Mostrando entradas con la etiqueta Racismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Racismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2015

Lady sang the blues (y lo que le pusieran delante): Billie a los 100

En abril de 1915, hace justo un siglo, vino al mundo en Filadelfia una niña afroamericana de piel muy clara a la que sus padres llamaron Eleanora de nombre y oficialmente sus apellidos eran Fagan Cough, los mismos de su madre adolescente puesto que su padre las abandonó cuando la niña aún era un bebé. No obstante Eleanora adoptó el apellido y la profesión de su padre, el músico de jazz Clarence Holiday cuando, rebautizada artísticamente Billie, decidió sacar partido a la virtud natural que la hacía única, una voz descrita en más de una ocasión, y sin añadir exageración alguna, como la de la mejor cantante del siglo XX.  No fue sólo una cuestión de voz, ya que Billie Holiday lograba modularla como el sonido de un instrumento musical, particularmente un saxo; destacaba también una inigualable capacidad interpretativa, su dominio del swing y la adaptación de sus cualidades vocales al contenido de cada canción. Billie transmitía a sus canciones una enorme intensidad fruto, en muchos casos, de una traslación de sus vivencias personales a las letras cantadas. Esto último la emparentaba con cantantes de blues anteriores como Ma Raney y Bessie Smith. Billie también admitía la influencia de músicos instrumentales, como algunos de los miembros de las big bands del primer Louis Armstrong y, por supuesto, quien durante algunos años fue su pareja, el saxofonista Lester Young. Por otro lado la influencia de Billie Holiday y su forma de cantar es reconocible en Frank Sinatra y prácticamente todos los intérpretes vocales de la segunda mitad del siglo.

Violada siendo aún una niña, cuando escapó del colegio y se mudó a Brooklin con su madre comenzó a ejercer la prostitución. A los dieciseis años ya cantaba en clubes, pero fue en 1933 cuando decidió emprender una carrera en la música, tras ser descubierta por John Hammond, el mismo que lanzó las carreras de Leonard Cohen y de un joven Bob Dylan, y de la mano de Benny Goodman. Por entonces grabó su primer disco, Your mother's son-in-law, un 78 rpm para Columbia, y actuó con gran éxito en el teatro Apolo de Harlem, una meca como el Cottom Club donde, al igual que en el famoso garito retratado en la película de Francis Coppola (1984), los artistas negros debían entrar por la puerta trasera. Sus siguientes grabaciones las haría para el sello Brunswick y de entonces son sus versiones de It's funny that way, My man o Night and day. Billie Holiday también nos dejó inolvidables composiciones propias como Fine and mellow, God bless the child, My man o Lady sings the blues, que le valió el apelativo de Lady Day.
Sin embargo no fue una composición suya sino de Abe Meeropol la canción interpretada por Billie Holiday que recordaremos por siempre, la sobrecogedora Strange fruit de 1939, un estremecedor retrato de los linchamientos de afroamericanos en el Sur de los Estados Unidos. Posteriormente la canción se convirtió en un himno de la lucha por los derechos civiles y uno de los temas musicales más influyentes de la Historia; fue versioneada entre otros artistas como Robert Wyatt y sus imágenes de fuerte contraste pueden haber inspirado a Bob Dylan para su Blind Willie McTell; además sus versos mezclan a la perfección y con amargo sarcasmo lo bucólico y el drama: Pastoral escena del galante sur, los ojos abultados, la boca torcida, el aroma de las magnolias, dulce y fresco y de pronto el olor de la carne quemada. Tan conocidas como la música de Billie Holiday lo fueron sus adicciones: el alcohol y la heroína, que dañaron su voz y afectaron a sus últimas grabaciones, la llevaron a una temprana muerte en 1959. La exitosa y mentirosa adaptación de su autobiografía al cine, Lady sings the blues (Sidney J. Furie, 1972), por la que Diana Ross se hizo con un óscar, no empañó el legado ni desprestigió la leyenda de quien U2 llamaron en un tema de 1987 Angel of Harlem. En 2010 la cantante Dee Dee Bridgewater dedicó todo un álbum a interpretar las canciones de Billie Holiday, Eleanora Fagan (1915-1959).

Vídeo: Strange Fruit

Próxima entrada: El agente naranja (muy pronto)




viernes, 20 de septiembre de 2013

Chester Himes, el negro que tenía el alma negra

En la llamada novela negra, y los géneros policiacos en general, no suele ser práctica habitual releer; puede ser por los elementos característicos de suspense e incertidumbre de los que una relectura despoja a una obra literaria. Sin embargo en el caso de las novelas y relatos de Chester Himes puedo garantizar que volver a ellas es siempre un placer para el lector. Chester Bomar Himes (1909-1986) está unánimemente considerado el más grande de los escritores afroamericanos. Pero este autor, a diferencia del resto de los escritores negros, no reivindica ninguna raíz africana. Tampoco se explaya en el victimismo ni aboga por una grey negra. Himes fue negro pero su postura no guarda ninguna relación con la del negro concienciado, que tanto satisface a la progresía blanca. Tampoco con el folclore, la inquietud étnica, el realismo mágico ni ningún otro de los estereotipos a los que suelen adscribirse los literatos de su color.

El primer factor a tener en cuenta es que al dedicarse a la novela negra Chester Himes sabía perfectamente de lo que escribía. Fue delincuente antes que novelista. Nacido en Jefferson City, estudió en Cleveland, pero no durante mucho tiempo ya que un atraco a mano armada le  llevó a la cárcel de Jefferson durante siete años -le habían caído veinte-. Entre rejas leyó incansablemente y comenzó a escribir y publicar. Su máquina de escribir y su inmediato éxito comercial le granjearon el respeto de los demás reclusos. Su experiencia en prisión la cuenta en su libro de memorias-póstumo- La cualidad del sufrimiento, e inspiró un libro de relatos, Negro sobre negro (Black on black), título empleado también para la edición española de sus memorias carcelarias e inspiración de su obra póstuma, Por el pasado llorarás.

En 1945 publica su primera novela, Si grita, déjalo ir (If He Hollers Let Him Go!), que obtiene un gran éxito y le permite dedicarse a la literatura.
En 1953, siguiendo la estela de otros escritores americanos, como Ernest Hemingway, y músicos de jazz como Charly Parker, Lester Young y Dexter Gordon, Himes se traslada paulatinamente a París, cansado del racismo de su país. Casado con una inglesa, a partir de los años sesenta no regresará más a su patria. En esta época comienza la serie de novelas de género negro que protagonizan los detectives de Harlem Ataúd Ed Johnson y Sepulturero Jones (Coffin Ed Johnson y Grave Digger Jones). A estos dos tipos duros debe el éxito mundial y la inmortalidad de obras como Por amor a Imabelle, Todos muertos, Algodón en Harlem, La banda de los musulmanes o Un ciego con una pistola. Es curioso que fuera uno de sus relatos más flojos -Un cadillac de oro puro- el que obtuvo mayor éxito, incluso inspiró  una canción de la banda española Gabinete Caligari. Decía ser un negro que no aceptaba el problema de los suyos como propio, sin embargo en estas obras traza retratos implacables de los submundos policial y del hampa y de los conflictos sociales en el gueto.

Sin embargo el género negro -más negro en su caso, permítanme la broma- no fue, ni mucho menos el único estilo que practicó. Todavía en los EE.UU., tuvo serios problemas para publicar Una cruzada en solitario, por su contenido antirracista, y Tirar la primera piedra, por su apoyo y comprensión hacia la homosexualidad.

No me consta que el cine adaptara obras de Chester Himes, pero la sombra de Sepulturero y Ataud puede verse proyectada en los mitos de la blaxploitation como Cleopatra Jones y Shaft, reivindicados en la película de Quentin Tarantino Jackie Brown.

En 1969 Chester Himes se instaló en la localidad alicantina de Moraira, donde residió hasta su muerte 17 años después. Himes, a diferencia de James Baldwing y el resto de los autores afroamericanos ni muestra ninguna simpatía por los otros negros ni propone solución alguna al problema. Nuestro hombre se limita a dar cuenta de la brutalidad de cuanto le rodea, sin abogar por rendenciones. Su brutalidad es concienciada pero sin concesiones a la conciencia. Por eso, y por su indudable talento, la suya es una obra inmortal.

vídeo: Gabinete Caligari - Haciendo el bobo

Próxima entrega: La Serrana de La Vera, una leyenda feminista (muy pronto)

domingo, 22 de abril de 2012

Cambio de régimen


¿Cómo dan más miedo?



Los sismólogos deberían calcular el poder de devastación de cada reunión del  Consejo de ministros de la era Rajoy, aunque no sé si la escala de Richter sería suficiente. Los físicos nucleares habrían de medir en en megatones las ruedas de prensa de la portavoz. Los servicios de vigilancia costera tendrían que activar cada viernes una alerta de sunami en previsión de los efectos de la onda expansiva de los acuerdos del Gobierno del Partido Popular. Los boletines horarios no daban abasto, y cada hora del pasado viernes nos ibamos enterando de una nueva calamidad. La reunión del Consejo de Ministros del viernes 20 de abril fue el hecho más destructivo ocurrido en nuestro país desde del 11-M.

Llámenme exagerado y después díganme si no es un hecho cruento y que puede poner en riesgo la vida de muchas personas dejar sin atención sanitaria a medio millón de inmigrantes, medida que se aplicará con la excusa del turismo sanitario pero que deja desasistidos a los más débiles. Díganme si no lo es cambiar la Ley de Extranjería supuestamente para evitar que familiares de residentes extranjeros legales vengan a España a recibir atención sanitaria; no es ahorro, es pura y simplemente ideología racista, cuando está acreditado que los inmigrantes recurren menos a la sanidad pública que los españoles.

No fue un consejo de ministros, fue una declaración de guerra a la idea del bien común y de la igualdad de oportunidades y derechos. Los recortes para ahorrar 7.000 millones en Sanidad pasarán por encima de muchos cadáveres. El copago en cualquiera de sus formas es una estafa, salvo que se deroguen los impuestos e impongamos la ley del más fuerte. Su instauración entre los pensionistas y el incremento de la cantidad que deben abonar los trabajadores por cada medicamento que compren, es un robo a quienes han cotizado puntualmente su seguridad social y presentado su declaración de Hacienda.

Como el territorio de exclusión alrededor de Chernobyl, sin futuro, queda un país en cuya educación el Gobierno decide ahorrar 3.000 millones de euros. Carreras universitarias de nuevo al alcance sólo de las élites, aulas atestadas de alumnos en los otros niveles educativos, menos profesores y por si algo faltaba, el ataque a Andalucía, la Hiroshima de todos los bombardeos que ordenará el gobierno central en los próximos meses para doblegar la voluntad popular y derribar al gobierno elegido en las urnas. El bloqueo a las oposiciones para profesores de Andalucía se ha dictado desde lo alto de un caballo de terrateniente añejo. Y luego vendrá la intervención de las cuentas de la Junta. Sí, también a Castilla-La Mancha y Valencia para disimular, pero en la letra pequeña del Consejo de Ministros del viernes ya estaba la trampa: la autorización a estas dos comunidades a endeudarse por 3.500 millones de euros más.

El sunami también se llevará por delante una isla -imperfecta si se quiere- de la libertad de expresión: El Gobierno no ha dudado en cambiar la ley para tomar el control de RTVE. Se ha dictado el final Como dijo Iñaki Gabilondo Se acabó: El tiempo de la dignidad recuperada en TVE ha concluido”. Se da un golpe de Estado en televisión y se interviene la televisión pública pero no para rescatarla sino para hundirla. También las autonomías podrán privatizar las televisiones públicas y es, en una Andalucía intervenida, también va por Canal Sur.

Como el niño Froilán el gobierno nos obliga a dispararnos en el propio pie y en su guerra de Gila contra Argentina no se le ocurre nada mejor que reducir la compra de biodiésel al país andino. Pero, no, no era esa la traca final en el Consejo de Ministros de la Muerte. Aún quedaba mucha ignominia por repartir y así en la misma reunión se aprobó el indulto a los dos últimos condenados por el caso ‘Yak-42’, unos sinvergüenzas con galones que mezclaron trozos de soldados españoles y los entregaron a sus familias. Unos militares que seguramente aguardaban a un gobierno del PP para mantener su pacto de silencio sobre la responsabilidad criminal del infame Federico Trillo.

No, el consejo de ministros del viernes, sumado a los demás consejos desde el pasado diciembre, no es un acto de gobierno, es un cambio de régimen. Pero no deberían olvidar que si derogan o cambian hasta lo irreconocible el régimen de libertades y derechos que los españoles decidimos otorgarnos, los españoles estaremos legitimados a derrocarles, incluso por la fuerza. Por cierto, este miércoles es 25 de abril, día de claveles y fusiles, y se conmemora que un día un ejército decidió que era al pueblo y no al Gobierno al que debía lealtad. Ahora llámenme golpista. Yo les llamaré cabrones.

domingo, 23 de octubre de 2011

Nazis


Unos días antes de la feliz noticia de que ETA lo deja –feliz, sí, que bastantes cenizos tenemos ya con Mayor Oreja, Rosa Díez y Pedrojota-, tuvo que ser un cómico, Jordi Évole, quien dio una lección de periodismo con su programa sobre la cuestión vasca, mostrándonos lo que fuera de Euskadi por pereza o por cerrazón nunca quisimos mirar: Cómo son vistos de cerca quienes componen la llamada izquierda abertzale
Lo hizo tan bien como antes Julio Medem en La Pelota Vasca pero sin la obsesión por una injusta equidistancia que malograba el proyecto del cineasta donostiarra. Ahora que callan las pistolas tendremos muchas ocasiones más de escuchar sus voces y comprobar que clase de cenutrios y marmolillos son, su ínfimo nivel político e intelectual, el maniqueismo enfermizo y fanático y la mala leche congénita de unos individuos que se creen herederos de un edén perdido, de una arcadia independiente que jamás existió, una Comarca reservada exclusivamente para los hobbits con txapela que reniegan del resto de la Tierra Media y que si se hacen con el gobierno de Euskadi intentarán aplicar con la política el programa fascista en el que las pistolas fracasaron.


 

Inventarse un mito nacional y creérselo. Es lo que asemeja al nacionalismo vasco, y especialmente al radical, con el nazismo. La determinante sanguínea -el RH negativo- o el parecido entre el lauburu y la esvástica son lo de menos. Los nazis defendían que los arios descendían de una raza de dioses que vivían en Atlántida y en Euskadi se mantiene la creencia, sin base científica alguna, de que los vascos son una raza con más de 7.000 años de antigüedad, que desciende de Noé o que el euskera es la lengua más antigua de Europa. El ascenso de Hitler y el abertzalismo también comparten el victimismo y la necesidad de vengar un pasado de represión y derrota, y por supuesto el objetivo de una Euskal Herria de los siete territorios y parte del extranjero se parece mucho a la Grossdeutschland enunciada en Mein Kampft.


Igualmente se parece al sueño imperial de Hitler el concepto de los Països Catalans, “de Salses a Guardamar, de Fraga a Maó". Pero los nazis catalanes ya están al frente de la Generalitat. Bufones fascistas como Plataforma Per Catalunya están para despistar. 
 Es en Unió donde está la verdadera ultraderecha, acérrima defensora del catecismo neoliberal de Milton Friedman y de las esencias raciales. Mientras destruyen el Estado social su cabeza de lista al Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, igual tacha de vagos y borrachos subsidiados a los jornaleros andaluces que se queja de la pérdida de fertilidad de las catalanas frente a la amenaza demográfica inmigrante o pretende curar a los homosexuales de su enfermedad. Son la traducción ibérica de la Liga Norte de Umberto Bossi por mucho seny y sentido de Estado que vayan vendiendo por ahí.

martes, 26 de julio de 2011

Conservadores y antisistema


Cuando el 23 de julio Anders Behring Breivik voló las oficinas gubernamentales del centro de Oslo, matando a ocho personas, y posteriormente asesinó a 68 jóvenes participantes en un campamento de verano del Partido Laborista en la isla lacustre de Utoya, se hizo una primera atribución del atentado a extremistas islámicos a partir de una falsa reivindicación. La derecha global, la de las guerras contra el terror, encantada. Resultó que no había sido cosa del moro, pero la derecha mundial, más encantada todavía porque ahora se hablaba de un antisistema. A ver que tardan en vincularlo al 15-M, vaticinaban algunos. A eso se agarran fervientemente desde los medios ultras españoles -La Gaceta-Intereconomía, Libertad Digital, Periodista Digital...- incluso después de que quedase meridianamente claro que aquel ario de pura cepa que como ellos detestaba la España de Rodríguez Zapatero era uno de sus cachorros, un fruto de la papilla de odio, racismo, cristianismo de cruzados, desprecio a los principios democráticos y justificación de la violencia que vienen suministrando a manos llenas a sus seguidores. Lo diré sin ambages: Uno de los suyos.

Anders Behring Breivik
Ahora esos mismos medios se afanan en hacer ver que el asesino de Oslo es simplemente un majara, un psicópata aislado con ideas de copypaste -Arcadi Espada dixit- y sólo el rojerío más recalcitrante se empeña interesadamente en establecer conexiones con las ideologías del lado oscuro. No es ahora, sino hace unos días cuando el bunker tenía toda la razón: Anders Behring Breivik es, efectivamente, un antisistema, como ellos mismos, como Rupert Murdoch y sus medios, como Dominique Strauss-Kahn ejerciendo el derecho de pernada, como los economistas que desde las universidades estadounidenses inoculan el veneno neoliberal en gobiernos y opinadores, como los tertulianos de la copa de vino en la mano y la ponzoña en la lengua, como el Tea Party, como los partidos del odio que emergen en el Norte de Italia, en Francia, Holanda, Rusia, Austria o la propia Noruega, como los partidos de la derecha convencional -esa que confunde populismo y democracia- que no dudan en tomar la misma deriva con tal de no ceder terreno, como las agencias de calificación y los especuladores que han organizado el mayor y más peligroso golpe de estado contra el sistema democrático, como los empresarios, corporaciones y cabilderos envalentonados que han emprendido una contrarreforma que sólo puede acabar en una restauración de nuevas formas de esclavitud o servidumbre, como tanto canalla como anda suelto y armado de micrófono, ordenador o mando en plaza.

Pero a la caverna le interesa vendernos la imagen del loco, a quien no hay que dar publicidad. No sea que alguien identifique sus ideas con las de la propia caverna.

Timothy Mc Veigh y Jared Lee Loughner







Porque si Anders Behring Breivik, con sus pamplinas templarias y todo, fuera solo un loco, si fuera tan simple, Timothy McVeigh, autor de los atentados de 1995 en Oklahoma City, lo sería también, y no un exmilitar ultraderechista que odiaba al Gobierno, adoraba las armas y creía en la supremacía blanca y cristiana. Y sería un simple orate el seguidor del Tea Party Jared Lee Loughner, que en enero pasado acabó con la vida de seis personas cuando intentaba asesinar en Tucson a la senadora demócrata por Arizona Gabrielle Gifford, a quien Sarah Palin situó bajo la mirilla de un rifle en un ingenioso mapa de los EE.UU. en el que localizaba a los enemigos progresistas a eliminar. No, ninguno de ellos es un psicópata, desequilibrados y fanáticos sin duda, un narcisista patológico que se muere por ser el ídolo de todos los pirados del mundo en el caso de Breivik, pero no locos aislados. De Breivik se van probando sus contactos y conexiones con ultraderechistas de distintos puntos de Europa. Se trata, sí, de antisistema. Antisistema que han llevado al extremo de la violencia indiscriminada el discurso que de forma más o menos matizada mantienen otros antisistema: Murdoch, Palin, Bossi, Aznar, Heider, Le Pen, Friedman, Rodriguez Braun, Espada, Sostres, Vidal, Wolfowitz, Mayor Oreja y tantos otros en los ámbitos de la política, la economía, la universidad y los media. En los más inteligentes apenas encontraremos rastros de fanatismo religioso o racial, no pierden el tiempo en tonterías, pero sí alimentan en los demás ese tipo de sentimientos para servirse del odio que generan.

Los medios de Rupert Murdoch son una fuerza antisistema. Es antisistema un modelo financiero que malgasta, se juega y pierde nuestro dinero y posteriormente recibe más dinero del nuestro para recuperarse. Es una premisa antisistema que ninguna autoridad democrática se imponga y vigile los movimientos del capital. Destruye el sistema el que los gobiernos electos se sometan a cualquier indignidad para salvar el culo a los inversores. No hay nada más antisistema que una religión que impone sus principios a quienes no la profesan y encima cobra del Estado por ello. Si un sistema exige que los trabajadores pierdan sus empleos y recorten sus sueldos y los ciudadanos se queden sin sanidad o educación gratuitas, es que es una falsificación del sistema, es que lo han destruido y reemplazado por otra cosa. Es antisistema que cuando los antisistema ponen en práctica su hoja de ruta se pretenda defendernos con la excepcionalidad: Si la prensa se extralimita, leyes mordaza, leyes antiterroristas si hay matones sueltos, estados de alarma ante una huelga...

Y es la presencia, la influencia y en casos tan extremos como el de Noruega, la acción de los antisistema lo que por oposición lo convierte a uno en un conservador. Nos vemos en la obligación de conservar los logros del estado del bienestar, el derecho a la negociación laboral, las pensiones, la educación, la salud, la libertad de expresión, la igualdad de oportunidades, una democracia hoy devaluada que alguna vez se aproximó a la verdadera representatividad. Quien iba a decirnos que nos veríamos defendiendo el capitalismo, entendido según los principios keynesianos de mercado regulado y vigilado por los poderes públicos, el capitalismo que cree en que el trabajador bien pagado es un motor económico, admitir que mientras era el modelo dominante fue la garantía de la prosperidad y una cierta justicia social, frente a los unabomber de la desregulación, los terroristas del dinero que defienden que el capitalismo es bueno para todos menos para ellos mismos, que exigen que el Estado esté detrás, subvencionando, rescatando o amparando con leyes su impunidad.

Pese a los ingenuistas, iluminados y frikis que han desenfocado el movimiento, descubrimos que la protesta social surgida en España el 15 de mayo es un movimiento en pro del sistema, de un sistema de democracia, libertad, prosperidad y justicia, un movimiento conservador de los valores, los derechos y la decencia. Los antisistema están enfrente, dando clases en la Universidad de Chicago, debatiendo en El Gato al Agua o emprendiendo cacerías humanas en una isla. En medio, los partidos convencionales tienen la obligación de dejar bien claro de que lado están. Guiñar el ojo estratégicamente o hacer estudiados gestos de simpatía como los del candidato Pérez Rubalcaba no basta. No son los Rubalcaba que tantas veces hincaron la rodilla ante los antisistema los que detienen a los antisistema antes de que hagan de las suyas.

martes, 27 de abril de 2010

"Born Free", Cacería pelirroja

El vídeoclip que Romain Gavras, hijo del gran director griego Constantinos Costa-Gavras, ha dirigido para el nuevo single de la anglo-tamil M.I.A., no se va a olvidar fácilmente y pasará sin duda a la historia del vídeo musical. Es una patada en las vísceras con todas las ganas. Brutal, lleno de suspense, sin concesiones, permite muchas lecturas aunque casi todas relacionadas con la falta de escrúpulos, las atrocidades y la ferocidad con la que se emplean la policía o los militares norteamericanos tanto en las guerras de la periferia como en su propio país contra inmigrantes y minorías. No es para todos los estómagos, y mejor no lo busques en YouTube, donde tiene acceso restringido -los chicos de Google siempre dispuestos a dar alas a la censura-. Miralo con atención, preferiblemente a pantalla completa, pero no te digo que lo disfrutes porque no podrás hacerlo.

M.I.A, Born Free from ROMAIN-GAVRAS on Vimeo.

viernes, 3 de julio de 2009

El niño gitano, el gato y el fuego

Europa da miedo



Hay testimonios que dignifican la profesión de periodista, en este caso la del fotógrafo de prensa. La secuencia de imágenes del bosnio Elvis Barukcik que ha distribuido AFP es excepcional pero sobre todo da mucho miedo por lo que está ocurriendo en toda Europa. Los gitanos, y particulamente los gitanos rumanos, son los nuevos judíos contra los que se están justificando no ya todo tipo de atrocidades, ataques y pogromos, sino cambios en la legislación impensables hasta hace muy poco en la Europa que se ufanaba de ser la cuna y la reserva de todas las libertades.

Las fotos muestran a un niño gitano de origen rumano cuya chabola ardió en el incendio, provocado por las autoridades, de un asentamiento rumano del suburbio de Butmir, en Sarajevo, para obligar a sus ocupantes a abandonarlo. El niño se da cuenta de que su gato se ha quedado atrapado en la chabola incendiada y se arriesga parasalvarlo. Después vemos al crío correr contento junto a su hermana que lleva al gato rescatado en sus brazos.



Aunque ha sido el reciente episodio de ataques reiterados en Irlanda del Norte el último que ha saltado a los medios, es en Italia donde los gitanos rumanos son sometidos a una persecución más encarnizada, y allí lo peor no son los cada vez más frecuentes y violentos pogromos, lo realmente grave es que el acoso a estos y a los demás inmigrantes ha alcanzado el rango de norma legal. Como denuncian Andrea Camilleri, Antonio Tabucchi, Franca Rame, Dario Fo y Dacia Maraini en el manifiesto "Contra el regreso de las leyes raciales", "Se ha sustituido el sujeto pasivo de la discriminación; ya no es el judío sino la población de inmigrantes irregulares, compuesta por centenares de miles de personas, pero no se han cambiado las normas previstas por las leyes raciales, como la prohibición de los matrimonios de conveniencia mixtos. (...) Además, mediante una norma aún más lesiva para la dignidad humana, se ha introducido la prohibición de reconocer a sus propios hijos a las mujeres extranjeras sin papeles. Como consecuencia de esa decisión política, los hijos de las madres extranjeras en situación irregular serán para siempre hijos de nadie, se les separará de sus madres y serán entregados al Estado. Ni siquiera el fascismo llegó tan lejos. Las leyes raciales introducidas por ese régimen en 1938 no privaban a las madres judías de sus hijos, ni las obligaban a abortar para evitar tener que entregar a sus hijos al Estado".



Los firmantes del manifiesto hablan de una patología que proviene de Italia y puede extenderse por Europa. No van desencaminados. Tras las elecciones del 7 de junio la ultraderecha racista europea ha formado grupo parlamentario en Estrasburgo con 30 eurodiputados: 13 del Partido por la Independencia del Reino Unido, 9 de la Liga Norte, 2 del Partido del Pueblo Danés, 2 del Partido Ortodoxo Laico (griego), y uno de Finlandeses auténticos, Libertas (Mouvement pour la France), el Partido Político Reformista (holandés) y el Partido Nacional Eslovaco. Pero no están solos, pues fuera de este grupo quedan formaciones tan peligrosas como el Partido Liberal Austríaco con dos escaños en el nuevo Parlamento de Estrasburgo para defender su lema "Europa tiene que seguir siendo cristiana”; otros enemigos declarados del Islam, el Vlaams Belang belga, consiguieron dos eurodiputados, y en Holanda, el Partido de la Libertad logró cuatro escaños, convirtiéndose en la segunda fuerza política del país. Ataka, un partido búlgaro antiturco, tendrá también dos europarlamentarios. Y aunque sean sus compatriotas víctimas habituales de estas ideologías, los ultras rumanos del partido Romania Mare se aseguraron dos escaños. Los húngaros de Jobbik, con un escaño, no secortan un pelo y mantienen a la Guardia Húngara, un grupo paramilitar al que Amnistía Internacional acusa de estar detrás de asesinatos de gitanos. Por el contrario un viejo lobo, Jean-Marie Le Pen, perdió bastantes apoyos, pero aun se queda con tres escaños en el nuevo parlamento.



También es cierto que en el poder creciente de las ideologías neofascistas, racistas, anti-islámicas y criminalizadoras de la inmigración ha tenido que ver el estúpido discurso multiculturalista de las izquierdas gobernantes en Europa, incapaz de reconocer y mucho menos explicar que son las políticas liberales que han aplicado las que han desprotegido a los trabajadores, autónomos y pequeños empresarios nacionales que acaban por ver al extranjero como amenaza, máxime cuando ven cómo se concentra a los hijos de inmigrantes en la escuela pública de sus barrios mientras las escuelas privadas y concertadas escurren el bulto con la complicidad de la administración o no se persigue la creciente picaresca en las ayudas a la integración -¿por qué si no han cerrado todos los bazares y tiendas de ultramarinos regentadas por españoles mientras las de los chinos son negocios florecientes?-. En este sentido tras las elecciones europeas Vicenç Navarro publicó un muy discutido artículo en Público, Por qué votan a la ultraderecha, que profundiza en estas contradicciones. Sean los errores de los demás o la propia degeneración de los valores que creíamos que Europa representaba lo que los alimenta, lo cierto es que estos energúmenos son más, más fuertes, están más crecidos y dan más miedo. La próxima vez tal vez ni el gato ni el niño puedan contarlo.

martes, 21 de abril de 2009

La UE se retrata en la conferencia sobre racismo de la ONU

Teocracias, etnocracias y perritos falderos



Vale que Mahmud Ahmadinejad es un fanático y cerril representante de un régimen teócrata que condenó a un pueblo culto y desarrollado como el persa a retornar a la Edad Media; concedamos que su empeño en la nuclearización de su país pueda ser una amenaza. Rechacemos por inaceptable su negacionismo respecto a la Shoah. Pero dicho esto también hay que reconocer que tenía más razón que un santo -si uno creyera en los santos, que no es el caso- en su intervención en la conferencia sobre racismo que Naciones Unidas ha celebrado en Ginebra. Cómo negar que Israel es un Estado racista si en su propia esencia es un país cimentado en la raza y en la religión y creado para albergar a los miembros de una raza desperdigados por el mundo. También Israel es una teocracia como lo es Irán. Es una amenaza para la seguridad de sus vecinos como lo puede ser Irán -aunque este último país no haya agredido a ningún otro durante el último milenio-. Es una etnocracia, cosa que no es Irán, cuya etnia mayoritaria y su lengua farsí sí ha sufrido una histórica agresión cultural por la etnia y la lengua árabe.

Cuántas veces hemos escuchado el argumento de que hay que defender a Israel porque es la única democracia de su región -yo mismo lo he hecho- sin que ese argumento, que no es falso, se contraponga a la realidad de que Israel es una democracia sólo para los judíos, que gozan de total libertad de expresión y movimientos y pueden combatir de palabra y obra el integrismo hebraico que se ha enseñoreado del país, mientras los ciudadanos de raza árabe y/o religión musulmana que viven en su territorio internacionalmente reconocido o en el ilegalmente ocupado de Palestina no pueden acceder a esos mismos derechos; que existe apartheid en el más puro estilo sudafricano, que se desposee de su tierra a los ciudadanos de una etnia para otorgársela a los de otra, que un palestino en Israel no tiene posibilidad de trasladarse de Cisjordania a Gaza o viceversa o de moverse por su propia ciudad sin tener que superar infinitos controles policiales y militares, que hasta los niños se juegan la vida en la aventura diaria de ir al colegio a través de esos controles -ver más abajo el extrracto de cinco minutos del documental Secret Hebron - The School Run-, que Israel encierra a parte de la población de su tierra ocupada detrás de un muro de hormigón.



Pero no, las palabras de Ahmanineyad eran una ofensa intolerable incluso pronunciadas en un foro tan devaluado e inoperante como esta Conferencia sobre el Racismo de la que ya estaban ausentes EE.UU. -los de Barack Obama como antes los de Bush- y la manzana de la discordia, Israel. La respuesta europea, el ruidoso plantón estaba perfectamente orquestado, ensayado. y teledirigido La consigna a obedecer era: A Israel ni tocarlo. Algunos países ya habían boicoteado la conferencia por considerarla un foro antisemita. El resto -representantes españoles incluidos- saltaron como un resorte al unísono. La mayor parte de la prensa ya ha sentenciado: Irán reventó la conferencia. El espléndido análisis de Eugenio García Gascón en Público, No critiquéis a Israel, da en el clavo: Cualquier crítica a las políticas de Israel en los territorios ocupados, incluso cuando son tan salvajes como los recientes ataques a Gaza, es inmediatamente tachada de antisemita. Los diplomáticos que ayer sobreactuaban su indignación ante las palabras de Ahmaninejad callan y miran hacia otro lado cuando israel discrimina, segrega en guetos y hace la vida imposible a los no judíos. Europa es cómplice del racismo y perrito faldero de Israel.

El artículo de Público hace referencia al más que contundente informe que The Guardian publicó en febrero de 2008 sobre el apartheid en territorio israelí y palestino comparado con el caso sudafricano. No tiene desperdicio.

domingo, 22 de junio de 2008

Pactos de silencio

Uno no se ha caído de un guindo como para creer a estas alturas en la pureza ética de los medios de comunicación, cada uno es de su padre y de su madre, o de su dueño, y además trabajo en uno férreamente dirigido desde el Poder. Pero tampoco comparto esas fobias feroces que te hacen desconfiar por sistema de tal o cual periódico o emisora, y con las que terminas escuchando y leyendo sólo aquello que te regala el oído y engordando el periodismo de trinchera: antipolanquistas, antiramiristas… Prefiero picotear aquí y allá para hacerme una idea lo menos mediatizada posible de lo que ocurre, o hacerme la ilusión al menos. Últimamente, sin embargo, hay una cada vez más preocupante coincidencia entre medios de comunicación de todo signo por silenciar o no dar la importancia que merecen a determinados acontecimientos, que pasan desapercibidos para la opinión pública y sólo encuentran eco en el ámbito de los blogs, que practican un boca-oreja siempre restringido. Da igual al medio al que acudamos, no nos enteramos de la misa la mitad.

¿Por qué los periódicos, las radios y las televisiones, incluida la pública andaluza no informaron de que durante veintidos días cincuenta inmigrantes argelinos e indios estuvieron en huelga de hambre en la Plaza de España de Melilla? Se negaban a ser internados de nuevo en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, en el que no contaba el máximo de cuarenta días de los centros de la Península –la derecha europea y los socialistas españoles no habían aprobado aún la Directiva de la Vergüenza-. No era noticia esa huelga de hambre –recordemos los ríos de tinta que hizo correr la del etarra pijo De Juana Chaos- como no lo fue la feroz represalia policial que llevó a comisaría a los inmigrantes dos días después del fin del ayuno.

¿Por qué es a través de los blogs que ha podido difundirse el histórico discurso del fotógrafo Gervasio Sánchez en la entrega del Premio Ortega y Gasset? ¿Incomodó por igual a derecha e izquierda que Sánchez denunciara que el gobierno Zapatero ha duplicado la venta de armas a países en conflicto y que fabricamos en España cuatro tipos de bombas de racimo? Ningún periódico recogió el discurso que se tragaron impasibles políticos de todos los signos.

¿Por qué el mayor retroceso en derechos y libertades que se da en Europa desde la posguerra, la aprobación de la Directiva sobre Inmigración, y el apoyo de los socialistas españoles –con tres honrosas excepciones- sólo fue tema principal en las portadas de ese día en un único diario de ámbito nacional, concretamente Público?

¿Hay que volver a recordar que nadie hizo al principio ni puñetero caso al periodista Matías Vallés, que desde Diario de Mallorca destapó el escándalo de los vuelos secretos de la CIA rumbo a Guantánamo y sus escalas españolas? Los medios nacionales despreciaron las rigurosas informaciones de Vallés en su periódico de provincias hasta que las recogió el New York
Times. ¿Es ignorancia o hay intencionalidad si, mientras al escape radiactivo de Ascó y su intento de ocultarlo por parte del CSN se le dio gran bombo, las alarmantes informaciones sobre vertidos, escapes y residuos en los complejos químicos de Huelva, Tarragona y Algeciras son sistemáticamente obviadas o sepultadas bajo una losa de contrainformación oficial?¿Quién está haciendo de editor común de lo que leemos? ¿Es cierto que los pactos de silencio sobre algunos temas ganan la batalla incluso a la competencia por la audiencia y el pastel publicitario?

domingo, 18 de mayo de 2008

Cristales Rotos

El 9 de noviembre de 1938 se conoce en Alemania como la Noche de los Cristales Rotos, una revuelta contra los bienes y los emblemas de los judíos que destruyó 1.574 sinagogas, cementerios, tiendas y grandes almacenes. 95 judíos alemanes –y alemanes “que parecían judíos”- fueron asesinados en un peldaño más en la escalada hacia la Endlösung. Oficialmente fue una reacción espontánea pero si ya entonces se supo que la Reichskristallnacht estuvo planificada desde el NSDAP, el partido nazi, los historiadores probaron que la orden partió del mismísimo Führer.

El 13 de mayo de 2008 decenas de hombres y mujeres armados con palos y piedras irrumpieron en varios campamentos habitados por gitanos rumanos a las afueras de Nápoles. Algunos lanzaron cócteles molotov contra las chabolas de los gitanos, incendiando el campamento de Argine. Hubo precedentes; tras la victoria electoral de Silvio Berlusconi y su coalición de delincuentes, neofascistas y ultranacionalistas, el Grupo Armado para la Purificación Étnica, responsable de un incendio en el que perecieron carbonizados cuatro niños gitanos rumanos, dio un ultimátum a los gitanos de Italia para que abandonaran el país en un plazo de 20 días.

El 30 de enero de 1944 el Convoglio RSHA deportó en vagones sellados con plomo desde Milán hasta Auschwitz-Bierkenau a 700 judíos de la Lombardía, donde hoy el esperpéntico Umberto Bossi llama a dar caza a los inmigrantes y propone cañonear las pateras que llegan de Libia. 40.000 italianos -opositores, judíos, gitanos, homosexuales y testigos de Jehová- pasaron por los campos de exterminio; sólo 4.000 regresaron. Su parada intermedia eran los campos de paso. El Gobierno Berlusconi ha trasladado a campos de permanencia temporal a 65 de los 118 indocumentados detenidos en su reciente redada antidelincuencia. Los gitanos rumanos son la diana de los progromos que llegarán. No he oído aún una palabra de condena de los colectivos romaníes, calla el Parlamento Europeo ante lo que ocurre en Italia, y si la vicepresidenta Fernández de la Vega habla de violencia, xenofobia y racismo al referirse a la política de Berlusconi, es corregida por su jefe en nombre de la exquisitez diplomática.

La Iglesia Católica y su sede romana, que ruge si en Italia se habla de regular el aborto, el divorcio express o las parejas gays, calla ante lo que el escritor Niccolo Ammaniti llama la educación en el odio dada con infinito amor, el odio étnico construido sobre la falacia de la inseguridad. En tiempos de Mussolini la actitud del papa Pío XII fue ambigua: Salvó de la muerte a miles de judíos abriéndoles los conventos e iglesias, pero guardó silencio ante el horror sin condenar la ideología criminal nazi y fascista, que tiene en el silencio de los demás y en la ignorancia del pasado dos valiosas armas.