sábado, 26 de diciembre de 2015

Playlist nº 76: 2015 en mis tímpanos


La costumbre de la mayor parte de la prensa -particularmente la musical- de publicar cuando termina diciembre su propìa lista de sus discos -y a veces películas. libros y comics- preferidos del año que concluye se reflejó en ete blog por última -y tal vez única- vez a finales de 2011. En los tres años sucesivos la enfermedad y las circunstancias personales me impidieron estar tan al corriente de la actualidad musical como solía. No obstante puedo citaros al menos cien títulos memorables para mi de cada uno de esos tres años.

Egon Soda
En este agonizante 2015 sí he podido estar más al corriente de lo que ha ido saliendo a la calle en los ámbitos de la música popular contemporánea, gracias sobre todo a publicaciones y tiendas musicales on line como Pitchfork, Mojo, Rockdelux, iTunes Store y algunos blogs especializados, y por eso me  he podido permitir plantear mi propia colección de favoritas de la manera habitual en El que apaga la luz: como una lista de reproducción en la que se mezclan sin orden estilos y países de procedencia de los temas. He elegido un centenar de títulos,todos editados y disponibles, primando temas y bandas nacionales sin separarlos ni destacarlos de las demás, pero no los he dispuesto por orden creciente o decreciente de preferencia, sino que he escogido el más neutro orden alfabético de intérpretes. Creo que merece la pena buscarlos y escucharlos.

Vince Staples
  • Adele: Hello
    Adele
  • Alabama Shakes: Don't wanna fight
  • Alela DianeAnd Ryan Francesconi: Cold moon
  • Alex G: Cups (When I'm gone)
  • Amaral: Unas veces se gana y otras se pierde
  • Arca: Soichiro
  • Barrence Withfield and The Savages: Willow
  • Beach House: Space song
  • BelizeStab my heart
  • Benjamin Biolay, Nicolas Fizsman et Dennis Benarrosh: Revoir  Paris
  • Björk: Family
  • Blank Realm: Gold
  • Brighton 64: Modernista
  • Boduf Songs: The rotted names
  • Built To Spill: Living zoo
  • Carly Rae Jepsen: Run away with me
  • Chvrches: Keep you on my side
  • Coldplay: Adventure of a lifetime
  • Courtney Barnett: Depreston
  • Daddy ft. Andy Rourke: You are mine
  • David Bowie: Blackstar
  • David Cross and Robert Fripp: Starless starlight loops
  • D'Angelo: Really love
  • Daniel Van Lion: Fugu
  • Dengue Fever: Tokay
  • Destroyer: Poison season
  • Disco Las Palmeras: Cállate la boca
  • DIIV: Under the sun
  • Django-Django: Giant
  • Donnie Trumpet and The Social Experiment: Sunday candy
  • Drake: Hotline blink
  • Egon Soda: El cielo es una costra
  • El Hijo: Fragmento I
  • Empress Of: Kitty cat
  • Erykah Badu: Cel u lar device
  • Esponja: Amida
  • Father John Misty: Chateau lobby #4 (In C for two virgins)
  • Fernando Alfaro: Velero
  • Fetty Wap: Trap queen
  • FFS: Collaborations don't work
  • Floating Points: Peroration six
  • Foals: Mountain at my gates
  • Future: March madness
  • Glen Hansard: It was a triumph we never propossed
  • Grimes: Flesh without blood
  • Grupo de Expertos Soynieve: Sin moscas
  • Health: Dark enough
  • Hot Chip: Huarache lights
  • Hudson Mohawke: Ryderz
  • Jamie xx: I know there's gonna be (Good times)
  • Joanna Gruesome: Last year
  • Julia Holter: Feel you
  • Juventud Juché: Miedo
  • Kendrick Lamar: Alright
  • Kölsch: Talbot
  • Kurt Vile: Wheelhouse
  • La Bien Querida: Alevosía
  • La Muñeca De Sal: 8:10
  • Laura Groves: Committed language
  • Los Hermanos Cubero: Borrasca perdida
  • Los Planetas: El duendecillo verde
  • Low: Landslide
  • Madonna: Living for love
  • Max Richter and Ben Russell: Path 19 (Yet frailed)
  • McEnroe: Rugen las flores
  • Miguel: Coffee
  • Missy Elliot ft. Pharrell: WTF (Where they from)
  • Mourn: Gertrudis
  • Natalie Prass: Bird of prey
  • Neon Neon: Hit parade
  • Nick Hessler: I feel again
  • Nicolas Jaar: Swim
  • Nueva Vulcano: Pop y espiritualidad
  • Núria Graham: Bird eyes
  • Pablo Und Destruktion: Bares vacíos
  • Panda Bear: Tropic of Cancer
  • Paul Weller: Saturns oattern
  • Pxxr Gvng: Pobres
  • Rihanna: Bitch better have my money
  • Single: Rea del ritmo
  • Slaves: The humter
  • Sleater Kinney: Price Tags
  • Sons Of Bill: Brand new paradigm
  • Sufjan Stevens: Death with dignity
  • Tame Impala: Let it happen
  • The Arcs: Outta my mind
  • The Deslondes: The real deal
  • The Galleria: Calling card
  • The New Raemon: El yeti
  • The Suicide Of Western Culture: La muerte no es el final
  •  The Weeknd: Can't feel my face
  • Thundercat: Them changes
  • Tobias Jesso Jr.: True love
  • Tracey Thorn with John Grant: Dissapointing
  • Unknown Mortal Orchestra: Can´t keep checking my phone
  • Vince Staples: Norf norf
  • Whiz Khalifa ft. Charlie Puth: See you again
  • Wild Honey: Medalla de plata
  • Xoel López: Patagonia
  • Years & Years: Take shelter
  • Yo La Tengo: My heart's not in it
  • Young Thug ft. Birdman: Constantly hating


jueves, 10 de diciembre de 2015

Marte en celuloide (y digital): ¿Qué tiene esta bola que a todo el mundo le mola?



En el año 2287 el planeta Marte estará en su punto más cercano a la Tierra desde hace casi sesenta mil años: a una distancia de. Hasta entonces habrá que esperar para lograr las condiciones ideales para intentar una excursión tripulada al planeta de órbita solar más cercano a nosotros. Temo que para entonces estemos todos desdentados, pero no habrá otra oportunidad más próxima tras haber desaprovechado la anterior, cuando en 2003 Marte estuvo a sólo 70.000 kilómetros más. En 2015 el film de Ridley Scott Marte (The martian), asesorada e indirectamente promocionada por la NASA semanas después del hallazgo de agua líquida en su superficie y tal vez la más realista y científicamente coherente aventura marciana rodada hasta la fecha, nos brindó la más reciente de la miriada de aproximaciones que,durante toda su historia, el cine ha reslizado al planeta rojo, todo un filón temático y fuente de negocio sobre todo para el género de la ciencia ficción. Y precisamente de esta historia de las relaciones Marte-Hollywood es de lo que me popongo escribir aprovechando estas nuevas aproximaciones física y cinematográfica.

Marte, nombrado así por los romanos en honor al dios de la guerra, es el planeta más cercano a la tierra y el cuarto del Sistema Solar. Su diámetro es de 6.787 kilómetros, menor que el de nuestro planeta;su día y el nuestro tienen prácticamente la misma duración, mientras el año marciano dura 687 días. Las tempersturas en el Ecuador oscilan entre los -80º y los +23ºC. Su atmósfera está compuesta en un 95% de dióxido de carbono, igual que el hielo de sus casquetes polares. La gravedad equivale a un tercio de la terráquea. Tiene dos pequeños satélites con nombres maravillosos: Fobos -miedo- y Deimos -terror-. En su oro grafía destaca una impresionavte cordillera volcánica coronada por el monte Olimpo, de 24 kilómetros de altura, y unas formaciones rectilíneas, los canales, que hasta no hace demasiado tiempo muchos consideraron artificiales, lo que alimentó leyendas  sobre la existencia de vida inteligente en el planeta. Se trata en realidad de cañones, probablemente formados por grandes ríos de anhídrido carbónico líquido. La riqueza en olivina y ácido férrico de la superficie da al planeta su característico color rojizo, que desde la Tierra percibimos a simple vista.


Tras las ya numerosas sondas, laboratorios y robots de exploración que han llegado a Marte,el envío de una misión tripulada tiene más riesgos que utilidad real, pero sí una gran importancia simbólica. En la actualidad se piensa que, independientemente de la mayor o menor cercanía, ese viaje se podría realizar en la década de 2030. Incluso se ha especulado con realizar allí prograas de telerrealidad para financiar las expediciones con la publicidad que aquellos generasen. Puestos a idear...

Planeta rojo, hombrecillos verdes

Para la ciencia ficción, fuera literaria o cinematográfica, el color rojo de Marte se ha asociado desde siempre con hombrecillos verdes. Así se ha hecho, más o menos, durante más de un siglo. En la narrativa brillan por encima de todas las obras que eligieron como escenario el planeta vecino las Crónicas marcianas de Ray Bradbury (1946). Como toda la obra del narrador de Illinois se caracteriza por su escaso rigor científico y su maravilloso aliento poético. Los relatos de Crónicas marcianas narran los primeros esfuerzos terrestres por conquistar y colonizar Marte, los infructuosos intentos por conectar con los marcianos, telépatas y pacíficos, y finalmente el efecto en los colonos de una gran guerra nuclear en la Tierra, todo ello desarrollado entre los años noventa del siglo XX y los cincuenta del siglo actual y trufado de evocadoras imágenes de veleros surcando las arenas, ciudades ajedrezadas o fantasmas de la antaño floreciente civilización marciana, culta y delicada, a la que mata la varicela, y retratos despiadados de la estupidez humana. Pero la otra gran referencia literaria al planeta rojo es muy anterior: en 1898 el británico H.G. Wells publicó La guerra de los mundos, que profetizaba la llegada de avanzadas naves espaciales procedentes de Marte cuyos tripulantes no buscan ningún contacto con los terrícolas sino su aniquilación. La invasión está a punto de tener éxito de no ser por unos microscópicos aliados de los humanos: las bacterias comunes del planeta, frente a las que los invasores sucumben. El recuento de adaptaciones de La guerra de los mundos -finalizadas y frustradas- es interminable. La pena es que no fraguara el primer proyecto de llevarla a la pantalla que unió nada menos que a Cecil B. De Mille y a Sergei M. Eisenstein. En 1938 la novela cayó en manos de otro genio, Orson Welles, que no la llevó al cine -pese a la insistencia de RKO- sino alaradio´junto al Mercury Theatre. Su escenificación, tal vez el primer reality show, como si de un informativo especial se tratase, y los episodios de pánico que provocó son historia de la radio en Norteamérica. La primera y mejor adaptación fílmica llegó dquince años después de la mano de George Pal en la producción (War of the worlds. Byron Haskins,1953): maravillosos efectos especiales, ejemplar suspense, precioso tecnicolor y cargante mensaje religioso. No fue sino hasta medio siglo  después cuando Steven Spelberg realizó otra adaptación directa de la novela de Wells (War of the worlds, 2005), ésta de irregular resultado: potente arranque, ruidoso y poco interesante desarrollo y empalagoso desenlace. Con posterioridad a la película de Haskins hubo versiones apócrifas, que retomaron sólo en parte la temática de La guerra de los mundos. El ejemplo más recordado -aunque no mucho-  es La Tierra contra los platillos (Earth vs. the flying saucers. Fred F. Sears, 1956), con estupendas maquetas de Ray Harryhausen.

Contra la opinión generalizada, fuimos los terrícolas quienes primero importunamos a los terrícolas en su propia casa. Las primeras referencias a Marte de la historia del cine lo prueban: Viaje a Marte (A trip to Mars. Bud Fischer, 1920) y Un viaje a Marte (A trip to Mars. Maxwel Keger, 1921). Poco después Aelita, la reina de Marte (Aelita. Jákov Protávzanov, 1924) fue todo un mito en la naciente Unión Soviética. En aquella absurda pero fascinante película los terrícolas del soviet viajan a Marte para guiar a los hombrecillos verdes en la revolución proletaria contra la tiranía. Se situó en las antípodas ideológicas de la ciencia ficción norteamericana del macartismo: El rojo planeta Marte (Red planet Mars. Harry Horner, 1952) no tieneuna trama menos surrealista: cuenta cómo los rusos descubren desolados que los mensajes igualitaristas que llegan desde el planeta vecino no son tan rojos como ellos creían; los hombrecillos verdes son en realidad piadosísimos. Al final los marcianos logran que una horda de fundamentalistas cristianos invadan Moscú y acaben con el comunismo. Tan real como la vida misma.

La invasión de estos seres en los cines de la Tierra tuvo su apogeo en los años cincuenta del siglo pasado, y entonces el color de su planeta era muy sospechoso. En la Norteamérica de McCarthy la llegada de extraterrestres era una perfecta metáfora de la infiltración comunista, pero también fue puro divertimento, comida rápida en imágenes, pasto de autocines para adolescentes con granos como platillos volantes que se rompían las manos aplaudiendo mientras los marcianos destrozaban la torre Eiffel, la plaza de Las Ventas o el monte Rushmore. Una legendaria, y no por ello lograda cinta de 1953, Invasores de Marte (Invaders from Mars. William Cameron Menzies), mostraba unos impresentables marcianos en pijama que se apoderaban de las mentes de los papis del niñito protagonista y jugaba con una trmpa de guión demasiado vista: todo era un sueño del mocoso. Tuvo un remake más interesante de Tobe Hooper en 1986.

Leonard Nimoy
en Zombies from stratosphere
Hubo una sucesión de subproductos de serie B que a menudo eran puro absurdo. Destacan Vuelo a Marte (Flight to Mars. Leslie Selander, 1953), donde unos marcianos en plena crisis económica se vuelven quinquis y les pretenden robar una astronave a los terrícolas para invadir nuestro planeta; por no hablar de Invasion of the saucer men (Edward Cahn, 1957), parodia involuntaria con marcianos con cabeza de lechuga iceberg, quinceañeros atolondrados y paletos armados hasta los dientes. Flying discman from Mars (Fred Bannon, 1951) fue un serial que unía hombrecillos verdes y nazis. El propio Fred Bannon se lleva la palma con la película que demuestra que Leonard Nimoy no era vulcanita: antes de que se le afilaran las orejas era todo un señor marciano en Zombis estratosféricos (Zombies from stratosphere, 1952). Pero si hablamos de delirios y diarreas mentales la chapuza titulada Robot monster (Phil Tucker, 1953), rodada en 3D y en la que un robot marciano que parece in gorila en traje de buzo llega como avanzadilla de una invasión de la Tierra, pero cae enamorado de la gritona protagonista. Personajes de lo más variopinto pasn por Marte en muchas películas. Ahí van algunos títulos: Robinson Crusoe on Mars (Byron Haskins, 1956), el serial Flash Gordon trip to Mars (Varios directores, 1938), Abbot and Costello go to Mars (Charles Laumont, 1953) y hasta Woodpecker fton Mars (Pal J. Smith. 1956). No faltan los productos exóticos: Los platillos voladores (Juan Soler, 1955), The angry red planet (Ib Melhior, 1960) o la delirante coproducción hispano-italiana Llegaron los marcianos (I marciani hano ddici mani. Franco Castellano, 1964).  En este apartado de3lirante también hay que mencionar The  wizard of mars (David L. Hewitt, 1965), que lleva al espacio la historia de El mago de Oz pero sin Dorita.

Invasion of the saucer men
Hay casi un sub-subgénero de películas de marcianos en el que los hombrecillos -o las mujercillas- verdes andan faltos o eswcasos de sexo opuesto y en lugar de consolarse entre ellos/ellas vienen a la Tierra a rememorar el rapto de las sabinas. Es el caso de Mars needs women (Larry Buchanan, 1967), Devil girls from Mars (David McDonald, 1954), marcianas coleccionistas de hombres, y la inenarrable Frankenstein meets the space monster/Mars Attacks Puerto Rico (Robert Gaffney, 1965). Agárrense: una guerra nuclear acaba con las marcianas y la reina Marcuzan ordena a sus súbditos venir a la Tuerra, a Puerto Rico para ser exactos, a secuestrar féminas. Pero los marcianitos se quedan a disfrutar de las playas caribeñas y el daiquiri. Más caliente Bad girls from Mars, nada menos que con Sylvia Kristell; y oara guinda un porno cuyo título merecía un  Óscar: La venganza de los chochos chupadores de Marte (Over-sexed rugsuckers from Mars. Michael Paul Girard, 1989). Ahí es nada.

Renacimiento marciano

En las décadas siguientes una ciencia ficción más intelectual de un lado y la space opera de otrohicieron caer en el olvido a los demasiado cercanos marcianos. Por lo tanto saltamos hasta 1990, cundo en su mejor película,  Desafío total (Total Recall), Paul Verhoeven implantó insertos de memoria a Arnold Schwarzenegger para liberar a Marte del colonialismo y de paso ir preparando su carrera a gobernador de California, todo gracias a una agencia de viajes menos fiable que Marsans, MemoryCall. Pocos años después. y pese a que por ningún lado aparecían ni Marte ni los marcianos, la colosalista y tontorrona Independence day (Roland Emmerick, 1996) retoma lejanamente temática y estructura de La guerra de los mundos, aunque las providenciales bacterias que nos libran de los alienígenas son ahora virus informáticos lanzados al corazón tecnológico de la invasión. En el mismo año Tim Burton se lanzó a una revisión nostálgica, y divertidísima, de la retahila de pintorescos productos y subproductos mencionados: Mars attacks!! oroporciona el inmenso placer de ver a los hombrecillos verdes más feos que quepa imaginar machacando con fruición los símbolos del american way of life, desde el donut hasta Las Vegas, sin olvidar la paloma de la paz que unos candorosos hippies sueltan ante la delegación invasora, que la fríe al instante, pero son incapaces de sobrevivir a Tom Jones. Pese a algunos trzos gruesos, contiene situaciones memorables. En cierta forma la quinta película de M. Night Shyamalan, la excelente Señales (Signs, 2002), emplea la premisa de La guerra de los mundos para explicar lo que ocurre en el exterior del mundo sitiado de los protagonistas, como si construyera un prólogo y un epílogo a la novela de Wells.

Mientras la NASA se estrellaba una y otra vez contra la superficie de Marte, entre 2000 y 2002 se estrena un buen número de cintas, también algunas superproducciones ambientadas en tierras marcianas devolviendo a los vecinos  sus visitas de otras épocas y revelando extrañas fuerzas allí ocultas. El veterano Brian De Palma prima e espectáculo visual y el gran documental sobre la aventura en Misión a Marte (Mission to Mars. 2000); y el nóvel Anthony Hoffman encuentra en aquellos rojizos arenales espacio para la reflexión existencial con Planeta rojo (Red planet, 2000). Junto a canales y casquetes polares, lo que más ha alimentado las elucubraciones de los crédulos es una curiosa estructura rocosa llamada Cydonia Mensae (Cidonia). Situada entre la Planicia Acidalia y la Tierra de Arabia, en el hemisferio norte. Fotografiada desde distintos ángulos por la sonda Viking I en 1976 asemeja un rostro humano y está rodeada de otras estructuras de apariencia geométrica que pueden parecer edificios y su alineación aumenta la impresión de artificialidad. La leyenda de la ciudad marciana de Cidonia sirve de excusa argumental de Misión a Marte.

A finales de 2001 se estrenó la tercera gran producción marciana del nuevo siglo. Un John Carpenter en sus horas más bajas salió al espacio para retratar en Fantasmas de Marte (Ghosts of Mars) un planeta vecino tomado -y casi superpoblado- por el hombre: seiscientos mil terrícolas viven allí extrayendo la riqueza mineral de la nueva tierra. Pero las excavaciones dan lugar al hallazgo de una desaparecida civilización marciana y los espíritus de los antiguos indígenas toman posesión de los terrestres. Otra curioidad es la película española Náufragos (Sranded. María Lidón "Luna", 2001), una rara avis en la que la directora empleó atrezzo sobrante de Space cowboys (Clint Eastwood, 2000) para facturar una tediosa cinta de desventuras marcianas pretendiendo disimular las siderajes diferencias presupuestarias entre el Marte de aquí y el de allí. Vincent Gallo, Joaquim de Almeida y Pepe Sancho son los improbables expedicionario de este cargante drama espacial.


Y así volvemos al presente y a The martian. Se podrá discutir sobre la fidelidad científica de lo último de Ridley Scott, pero me parecen indiscutibles lo entretenido de su propuesta, su apasionante suspense y las brillantes interpretaciones de Matt Damon y Jeff Daniels. Hasta otra, Marte.






jueves, 3 de diciembre de 2015

¿Quién sembró vientos? (Ahora las tempestades las recogemos todos)




"Perdonar a los yihadistas corresponde a Dios,
 enviarlos con él es cosa mía"
(Vladimir V. Putin)


1. Asumiendo las propias responsabilidades

Era aún secretaria de Estado en la administración Obama cuando Hillary Clinton se enfrentó a su jefe a cuenta de la guerra civil en Siria; entonces ella defendía con vehemencia los ataques aéreos y bombardeos masivos para derribar el régimen de Bashar Al-Ásad y ayudar a toda la oposición, incluidas las facciones regionales de Al Qaeda. El presidente de los EE.UU. se negó entonces a hacerlo y probablemente fue esta oposición, y no los problemas de salud alegados, lo que motivó la salida del cargo de la exprimera dama. Ahora, cuando la única preocupación de Clinton es obtener la nominación de su partido para ser candidata a ocupar la presidencia -algo para lo que lo que importan son las propuestas y cuestiones internas-, se siente más libre para asumir errores y aciertos del pasado y se diría que hasta más lúcida y razonable en materias internacionales. Recientemente  ha reconocido que no eran los bombardeos, sino la financiación de los rebeldes moderados sirios lo que habría frenado la ex pansión del autoproclamado Estado Islámico y fue mucho más allá, repasando en una entrevista los graves errores históricos cometidos por la geoestrategia de Norteamérica y por extensión de Occidente, desde una atolondrada descolonización que llenó Asia Occidental de fronteras trazadas con tiralíneas, sostuvo corruptas dictaduras que servían dócilmente a los intereses occidentales, alimentó a la bestia armando a los muyahidines afganos -después talibanes- frente a la Unión Soviética -Nosotros creamos al Qaeda, viene a conceder-; y sigue con la destrucción total de la administración y el ejército iraquíes, que abonó el terreno para la aparición y el crecimiento del Dáesh.

La lista de meteduras de pata occidentales llega hasta hoy mismo: Arabia Saudí, amiga del alma de Occidente -y de los actuales monarcas borbónicos de España- es la mejor cliente de nuestra industria de armamento, tierra natal del clan Bin Laden y cuna del sunismo wahabista cuyo Islam rigorista es el mismo fanatismo religioso que mueve a los yihadistas que asesinan en Europa -¿seguro que no lo financian también?; Catar y los Emiratos Árabes Unidos patrocinan abundantemente -y hasta compran- clubes de fútbol europeos..¡Vaya! parece que el califato apesta más a petróleo que las playas gallegas tras el hundimiento del Prestige y que el mundo occidental no se limita a consumir ese petróleo y consentir a los jeques todos sus caprichos, sino que ha encendido algunas mechas del polvorín.

2. Islam contra Islam

En los terribles atentados que asolaron París el 13 de noviembre cayeron muchos musulmanes, y no me refiero a los terroristas; además hemos visto a menudo cómo la mayoría de las víctimas del terror islamista son también mahometanos. Hace décadas que asistimos a sangrientos enfrentamientos entre chiitas y sunitas en lo que se parece a una guerra civil árabe. En un documentado aunque opinable artículo publicado en el semanario Ahora, el experto francés en geopolítica Pascal Boniface mantiene que vencer el terrorismo de Dáesh pasa necesariamente por una intervención terrestre de los países suníes del entorno, y cita específicamente a los estados de la Península Arábiga y Turquía, pues los islamistas rentabilizarían la presencia de uniformes iraníes, rusos, estadounidenses o europeos presentándola como una agresión chií o una nueva cruzada.

¿Así se combate al Dáesh?
3. Más luces que bombas sobre Oriente Próximo

Bernard-Henry Levy describió en su ensayo de investigación Quién mató a Daniel Pearl el asesinato de un periodista judío setadounidense por parte de Al Qaeda y las alcantarillas de la inteligencia pakistaní -el siniestro IS de Pervez Musharraf -otro protegido de los Estados Unidos-, e igualmente citó a los Emiratos y Dubái como el paraiso para blanquear y coordinar la financiación del yihadismo mediante el sistema de trueque islámico tradicional, que no deja huellas. La historia fue llevada al cine en Un corazón invencible (A mighty heart. Michael Witerbottom, 2007)

3. El enemigo en casa

Entre esos países a los
que Boniface anima a participar en una coalición de estados musulmanes suníes para enviar tropas a Siria hay uno que parece muy poco fiable para combatir al Estado Islámico. En el extremo occidental de la OTAN y llamando a las puertas de la Unión Europea está una Turquía cada día más parecida al viejo Imperio Otomano. Hasta ahora sus únicas aportaciones al conflicto han sido comprar petróleo al Dáesh para a continuación revenderlo, perseguir con saña a la única fuerza que lo combate con eficacia -los pashmergas kurdos-  y derribar un cazabombardero ruso que apenas rozó su espacio aéreo cuando atacaba a los yihadistas. Uno de los tripulantes de aquel avión sobrevivió y fue salvajemente asesinado por grupos de turcomanos, una minoría iraquí y siria que se concentra en torno a Mosul, el nucleo más poblado en manos de los terroristas. De todo ello cuesta poco concluir que la Turquía del sultán Tayyip Erdogan en realidad es aliada y cómplice de Dáesh.

La vida en Mosul

4. Ciberterrorismo (y otras tácticas) vs. terrorismo

Ya hemos oido a menudo que hay tácticas mucho más efectivas que los bombardeos para frenar a los yihadistas de Siria e Irak y se suele hablar de su afixia económica y de la eliminación de sus fuentes de financiación. Algo se hace en ese sentido desde los aviones que han atacado sus pozos y refinerías y a los camiones que transportan su petróleo. Pero habría que ir mucho más allá, frenando la venta de armas e incluso imponiendo un embargo en toda la zona y haciendo un vacío comercial a las naciones sospechosas de financiar y apoyar la yihad -eso también va por el amigo saudí-.

Claro que no es sólo una batalla económica. El Dáesh tiene en su dominio de Internet y las redes sociales una de sus mejores armas de propaganda, captación, amenaza y miedo; tendremos que dar les batalla también en ese terreno. Recientemente la agrupación de hackers Anonymous anunció inminentes ataques a las webs y cuentas de Twitter y Facebook vinculadas a Dáesh. Espero que los gobiernos se lo hayan tomado en serio.  No sólo contamos con los muchachos de la máscara de Guy Fawkes en un posible ataque de ciberterrorismo; sin ir más lejos nuestro CNI tiene una unidad experta en el tema. Además no debemos olvidar la forma en que se venció a ETA: los golpes policiales, la infiltración en sus filas -aunque no sería nada fácil colar lobos en el califato- y la colaboración con Francia. Conviene recordar esto último ahora que el gobierno español tacañea con la ayuda que Francia demanda y prefiere no comprometerse hasta después de las elecciones.

En Europa se habla por fin de crear una especie de FBI de la Unión, y pocas cosas puede haber más efectivas en esta lucha que la constitución de una inteligencia europea única y coordinada, lástima que de inteligencia no anden sobrados los líderes europeos.


5. ¿Es esto una guerra?

Inmediatamente después de los atentados del 13 de noviembre en París Manuel Vals, primer ministro francés, proclamó urbi et orbe que Francia estaba en guerra. Parece obvio que la matanza perpetrada por un grupo de fanáticos con múltiples conexiones religiosas y políticas no cabe en las acepciones de la palabra crimen,  pero no es tan simple: es imposible dudar de que Siria vive desde hace años una guerra, y de que de uno de los bandos que combaten en ella salió la decisión de asesinar a los asistentes a un partido de fútbol, a quienes salían, comían y se divertían en los alrededores de la Plaza de la Bastilla y a quienes seguían un concierto de rock en Le Bataclan, pero ni Francia ni Europa son Siria, ni sus ciudadanos huimos de un frente bélico; ni el Estado Islámico es un estado ni sus comandos asesinos son soldados, por muchas bombas y kaláshnikovs que usen. Por lo tanto, denominar guerra a estas matanzas no pasa de ser una metáfora propagandística e interesada. Hablar de un atentado terrorista y no de un acto de guerra en casos como éste es más riguroso; lo contrario es dar la razón a quienes pretenden estar haciendo una guerra santa contra infieles y herejes.

Además los bombardeos aéreos no son la respuesta que la amenaza de Dáesh demanda; más que responder, posponen la respuesta: una declaración formal de guerra obligaría a emplear tantos recursos militares como fueran necesarios para ganarlos, y los bombardeos son cualquier cosa menos eso.

En unas declaraciones televisivas, el profesor Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios Sobre Conflictos Y Acción Humanitaria, coincidía en que, hoy por hoy, la sola acción militar sólo logra aplazar la necesidad de plantar cara al problema y en que las intervenciones militares puntuales han de ir acompañadas de soluciones políticas, económicas y de coordinación de las inteligencias nacionales.

y 6. ¿Asumir también responsabilidades ajenas?

En el primer apartado de este artículo me refería a la responsabilidad que las políticas que Occidente ha aplicado en Oriente Próximo durante en el último siglo tienen en la creación, crianza y engorde de los monstruos que ahora quieren devorarnos. Ha habido errores garrafales e imperdonables, pero basta de flagelarnos y atribuirnos las culpas de otros. Los responsables del terrorismo son los terroristas.
Como era previsible, las reacciones tras la matanza de París han sido de todos los colores, muchas tan lamentables como previsibles: la de Xabier García Albiol es ambas cosas: para él la culpa de todo la tienen la inmigración y el multiculturalismo. Respecto a este último concepto incluso puedo coincidir con el líder del PP de Cataluña; pero creo que al concepto progre de multiculturalismo -que implica tolerancia con separación en guetos- debemos oponer interculturalidad -mezcla en la igualdad y el respeto- y no absorción como él plantea.  En el extremo contrario, el de la lucidez, destacaría las declaraciones al programa El Intermedio del rector de la mezquita Evry-Courcournnes, Khalil Merroun. En un perfecto español Merroun negaba que las mezquitas, incluso las de barrios conflictivos, sirvieran de imán para atraer a jóvenes al terrorismo: "esos jóvenes no van a escuchar las prédicas de la mezquita; se ven atraidos por el imán Google" dice. "Si vienes con nosotros no te faltará nada; y si mueres, te garantizamos el paraíso". El rector llama a los suyos a que, si se sienten atacados o insultados recurran a la Justicia del estado de derecho en el que viven, no intenten hacer justicia por su mano. Yjustifica las  decisiones del presidente Hollande: "Si mi pueblo es atacado, debo responder. Estaré haciendo una yihad, que sigifica un esfuerzo"". Le da una lección de patriotismo a todos los Lepen sin hablar de4 freno a la inmigración o cierre de fronteras.
¿No a la guerra?, un artículo de Rubén Amón publicado días atrás en El País se refería al buenismo del manifiesto de varios intelectuales y alcaldes de la órbita podemita y las manifestaciones que, bajo el lema No en nuestro nombre, se celebraron en toda España el 28 de noviembre defendiendo que "la pedagogía del peace and love no puede extrapolarse a la emergencia que representa la voracidad del califato islámico en su expansión ideológica, propagandística y territorial".

 El periodista británico John Carlin lo denunció hace poco en un artículo que comenzaba citando una escena de la comedia fantástica Mars attacs! (Tim Burton, 1996): Con medio mundo liquidado por los invasores marcianos, su líder y dos guardaespaldas se encuentran frente al presidente estadounidense -Jack Nicholson- éste, acorralado en su despacho, apela al buen rollito universal, "¿Por qué no podemos llevarnos todos bien?".Entonces el jefe marciano lo fulmina con su pistola de rayos, se acerca al cadáver y lo despacha con un burlón saludo militar. Carlin continúa imaginando al superprogre líder laborista británico Jeremy Corbin actuando igual que el presidente Nicholson en caso de verse arrinconado por un terrorista del Dáesh; incluso le invitaría a tomar el te. Y extiende esta hipotética actitud agran parte de esa progresía de discurso antiimperialista maniqueo que sólo ve la culpa de estos males actuales en los errores occidentales anteriores. ¿Para qué hacerse preguntas más complicadas pudiendo echar mano de respuestas más simples?. De acuerdo, algunos de aquellos vientos los sembramos nosotros, pero otros salieron de mezquitas, madrazas y campos petrolíferos. Va siendo hora de que otros recojan las tempestades, y no me rfiero a ninguna tormenta del desierto.




jueves, 19 de noviembre de 2015

La matraca de siempre


Tras la elección de Margaret Thatcher como primera ministra del Reino Unido en la primavera de 1979, el desempleo se triplicó, después de que ya ocurriera lo mismo -también con la inflación- durante el trienio anterior liderado -es un decir- por el laborista James Callahan. En el caso de la Iron lady, hasta 1982 el paro paso de 1,2 millones a 3,6 millones de personas, y se mantuvo por encima de los tres millones hasta 1986. A lo largo del mismo periodo de la revolución conservadora, el número de parados de larga duración aumentó hasta superar el millón de personas. Se calculó que había treinta y cinco personas compitiendo por cada vacante. Durante este periodo también se reemplazó el empleo a tiempo completo por trabajos a tiempo parcial y cursos universitarios -muchos igualmente a tiempo parcial- que supuestamente servirían para reconvertir la mano de obra, con el fin de situarla a la altura de los requisitos del nuevo orden económico.  A lo largo de este periodo las estadisticas gubernamentales se politizaron más que nunca; con veintinueve cambios en la forma de calcular las cifras de desempleo se consiguió que, en la práctica, fuese imposible establecer el total real. Cientos de millares de personas desaparecieron de las listas del paro, con lo cual cada vez era más difícil acceder a subsidios y, además, sólo se contabilizaba como auténticos parados a quienes los percibían, en lugar de contabilizar a todos los solicitantes ¿les suena?
(datos extraídos de la novela de Irvine Welsh Skagboys -Ramdom House 2012, Anagrama 2014-).

La cartilla del paro británica
(la célebre UB40)
Cada vez que las derechas, con toda su carga intrínseca de ultraliberalismo económico y monetarismo, acceden al poder político -el económico siempre lo han manejado-  lo hacen con la promesa, el compromiso, el leitmotiv o la cantinela de que sólo sus fórmulas económicas y [anti]sociales rueden sacar al afortunado país que les vote del caos y la ruina en que lo dejaron las izquierdas.

El citado ejemplo histórico del thatcherismo demuestra que una y otra vez la prepotencia y la autoconfianza de estos alumnos y herederos de  la Escuela de Chicago se estrella de bruces con la terca realidad. Claro que cuando el inevitable fracaso queda patente, queda el recurso de falsear las cifras, como en la Gran Bretaña de Maggie, o de culpar a una herencia recibida muy difícil de asumir, igual que en la España de Mariano. Ellos no tienen la culpa de que la realidad sea tan irredenta y no se amolde a sus infalibles recetas. Aún hay muchos -también en nuestro país- que se tragan y repiten como papagayos el cuento de que, si las limpias de corrupción, las derechas son más eficaces, al menos en la gestión económica. Citan el milagro de la era Aznar olvidando, o ignorando, la privatización de empresas públicas regaladas a amiguetes o aquella nefanda Ley del Suelo que convirtió toda tierra en urbanizable dando lugar a la burbuja inmobiliaria.

Está todo meridianamente explicado en el documental de Michael Winterbottom La doctrina del shock (The shock doctrine, 2009) y en el libro homónimo de Naomi Klein que lo inspira (2007).

Los partidarios de esa carnicería económica y social siguen firmes en sus mandamientos: desregulación de las relaciones laborales, fobia e implacable persecución a los sindicatos, férreo control de salariosy prestaciones, privatización de empresas, externalizacion y recorte sistemático de los servicios sociales, promoción de los planes de pensiones, sanidad y enseñanza privadas, adelgasamiento del estado hasta el extremo que sólo le quede aliento suficiente para subvencionar y salvar a la libre empresa, derogar cualquier obstáculo a la libre competencia salvo el monopolio y el oligopolio privados. Su santoral lo forman entre otros Margaret Thatcher, Henry Merrit Paulson -secretario del Tesoro de Richard Nixon y George W. Bush- y el psiquiatra Ewen McGregor, pero su dios supremo e infalible es Milton Friedman, un Nobel de Economía tan merecido como el de la Paz de Henry Kissinger.

En la España de hoy, además de las políticas del gobierno Rajoy -las adoptadas al dictado de la troika y las de iniciativa propia-, tenemos bastantes ejemplos de estos hartibles que, a través de medios de comunicación que les pagan generosamente, ejercen de modernos evangelistas del capitalismo sin domesticar, todo su santoral y sus páginas de Linkedin: Daniel LacalleJuan Ramón RalloCarlos Rodríguez Braun... Dios los confunda aún más. Se les llena la boca con la palabra libertad: libertad para despedir. libertad para competir pagando sueldos sudasiáticos, libertad de matricular a los niños en caros colegios privados sostenidos con dinero público, libertad de no pagar impuestos e irse de rositas, Libertad Digital... y dale con la misma matraca.













domingo, 1 de noviembre de 2015

Cada día quedan menos (un holocausto alpujarreño)

Órgiva y El Carrizal hoy
Cuando la democracia  y la paz -o los sucedáneos de cada momento- han sido la norma y el entorno durante buena parte de nuestras vidas, el exterminio de toda una famila es una posibilidad que sólo concebimos unida a remotas guerras servidas por los telediarios o al equivocado fatalismo con que asistimos a los accidentes en carretera. Raranente están preparadas nuestras mentes para asumir la sistemática tala de un árbol familiar por causa de las ideas de quienes lo formaron.

Antonio López era electricista en Lanjarón; en febrero de 1936 fue elegido alcalde por el Partido Socialista. El 11 de agosto los rebeldes franquistas se llevaron a Antonio y dos de sus siete hijos junto a muchos de sus vecinos. Le obligaron a ver morir a Felix y Antonio, aquellos dos hijos, antes de fusilarle y sepultar su recuerdo junto a sus cuerpos fríos en el barranco del Carrizal. Unas semanas antes otro de sus hijos, Miguel, había sido asesinado en Torvizcón. La rabia homicida de los vencedores no se sació y persiguió a la familia hasta que seis años después de acabada la Guerra Civil otro hijo de Antonio, José María, fue acribillado a balazos en las tapias del cementerio de San José de Granada. Los asesinos robaron sus vidas y también sus pobres pertenencias: su pequeño taller de Lanjarón fue saqueado. Algunos de los muertos dejaron hijos, y al frente de la familia quedó la valerosa Dolores Mingorance, que tras sufrir años de prisión se fue consumiendo lentamente. Maribel, su nieta, cuenta que cuando murió Dolores no llegaba al metro de altura, encorvada bajo el peso del holocausto familiar. De pena no se puede morif -decía- si yo he sobrevivido al asesinato de un marido y cuatro hijos.

Los López Mingorance
De los hijos del matrimonio López Mingorance sólo una hija, Purificación, asistió al  cambio de siglo. Aunque residía en Barcelona, cada Día de Difuntos no faltaba para colocar unas flores en la cruz que a finales de 1975, cuando desapareció el principal sostén de aquella sanguinaria tiranía, lo que quedaba de la familia erigió en El Carrizal. Lo hizo hasta 2006, pues falleció en mayo de 2007. Cada día quedan menos. Con ella en el modesto homenaje siempre estaba su sobrina Maribel, cuyos recuerdos son los que durante décadas le han transmitido en voz baja lo supervivientes y cuya voz se quiebra con el recuerdo de su madre Isabel, que ni siquiera tuvo tiempo para acudir al humilde homenaje anual: apenas sobrevivió al franquismo. Maribel y su tía fueron los primeros familiares de los muertos del Carrizal que presentaron una denuncia en los juzgados. Pedían lo elemental: que se busque e identifique a los suyos si es posible o que al menos un hito más perdurable que su pobre cruz sometida a los vientos impida que quienes allí yacen sean sepultados por segunda vez. Sospechaban que la construcción de la autovía Granada-Motril y los diques de Rules sacaron a la luz restos y los hallazgos se silenciaron con tierra y hormigón como a veves ha ocurrido con los restos arqueológicos, en siniestra equiparación entre una vasija romana y una vida aniquilada. Hasta la fecha nadie ha dado explicaciones sobre los efectos -¿daños?- colaterales de esas obras, ya terminadas.

El barranco del Carrizal, donde yace lo mejor de la Alpujarra, guarda, siempre según estimaciones, unos cuatro mil cuerpos, muchos hoy cubiertos por olivares y tierras de labor, entre víctimas de la comarca y otras de la Desbandá de Málaga. Las instituciones andaluzas se comprometieron a impulsar la búsqueda e identificación de los represaliados de la Guerra Civil cuando lo soliciten los familiares; de eso se ha hecho bien poco, y menos desde que el gobierno Rajoy puso en en vía muerta la Ley de Memoria Histórica. Al menos este año la Junta de Andalucía señalizó  el barranco como Lugar de Memoria e instaló un monumento conmemorativo en el lugar de la vieja cruz, que unos vándalos pintarrajearon: ¡ROJOS NO!.

Peor han sonado los insultos a los muertos escupidos recientemente por cargos del Partido Popular:   el senador Villarrubias asegurando que no quedan más fosas que descubrir, o las barbaridades que les han costado sendas demandas a Pablo Casado y Rafael Hernando...  Puedo entender a Javier Cercas cuando en su reciente El impostor califica el término memoria histórica como un oxímoron porque -dice- mientras la memoria es individual y subjetiva la Historia es colectiva y aspira a ser objetiva. De acuerdo, pero los recuerdos, el dolor y los sentimientos de un individuo o individuos pueden ser más importantes que toda la Historia.

A aquellos individuos, los López Mingorance, sus parientes y sus vecinos, les queda poco más que las viejas fotos; las he visto, son rostros de miradas serenas, no feroces, pero que acusan a un régimen de muerte y terror que nos gobernó durante interminables décadas y al que sólo se puede sepultar enterrando el olvido, dejando que las tumbas cuenten su historia.

Actualización de un artículo publicado el Granada Hoy en octubre de 2003





viernes, 16 de octubre de 2015

Barcos y honra



Es preferible tener honra sin barcos que barcos sin honra. Esta sentencia algo bravucona, para muchos un aforismo, atribuida al almirante Méndez Núñez durante la guerra hispsmo-sudamericana del Pacífico del siglo XIX, podría ponerse en boca del diputado Alberto Garzón siglo y medio después tras la ruptura de las negociaciones entre Izquierda Unida y Podemos para la formación de una candidatura de unidad popular. A nadie más que al PSOE y al bipartidismo en general beneficia esta ruptura precipitada, no lo dudo,  por la buscada ambigüedad ideológica de los muchachos de Podemos -que ni derecha ni izquierda, que si arriba y abajo: una sitcom- y su insaciable voracidad, que sólo admite que todos pasen por su círculo. Sobre el empeño de Garzón  de lograr la unidad a toda costa ya le puso en guardia el parlamentario asturiano Gaspar Llamazares: No se puede suplicar de rodillas y humillarse por conseguir cualquier clase de unidad de acción ante un Pablo Iglesias que sólo busca absorciones y fichajes telegénicos. Por otro lado hay movimientos que cuentan con nombres como Anguita, Mayor Zaragoza, Jiménez Villarejo -precisamente un exeurodiputado de Podemos- Almeida o Garzón -el exjuez- que mantienen que una alternativa de izquierdas al régimen del 78 puede estar al margen de Podemos. Por mucho que creamos en la idea de unidad popular pienso que en las recientes elecciones catalanas este partido fue un lastre para la izquierda, pues Catalunya Si Que Es Pot sufrió una fuerte caída respecto a los resultados de ICV en los anteriores comicios. Para las generales del 20 de diciembre muchos dan por desaparecida a IU, como ocurrió antes a UPyD. Yo no lo creo, pero incluso si así fuera, mejor honra sin barcos que barcos sin honra.

domingo, 11 de octubre de 2015

Tres meses son una eternidad

La del 20 de diciembre ha sido una fecha escogida con pretendida astucia por Rajoy y sus muchachos para las elecciones generales. Saben que esa fecha encontrará a medio país viajando para pasar las fiestas con sus familias y al otro medio con la cabeza ocupada en lotería y gambas, no en papeletas y urnas; y saben que una alta abstención les beneficia, pues sólo el voto que busca pasar página a estos olvidables cuatro años se movilizará.  Hoy, a toro pasado, ante la incomprensión que el gobierno con el partido y los medios de comunicación que lo sostienen han mostrado ante lo ocurrido en Cataluña hace unas semanas, no podemos sino concluir que las generales debían haber coincidido con aquella cosa autonómico/plebiscitaria.  Cabe entender el terror de los populares a que entonces les hubiera ocurrido lo mismo en el conjunto de España: darse un gran batacazo y ser sobrepasados de lejos por Ciudadanos, pero deberíamos preguntarnos junto a Suso del Toro si podemos aguantar hasta finales de diciembre bajo la bota de un gobierno irresponsable esclavo de un españolismo interesado y sectario sobre el que se aupó a la Moncloa e incapaz del más mínimo gesto de diálogo.

A estas alturas lo único que podría salvar los muebles del PP - o precipitar el hundimiento, quién sabe- sería que Rodrigo Rato entrara en prisión antes de las elecciones. Vale que ver a un exvicepresidente y exdelfín de Aznar no dará buena imágen pero una fuga estilo Luis Roldán sería para ellos una catástrofe que podría costarles el puesto  a los ministros de Interior, Hacienda, Justicia y a la postre la Moncloa y las mamandurrias asociadas a todo el partido; antes corrían a despegarse de la pringosa sombra de Bárcenas, pero con Rato es diferente: casi nadie puede desvincularse y siguen sin faltar los elogios a su legado económico, incluso desde el actual gobierno y su claque mediática. Sólo en ésta última parece confiar el ejecutivo presidido por el gallego tranquilo. El primer movimiento sería levantar un muro de contención mediática junto a la Conferencia Episcopal; el segundo contar para la causa con ABC -más leído que La Razón- sin consultar al resto del grupo Vocento; y el tercero prodigar las apariciones simpáticas en parte del grupo A3Media. La Sexta, Cuatro,El País, buena parte de la prensa digital y, según el día, El Mundo siguen considerados territorio hostil. Respondiendo a la pregunta retórica de Del Toro, no, no podemos aguantar. Así las cosas tres meses -ya poco más de dos- son una eternidad.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Playlist nº 74 - Disney descongelado

La  criogenización de Walt Disney es una de las grandes leyendas urbanas de nuestro tiempo, difícilmente sostenible cuando el buen hombre -que como fumador compulsivo se ganó a pulso el cáncer de pulmón que lo mató- fue incinerado. Pero yo ahora me propongo descongelar si no el cuerpo sí el mito, a través de las canciones siempre presentes en las películas  de su factoría, también ahora tras la compra de Pixar. La siguiente lista está formada por temas de esos títulos, sobre todo los de animación, en las versiones originales inluidas en ellos o en versiones interpretadas posteriormente por otros artistas; recordaré que existe un álbum recopilatorio -Stay awake- que reune estas y otras versiones. No he querido abusar de Brian Wilson y Los Lobos´que grabaron sendos álbumes completos de canciones Disney. La lista también incluye otros temas que son inspiraciones apócrifas en filmes y personajes del hombre -supuestamente- congelado. Perdón por lo de Parchís pero me sentía un poco cabronazo.



7. Los Lobos - I wanna be like you (de El libro de la selva)
8. Sheryl Crow - Real gone (de Cars)
9. Fangoria - Cruela de Vil (inspirada en 101 dálmatas)
10. Henry Mancini - Baby Elephant walk (de Dumbo)
11. Maurice Chevalier - The Aristocats (de Los aristogatos)
12. Oliver Wallace/Peggy Lee - What a dog/He's a tramp (de La dama y el vagabundo)
14. Tenpole Tudor - Who killed Bambi (inspirada en Bambi)
15. Randy Newman - The time of your life (de Bichos)
16. American Music Club - Sleeping Beauty (inspirada en La bella durmiente)
17. Alison Krauss - Baby mine (de Dumbo)
18. Bobby Darin - Beyond the sea (de Buscando a Nemo)
19. Dion & The Belmonts - When you wish upon a star (de Pinocho)
2o. Parchís - Querido Walt Disney (inspirada por Satanás)



















viernes, 18 de septiembre de 2015

Crema catalana



Queda poco más de una semana y  a mitad de la campaña de las terceras elecciones autonómicas que se celebran en Cataluña en los últimos cinco años por obra, gracia, empeño y antojo del president Artur Mas, quien -también hay que reconocer- obró impulsado por el búnker españolista y setentayochista que impidió a los catalanes decidir libre y legalmente su futuro el pasado 9 de noviembre.

No soy precisamente un experto en ajedrez, juego que ni siquiera me gusta, pero jamás había oído que los dos contendientes pudieran enrocarse a la vez. El presidente Rajoy acusa a Mas y el independentismo de dividir en dos a los catalanes, y tal vez no le falte razón, pero son el propio Rajoy y las bravatas de los suyos el máximo común divisor con su negativa a aceptar cualquier modificación, por pequeña que sea, en sus posturas y cerrar cualquier vía de negociación y diálogo. A unos sólo sirve la independencia -ocultando  las probables consecuencias negativas y lo insostenible del final que buscan para el procès- y a los otros sólo les vale la unidad indisoluble. Curiosamente, el 27 de septiembre lo que será decisivo para la victoria de uno de estos bandos irreconciliables o la pervivencia de un tercero de la razón será el millón de catalanes con derecho al voto no nacidos en Cataluña. De hecho de siete millones y medio de catalanes casi cinco millones nacieron fuera de la comunidad.

Si uno hojea el programa de la candidatura independentista Junts Pel Si no encuentra ni una mención a la probabilidad de quedar fuera de las instituciones europeas, e incluso mundiales si se declara la independencia unilateralmente, pero sí la propuesta de que el futuro estado relegue el idioma español a la misma categoría que el occitano y la lengua de signos. Mientras tanto el PP catalán anda tentando a PSC, Ciutadans e incluso a Unió a formar un bloque antiindependentista. Aún en el caso de que los aludidos adoptaran la equivocada estrategia del frentismo debían unirse todos, catalanistas y no, contra la extrema derecha xenófoba de García Albiol y su ralea, tal como las distintas fuerzas francesas se aliaron años atrás para frenar el camino de Jean-Marie Le Pen al Elíseo.

Ya puestos me parece que la propuesta más cargada de razón me resulta la que representa la candidatura de unidad popular Catalunya Si Que Es Pot, que se centra en los problemas económicos y las políticas sociales y en cuanto a la cuestión identitaria aboga por el de el derecho a decidir -o la autodeterminación, que es lo mismo pero sin complejos-, pero de momento veo más trazas de que triunfe la sinrazón; del lado estatal se recurre a esa inadmisible provocación de reformar el Tribunal Constitucional justo antes de las elecciones -la mejor reforma de esa guarida de jueces paniaguados por los partidos sería cerrarla-, y del lado independentista se manipula sin tapujos la televisión pública: TV3 vetó la presencia en sus estudios del economista y exministro Josep Borrell para presentar su exitoso Cuentas y cuentos de la independencia y colabora con toda esta matraca que busca silenciar los escándalos de corrupción en CDC. Entre cuentos de Calleja de unos y amenazas de los otros, esa dulzona mezcla de huevo y crema pastelera cubierta de azúcar caramelizado que es la crema catalana nos tiene más que empalagados. Veremos si no nos termina amargando.





viernes, 11 de septiembre de 2015

España negra, ayer y hoy



España ya no es roja,
España no es azul.
España ahora y siempre
es negra como el betún
(Def Con Dos
"Veraneo en Puerto Hurraco", 1991)

No es la referida en la canción de Def Con Dos la España negra de la que quiero hablar en esta entrada; tampoco la de los truculentos sucesos reales que magistralmente registró Margarita Landi en el semanario El Caso y recopiló para TVE Pedro Costa en la serie La Huella del Crimen; ni los tremebundos hechos imaginados por Andreu Martín, Juan Madrid o Francisco González Ledesma en novelas y relatos. No; viajaré casi un siglo en el tiempo para encontrarme con La España negra, libro de viajes por un país que hoy pretendemos no reconocer que el pintor, grabador, dibujante y escritor expresionista José Gutiérrez Solana publicó en 1920 y la editorial Comares reeditó hace ahora diez años en la colección La Veleta dirigida por Andrés Trapiello. Hoy la obra está descatalogada y sólo puede adquirirse en el mercado de segunda mano. Aquella reedición de Comares que acabé extraviando la adquirí en la Feria del Libro de Granada de 2005 el mismo día que visité una exposición de sesenta cuadros y grabados de Solana cedidos por la Fundación Maphre en el carmen de la Fundación Rodríguez Acosta, una de las cumbres arquitectónicas del siglo XX en España junto a las obras de Gaudí desperdigadas por Barcelona, el Garraf, Astorga, León  y Comillas.

Ramón Gómez de la Serna en el Café Pombo
pintado por Solana
El libro de Solana, imbuido de tremendismo como su pintura heredera de las pinturas negras de Goya, e influido por el expresionismo de principios del siglo XX al igual que toda su obra plástica, comienza por el Prólogo de un muerto, en el que el autor se retrata como si acabara de fallecer y no pudiera moverse ni comunicarse. Desde ahí sigue un recorrido desordenado y a salto de mata por lo que podríamos llamar la España profunda, de costumbres bárbaras y ritos chocantes, que culmina con el regreso al viejo Café Pombo de la calle Carretas y a la tertulia -inmortalizada en un cuadro por el propio Solana- que allí presidía Ramón Gómez de la Serna,  a quién está dedicada La España negra.

Distintos especímenes del Padre Suárez
Pretendemos hoy no conocer aquella España que nos avergüenza pero que se parece demasiado a la nuestra porque parte de lo peor de ella permanece. ¿Cómo no identificarnos con aquellos marineros holandeses que se ganaban una tunda por no descubrirse al paso del Corazón de Jesús? Dejando a un lado las esencias carpetovetónicas, no está la ciencia en la España del XXI -y no por culpa de los científicos- muy lejos de las colecciones de tenias conservadas en alcohol de una botica abulense que describía Solana: La solitaria del gobernador de Ávila se leía en uno de los frascos... la del canónigo don Pedro Carrasco, gorda y bien alimentada... y la amarilla y delgada de no comer, la del maestro de escuela. Al repasar este capitulo no puedo evitar acordarme, como entusiasta de los viejos museos de historia natural, del Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez en la Gran Vía granadina, un venerable liceo de 170 años de antigüedad que tuvo bachilleres tan ilustres como Federico García Lorca y Francisco Ayala. Junto a vetustos microscopios e instrumentos científicos, este fascinante museo muestra en sus cuatro salas abiertas al público en 1995 colecciones de rocas y minerales, muestras de arqueología científica y esos hipnóticos frascos que conservan en formol y otras sustancias fetos, criaturas deformes y fenómenos de la naturaleza. Te quedas boquiabierto. Será negra y extravagante, pero merece la pena adentrarse en esa España; su fascinación es imborrable.








viernes, 4 de septiembre de 2015

Segundo de Chomón, el Mèliès maño


No deja de resultar paradójico que en el país de Bécquer -me refiero a sus Leyendas-, Pedro Ruiz de Alarcón, Fernández Flórez o Perucho el llamado séptimo arte haya prestado tan escasa atención a los géneros fantásticos. Casi es preciso recurrir a las excepciones: los recientes éxitos de varias producciones Filmax en el ámbito del terror y rarezas menores como El corazón del guerrero -Daniel Monzón, 1999- o mayores como La torre de los siete jorobados -Edgar Neville, 1944- para encontrar  muestras. Hay que remontarse a tiempos de cine silencioso: Es sabido que los artistas de la Generación del 27 volvieron sus curiosos ojos a aquel nuevo fenómeno que era el cine. Las provocaciones del surrealismo tenían en la pantalla un canal de expresión  perfecto. Si alguien quiere entretenerse en discutir si son o no cine fantástico Un perro andaluz -Un chien andalou, 1929- y La edad de oro -L'age d'or, 1930-, los regalos envenenados de Dalí y Buñuel, que lo haga, pero todavía hoy a quienes se les atraganta la acidez de sus imágenes al intentar imitarlas en pretenciosos bodrios de la ciencia ficción de gran presupuesto. El mismísimo Lorca mostró por enésima ocasión su cautivadora imaginería y por única vez su escasa idea de lo que es un guión cinematográfico en Un viaje a la luna -1929-. Esa mirada surrealista tan cercana a la -buena- ciencia ficción puede rastrearse décadas más tarde en las innovadoras técnicas de José Val del Omar aplicadas al documental costumbrista y etnográfico. Pero si buscamos exclusivamente cíne de género sólo hallaremos  piezas perdidas y aisladas como Madrid en el año 2000 - Manuel Noriega, 1825-. Es una fantasía arquitectónica de torpe factura e ingenuo planteamiento que, con delirante impudicia, convierte al río Manzanares en una especie de Canal de Suez por el que los barcos acceden a los muelles del Palacio de Oriente. Este modesto antecesor de Metrópolis -Fritz Lang, 1926- tiene a su favor los excelentes efectos especiales diseñados por Enrique Blanco. Luego la historia del cine fantástico español es exigua pero también antigua. Nos lleva a los orígenes de este arte/espectáculo si consideramos español el cine del aragonés Segundo de Chomón -Teruel, 1871- La obra, en parte bien conservada, del principal competidor de Mèliès, a quien superó a menudo, está rodada en París para los hermanos Pathé y con personal y dinero franceses.

Segundo de Chomón
De hecho Chomón fue técnico de trucaje en Cabiria -Piero Fosco, 1914- y Napoleón -Abel Gance, 1927-. Sin embargo no deja de ser española su obra más conocida como director, El hotel eléctrico -1905-, siete minutos que allanan el camino a la técnica de la stop-motion -entonces golpe de manivela- que recorrerían Harryhausen, O'Brien y Danforth décadas después. Chomón da vida a la rebelión de los objetos, que atemorizan a los inquilinos de un hotel, una fórmula que siguió explotando desde Francia con La casa encantada-La mason haunté, 1906-, Viaje a Júpiter -Voyage a la planete Jupiter, 1908; con la que llevó al hombre mucho más lejos que su rival Mèliès- o La cocina mágica -Cuisine magnetique, 1914-. Antes desde su estudio de Barcelona inaugura el fantástico español con obras menores como Eclipse de sol -1905- o Gulliver en el país de los gigantes -1903-.

El hotel eléctrico
En los primeros años del cine proliferaron las producciones que, empleando sencillos trucos de cámara, dejaban boquiabiertos a aquellos primeros espectadores. No tan conocido es que uno de aquellos osados pioneros fue el turolense que nos ocupa. Rodaba foto grama a fotograma objetos inanimados que cambiaba de posición ligerísimamente para dar sensación de movimiento. Así por ejemplo en la ya citada La casa encantada los objetos se desembarazan de un huesped no invitado en una noche en la que un pollo asado vuelve a la vida y una alfombra se convierte en serpiente para acosar al intruso. Magisral es la transformación de los personajes dibujados en unos carteles publicitarios en criaturas de carne y hueso que el turolense retrata en El álbum maravilloso -L'espectre rouge, 1907- y La valise de Barnum -1904-. Hay pioneros del cine españoles aún más ignotos como los onubenses Francisco Elías y Pancho Bautista, pero entre los hallazgos técnicos de Segundo de Chomón hay que sumar uno capital: haber sido el primer cineasta que empleó el travelling. Fue en la también mentada Cabiria.

Hace años tuve ocasión de ver los cortometrajes de Chomón acompañados en directo por la música compuesta par ello por el catalán Jordi Sabatés. Después le pregunté al pianista sobre la posibilidad de preservar juntas películas y música editándolas juntas en dvd. Sabatés respondió que eso dependía del permiso de los herederos de Chomón. Debieron otorgarlo porque el resultado de esa unión, Le piano magique, está disponible en FNAC y Amazon.

Vídeo: Segundo de Chomón y Jordi Sabatés - L'espectre rouge










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