial. Es un buen best-seller, de un tiempo en que los best-sellers no eran novelitas rosas de vampiros, tochos nórdicos, penosas mediocridades con cátaros y templarios o intrigas históricas que insultan tanto a la historia como a la literatura. Con todos sus saltos idiomáticos y sus abundantes citas culteranas, vendió treinta millones de ejemplares. En tiempos en que los legos en latinajos -objetor del latín, huyendo de Catulo opté por un combinado de letras y matemáticas en el instituto- no podíamos recurrir a Internet, nos buscábamos la vida, consultábamos y preguntábamos para no perdernos nada. La pereza no nos había vencido.

¿Qué mueve a un autor a rebajar el nivel para simpatizar con una nueva generación? ¿Por qué estas adaptaciones desnatadas al estilo de los manuales de 'Informática para torpes'? Es la Logse, respondería un hincha de Intereconomía. No es tan simple. Tal vez la clave la dé un artículo de Javier Marías sobre la imposible supervivencia del western como género cinematográfico en nuestros tiempos: “el western tradicionalmente ha expuesto como aceptables sentimientos y conductas que hoy escandalizan a la hipócrita masa mundial de biempensantes voluntariosos; es decir, de aquellos que se esfuerzan con ahínco por apartar de sí, y además condenan, pasiones connaturales a la humanidad de todas las épocas”. Tiempos de corrección política, de lenguaje no sexista, de juguetes no bélicos, de no llamar a nada por su nombre mueven a la pereza mental, sus víctimas a duras penas comprenderán la sencilla trama detectivesca de 'El nombre de la Rosa', así que no les hablen de las discusiones entre benedictinos y franciscanos sobre las posesiones materiales de Cristo, de bromas pesadas a costa de Jorge Luis Borges o de ancianos monjes que con naturalidad se llevaban a la celda a tiernos novicios, como no olerían ni de lejos la tragedia shakespeariana que subyace detrás de 'El hombre que mató a Liberty Valance'.




Estos son tiempos de estulticia y censura. Es más que probable que si hoy se rehicieran determinados clásicos, serían privados de todo lo que la moral dominante no puede asumir. ¿Alguien toleraría la escena en que una vecina de Innisfree le da a Sean Thornton (John Wayne) una vara resistente para que meta en vereda a su mujer Mary Kate Danaher (Maureen O'Hara) en 'El hombre tranquilo'? Las acusaciones de apología de la violencia de género levantarían de la tumba a John Ford.

Pese a que con la notable adaptación cinematográfica de Jean-Jacques Annaud, 'El nombre de la rosa' ya se hizo asequible a públicos más amplios, siente ahora Eco la vana necesidad de hacerse entender por los perezosos, y para tranquilizarnos asegura que “no va a modificar la trama”. Como si a alguien le importase la trama de 'El nombre de la Rosa', como si en el noir fuese la excusa argumental lo que distingue a Jim Thompson, Dashiel Hammet o Chester Himes de los aficionados escandinavos. “De la rosa original sólo nos queda el nombre, conservamos nombres desnudos”. Con esa cita, en latín -Stat rosa pristina nomine, nomina nude tenemus-, termina “El nombre de la Rosa”. Las rosas no importan, en los nombres, en la palabra desnuda se asienta nuestra cultura. Para estos tiempos en los que es incorrecto y obsceno pronunciar el nombre de las cosas, Umberto Eco nos ofrece una rosa de plástico sin nombre.

sábado, 21 de mayo de 2011

¡Es la democracia, estúpido!






You’ve been with the professors

And they’ve all liked your looks
With great lawyers you have
Discussed lepers and crooks
You’ve been through all of
F. Scott Fitzgerald’s books
You’re very well read
It’s well known
But something is happening here
And you don’t know what it is
Do you, Mister Jones?

“Algo está pasando, pero no sabes de qué se trata, ¿Verdad, Mr. Jones?”. Una canción escrita por Bob Dylan en 1965, Ballad of a Thin Man, la historia de un recto, culto y educado profesor universitario incapaz de entender los cambios que se producen a su alrededor, define como ninguna la estupefacción de tantos Mr. Jones que se dedican a la política, el periodismo o se proclaman líderes de opinión, incapaces de digerir la esperanza que nació en España el 15 de mayo. Si lo prefieren, sirve también una de Los Planetas, Nunca me entero de nada.



Escribo en jornada de reflexión con la explícita intención de interferir en el proceso electoral en la modesta medida de mis posibilidades, eso que con tanto encono pretenden evitar los jueces de las juntas electorales. Pero esa insumisión es sólo por joder; créanme que me importa un rábano quién gane mañana las elecciones. Lo que está llamando a la puerta de este país es la democracia. Lo que mañana domingo se decidirá según las reglas del viejo régimen es una anécdota.



Well you can tear a plane in the falling rain
I drive a rolls royce 'cos it's good for my voice
But you won't fool the children of the revolution
No you won't fool the children of the revolution, no no no - yeah!
(T. Rex: Children of the Revolution)

Porque justo de eso va la Spanish revolution, el 15-M, las acampadas, los indignados o como quieran llamar a un movimiento tan diverso que ni siquiera tiene un nombre común. Parafraseando a Bill Clinton, “¡Es la democracia, estúpido!”. Eso es lo que viene a instaurar un movimiento que nada tiene de antisistema y sí mucho de regeneracionista. Y si la democracia llama a nuestra puerta es porque lo que tenemos ahora no lo es. Para que lo entiendan: Decimos que el jefe del Estado reina pero no gobierna, ¿verdad? Pues el Ejecutivo gobierna pero no manda. El Rodríguez Zapatero que el 12 de mayo de 2010 acude al Congreso a anunciar el fin del programa socialdemócrata y su rendición a la dictadura de los mercados financieros ya no manda, ya no es un hombre libre. Él y su partido habían aceptado la condición de esbirros, encargados de que aquellos que destruyeron medio siglo de capitalismo keynesiano, prosperidad y construcción del Estado del bienestar no sólo quedaran absueltos de sus tropelías sino se garantizaran poder seguir realizándolas. La democracia era imperfecta, pero cuando Moncloa se convierte en una cueva de Ali Babá donde el presidente del Gobierno pacta sus políticas con cuarenta ladrones, quedó sustituida por la cleptocracia.

Aunque ya desde mucho antes se actuaba en función de intereses ajenos al interés común, es desde entonces que toda la hoja de ruta del poder político está dictada por el poder económico internacional, y sin enmienda: Elena Salgado asegurando a los socios europeos que se harán todas las reformas que sean necesarias, una legislación de solvencia bancaria que condena a la exclusión financiera a familias y pequeñas empresas, desprecio a iniciativas populares como la de que las hipotecas impagadas se salden con la entrega de la vivienda, algo que según Zapatero pondría en riesgo la solvencia del sistema, y sobre todo la constatación de que los ajustes, la desregulación laboral y el control del déficit no se hacen por el bien de las mayorías, pues sólo generan más pobreza, más desempleo, más precariedad... En España la derecha política y económica siempre ha tenido el poder, también con gobiernos socialistas. Este movimiento es el primero que de verdad intenta arrebatárselo, por eso está la derecha tan acojonada y exigiendo represión.




Lean la lista de propuestas de Democracia Real Ya y díganme si en lo político ven otra cosa que un intento de limpiar las arterias obstruidas de la democracia antes de que infarte. Díganme si en lo social y lo económico hay algo que no sea que el programa socialdemócrata y keynesiano proscrito por los mercados financieros y los gobiernos que les obedecen. ¿Éstos son los antisistema? Por supuesto que las propuestas moderadas de Democracia Real Ya no son compartidas por todos los que llenan las plazas; los habrá que busquen la superación del capitalismo, habrá quienes quieran cambiar la forma de Estado, hay mucho batiburrillo y mucho despistado y están -espero- los defensores de la cultura y el conocimiento libres que empezaron todo esto. De hecho se echan en falta en las reivindicaciones las relativas a la libertad en Internet, pese a que la Red es el único arma que llevan encima los rebeldes. Pero antisistema no; antisistema son los gorilas neonazis que escoltan a los reporteros de Intereconomía en la Puerta del Sol; Esperanza Aguirre cuando permite que fondos de capital riesgo controlen las escuelas infantiles madrileñas; anarquistas son esos economistas que desde tertulias como la de Onda Cero piden la destrucción del Estado y lo público para que los mercados vayan sueltos y sin bozal a mordernos en los cataplines. No se trata de romper el sistema sino el ecosistema que forman el neoliberalismo, el cabildeo, los políticos corruptos, los jueces politizados, los sindicatos sometidos, los medios de comunicación serviles y la imposibilidad de participar en la toma de decisiones salvo con el “vota y calla”.



We'll be fighting in the streets
With our children at our feet
And the morals that they worship will be gone
And the men who spurred us on
Sit in judgment of all wrong
They decide and the shotgun sings the song

I'll tip my hat to the new constitution
Take a bow for the new revolution
Smile and grin at the change all around me
Pick up my guitar and play
Just like yesterday
And I'll get on my knees and pray
We don't get fooled again
Don't get fooled again
(The Who: We Don't Get Fooled Again)

Me dicen que las concentraciones como la de la Puerta del Sol o la Plaza del Cármen de Granada -en Sevilla se concentran bajo las Setas de la Plaza de la Encarnación, monumento al despilfarro y la vanidad en el que políticos que concurren a las elecciones de mañana gastaron cien millones de euros de dinero público-, por numerosas que sean, no representan a la mayoría, pues la mayoría permanece en sus casas. Cierto, pero es que no hay un solo ejemplo de revolución, algarada o cambio social en toda la Historia en que la mayoría no se haya quedado en casa a verlas venir. Por cada berlinés que estuvo derri
bando el Muro habia mil en sus pisos de Berlin Este cagados de miedo; guste o no los cambios siempre están protagonizados por una vanguardia, que en algún momento deberá ceder el protagonismo a la mayoría y olvidarse de cualquier tentación de estrellato.

Si hay algo que le sobra a este movimiento es la comprensión y el paternalismo mostrado hacia ellas por los políticos de la izquierda tradicional, en particular los socialistas. No sólo no quieren enterarse de que esto es contra ellos sino que además han hecho patéticos guiños como mostrar su desacuerdo con las decisiones de la Junta Electoral. Déjense de zarandajas. No hay otra alternativa: El primer paso ha de ser que el presidente del Gobierno anuncie el cambio de la Ley Electoral antes de las generales de 2012; el segundo, nombrar interlocutores.

Hay quienes comparan el movimiento del 15 de marzo con las revueltas norteafricanas. Aunque aquí no paguemos con sangre, este cambio es mucho más difícil. Era más sencillo meter a Mubarak en la cárcel que dejar sin su pensión vitalicia a Strauss-Khan... o a Felipe González. Pero hay que hacerlo, eso y muchas otras cosas. No va a haber muchas más oportunidades.



Come writers and critics
Who prophesize with your pen
And keep your eyes wide
The chance won’t come again
And don’t speak too soon
For the wheel’s still in spin
And there’s no tellin’ who that it’s namin’
For the loser now will be later to win
For the times they are a-changin’

Come senators, congressmen

Please heed the call

Don’t stand in the doorway
Don’t block up the hall

For he that gets hurt

Will be he who has stalled

There’s a battle outside and it is ragin’

It’ll soon shake your windows and rattle your walls

For the times they are a-changin’

(Bob Dylan : The Times They Are A-Changin')

Todas las fotografías han sido tomadas en la acampada de la Plaza del Carmen de Granada