Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de diciembre de 2019

Los exorcistas (¡que vienen los socialcomunistas!)



Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. 
Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas
El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego.
 [...} Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles! 
San Juan Evangelista
(Apocalipsis 8)

No digáis que no estábais avisados: no hacía falta recordar al bueno de San Juán para saber que no sólo los sellos. las trompetas. el dragón, el cordero, Babilonia y su prostituta, sino todos los septenarios del Apocalipsis se le vienen encima a España si se consuma ese sindiós que sería el gobierno socialcomunista -con apoyo separatista- que Satán y la antiespaña andan tramando. Basta escuchar (o ver o leer) a la caverna /política, económica, social y mediática) -¡escribe bién, rojazo, a los patriotas!-, para ser conscientes del peligro.

Pocos meses antes de la llegada al poder de Felipe González, una de aquellas comedias casposas de
la factoría Ozores que hoy deleitan a la anciana audiencia de Cine de barrio visaba ya del cataclismo que se cernía: Que vienen los socialistas  (Antonio Ozores, 1982). Efectivamente, los socialistas vinieron; y con Felipe González vinieron Miguel Boyer. la reconversión industrial y, como decía algún otro ministro, un paraíso donde cultivar millonarios.

Pero quienes vienen ahora son los socialcomunistas; tal es la palabra que usan los exorcistas de hoy para nombrar con el correspondiente vade retro a la temida coalición que los hijos traviesos de aquellos inofensivos socialistas del siglo pasado planean junto a los bolcheviques bolivarianos. Lo cierto es que va una moción de censura, más de un año de gobierno y dos elecciones y no sólo no vemos venir a la horda roja -la llegada del apocalípsis sólo la tienen clara lostestigos de Jehová- sino que a los socialistas se les vuelve a ver más integrados que apocalípticos.Aun así, aquellos viejos profetas del socialismo domesticado -los Guerra, González o Ibarra- ladran ahora escandalizados ante cualquier veleidad izquierdista.

Su menudencia Cañizares en bata de cola
Puesto que con la iglesia siempre se acaba topando, comencemos por ella el recuento de los exorcistas que nos avisan del advenimiento del maligno. Cuando comenzó la hégira sanchista todo eran ladridos hacia la católica, apostólica y romana: que si denunciar el concordato, que si los benedicinos de Cuelgamuros tendrían que buscarse otras mamandurrias. que si se iban a revertir las inmatriculaciones... pero, tranquilos eminencias, aqui no sólo no se revierte nada. es que ni siquiera podremos saber sobre el patrimonio público que vuesas mercedes se han echado al coleto. Aún así, inquisidores siempre tendrán Aragón y Castilla: el lobby obispal no acaba de sacar las uñas como en tiempos de Roucco, pero considera más preocupante un gobierno de izquierdas que una extrema derecha desatada. Sin embargo el siempre único cardenal Cañizares -¡desperta ferro!- ruega por la urgente sanación de España para exorcizar el cambio cultural que dictará un gobierno socialcomunista que impondrá el pensamiento único en la sociedad y la ideología de género en las escuelas. ¿Climática decían que era la emergenccia? ¡vamos. anda! ¡Ojo, que hay más! el valenciano más tridentino y amante de la pompa preconciliar vaticina la destrucción de España y el más grave peligro para los católicos, sus bienes y sus símbolos si un tío con coleta se sienta en la vicepresidencia. Lo dice en el semanario de su diócesis y lo recoge otro exorcista de lo progre, Alfonso Rojo. en su libelo digital, cuyo enlace aconsejo fervientemente evitar pues aceptando sus cookies se vende el alma.

Ignoro si el vástago de Satán nacerá antes o despues de las uvas, pero de momento la banca gana, como siempre.
Desde el mundo de la pasta no se dice ni mu sobre que se pacten gobiernos o se llegue acuerdos con neofascistas pero se pone el grito en el cielo si los representantes de los trabajadores se reunan con terceros intentando echar unamano para que las fuerzas del progreso pacten. Bueno, al menos quienes as. se expresan son los representantes electos de los patronos y están en su derecho de defender sus intereses, otra cosa es que siniestros lobbies que no representan a nadie como un llamado Cìrculo de Empresarios pretenda decirnos quienes y quienes no deben gobernarnos; exorcistas de pacotilla que ni siquiera han terminado el seminario cuyas sandeces se caen al primer análisis serio.
Por si quedaban exorcistas miilonetis por sumarse a los sortilegios, ahí van nada menos que los dueños de las tragaperras y el juego online, temerosos de que se les opnga freno al crecimiento incontrolado de su chollo.

¿Podrán mitrados, banqueros y patronos ellos solos exorcizar al demonio socialcomunista y sus hordas sin contar con la imprescindible ayuda militar que sí tuvieron allá por 1936? ¡qué tiempos! Tranquilos,que ensu ayuda siempre vendr´´a el clan mediático del oso cavernario, al frente del cual tienen a un infatigable  padre Karras navarro, Eduardo Inda. moviéndose con agilidad por las cloacas y manejando con mano experta las armas de la difamación y la mentira -durante uno o dos días, lo que tardan en pillarle el embuste-. ¿Hay que evitar que los rojos bolivarianos pisen la Moncloa? Pues les montamos una Gürtel que ponga en peligro los pactos, da igual que se difame sin pruebas, los amiguetes de La Rzón y la Cope lo amplificarán gustosos. Es un gustazo esto de exorcizar demonios.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El reino de los impunes



"La màquina debe seguir funcionando"
Así justificó el canciller Konrad Adenauer 
la permanencia de altos funcionarios nazis en su gobierno, 
en el aparato judicial y en los organismos de seguridad de la naciente 
República Federal Alemana después de la Segunda Guerra Mundial.

En septiembre de 1980 entraba yo a hacer la matrícula en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense y me encontré con que un pequeño grupo de guerrilleros de Cristo Rey había irrumpido allí con sus conocidos modos matones -supe que era relativamente habitual y que solían proceder de la cercana Facultad de Drecho; otras veces les vi atacar el Rastro con sus cadenas, palos y banderas del pollo-. Algunos de mis futuros compañeros lograron aislar a uno de ellos y procedieron a someterlo a un juício popular -estaba de moda la revolución de Jomeini-; acojonado delante de tanta mirada hostil, el guerrillerito llegó a suplicar que llamaran a la policía: sabía que los uniformados -no recuerdo si aún vestían de gris o ya iban de marrón, pero seguían siendo de la escuela de Billy el Niño y las mazmorras de la Puerta del Sol- se limitarían a darle un par de vueltas en su jeep y dejarle en cualquier esquina con una palmadita en la espalda: era un hijo de buena familia -imagino- que había hecho una gamberrada y gozaba de impunidad. Y, hablando de ese concepto, hoy, casi cuarenta años después, España es el país más impune de Europa, ocupando el puesto 17º del planeta en el índice publicado recientemente por la universidad mexicana de Puebla (ver www.lainformacion.com/mundo/espana-encabeza-la-lista-de-los-paises-con-mas-impunidad-en-europa_DI7gxggy1ZcAs7BAnkqjA7/), un estudio que analiza un problema en el que están involucradas las instituciones de seguridad y la Justicia. Y si en el siglo XXI seguimos hablando como en 1980 de impunidad en España no debemos extrañarnos si tenemos en cuenta que nuestra democracia se construyó sobre la impunidad de crímenes muy recientes - dos generaciones como máximo-, que su suelo está agujereado de fosas comunes -sólo los kemeres rojos camboyanos ganaron en desapariciones forzadas a nuestro invicto caudillo- y que dos amnistías y el negacionismo, la hostilidad o el desinterés de quienes nos han gobernado en las últimas cuatro décadas han impedido que los criminales rindan cuentas y que tengan calles, plazas y hasta pueblos con su nombre . Quienes desde ámbitos de responsabilidad lo han intentado se han visto acosados y vilipendiados hasta quedar fuera de juego. Nuestra vergüenza se acrecienta ante el ejemplo que nos da la Justicia argentina, que derogó las leyes de amnistía y punto final de sus gobiernos, ha condenado con dureza y sin vacilar los crímenes de lesa humanidad cometidos por sus juntas militares y además es la última esperanza para quienes enEspaña sólo encuentran obstáculos para sacar a sus familiares de las fosas y cunetas del franquismo. Antes de colgar banderas en los balcones muchos patriotas deberían sentir esa vergüenza y preguntarse si de verdad están tan orgullosos de su país de impunes.

Con uniforme, placa y pistola

Palabras de amor a una alcaldesa
Cuando eldiario.es publicó en exclusiva la existencia en la policía local de Madrid de un grupo de güasap (llamado 10 años y de noche y creado para tratar asuntos laborales) en el que se vertían graves insultos y amenazas contra la alcaldesa de la capital ("Lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros" escribe un municipal que remata "Hija de la gran putísima roja de mierda malparida" y en la sucesión de mensajes contra Carmena, otro policía le desea que "Ojalá tenga un accidente y una muerte lenta y agónica" y un tercero "Que se muera la zorra vieja ya"), medios de comunicación ("Ojalá explote la sexta con ellos -Antonio García Ferreras y Ana Pastor- dentro"), izquierdistas en general (también deseaban la muerte a Pablo Iglesias y Gabriel Rufián en la explosión de la que, siguiendo a Jiménez Losantos,la tele de Podemos) e inmigrantes (para los que proponían la receta de "incrustarles casquillos en la cabeza a matillazos"), estaba haciendo pública la denuncia presentada por un sindicalista de Comisiones obreras en la Policía Local madrileña por lo que podrían ser delitos de odio, amenazas y apología del terrorismo. Inmediatamente se desató la guerra entre los presuntos autores de las injurias y los que consideran sus sindicatos -que son mayoría entre los seis mil agentes locales de Madrid- por un lado y por otro el sindicato del policía denunciante: En un comunicado CCCOO se mostró "orgullosa de la valentía y ejemplo de nuestro compañero ante una banda de violentos disfrazados de policías municipales de Madrid. No está sólo, tiene codo a codo a su organización". La Asociación de Policía municipal de Madrid -APMU, mayoritario- respondió de inmediato que "sin pruebas -¿? todos hemos podido leer los mensajes y dan escalofríos- no se puede afirmar que sean agentes quienes hicieron manifestaciones ya que en los grupos privados no se piden credenciales. Un poco de respeto y no ensuciar la imagen del cuerpo -sic- sin pruebas y sin una sentencia que lo confirme". CCOO insiste en que "denunciar a quienes dentro de la Policía Municipal son violentos y amenazan de muerte es precisamente limpiar la imagen. Amparar a los responsables, intentar esquivarlo y no apoyar a las víctimas sí que es ensuciar nuestra imagen como policía democrática". Otro sindicato de policías locales, APM, se muestra en principio de acuerdo con que "por supuesto habrá que limpiar a todos aquellos que no merezcan llevar nuestro uniforme" pero, dándole la vuelta a esta afirmación, llega a cargar contra la persona que, según esta central, filtró a la prensa las conversaciones de este chat de tendencia fascista: "Sabemos que este confidente laboral es delegado de CCOO -sólo hay dos a los que poner en la diana, así que el verdadero confidente laboral puede ser toda una central sindical-, y sabemos ahora que sus expresiones de provocación en este chat desde hace tres meses iban a conseguir estas desgraciadas capturas de mensajes descontextualizadas". Por su parte CSIF, sindicato mayoritartio en la Policía Local en el conjunto de España, censuró también "la conducta de aquel o aquellos que, valiéndose de su condición de miembro del citado grupo privado de mensajería, hayan divulgado sin la autorización de sus participantes tantoconversaciones privadas como datos personales de los que participaban" y atacó también a Comisiones Obreras por defender abiertamente al agente amenazado ("parecería un accidente... conozco gente que conoce gente..." escribían) por presuntamente filtrar el contenido. Defendió que lo que le preocupa es la privacidad de los agentes y que "el contenido de los mensajes y sus supuestos responsables son parte de la investigación judicial y, por tanto la Justicia determinará la responsabilidad última y las consecuencias de los hechos". Destacan también "la profesionalidad de los integrantes de la Policía Local de Madrid que, a diario, ponen lo mejor de sí mismos para salvaguardar la seguridad, los derechos y libertades de los madrileños". En el rupo de guasap del Turno de noche llegaron a participar más de doscientos policías, pero el caracter vejatorio y la violencia verbal de los comentarios proferidos por una minoría hizo que paulatinamente muchos se salieran de .el. Todos ellos patrullan de noche y armados por la capital. Sólo uno, sin embargo, se atrevió a denunciar unas manifestaciones y amenazas que recuerdan mucho a la Cosa Nostra de los noventa y a la izquierda abertzale de los años de plomo. Junto a las capturas de pantalla de los mensajes, el policía denunciante entregó el relato de seis meses de amenazas contra su persona: algunos piden fotos del agente, al que no terminan de localizar: "¿Alguno tiene una foto? Una barra de salchichón a quién suba una foto", comentan dos policías. Dos semanas después de que eldiario.es publicara suexclusiva y estallara el escándalo, en el grupo quedan menos de treinta agentes, una docena de ellos habitualmente activos en el chat, sólo tres han sido identificados y están suspendidos, sin placa, arma reglamentaria ni acceso a bases de datos policiales, aunque con permiso de armas para uso discrecional ¿impunidad?. El agente que presentó la denuncia vive oculto para defenderse de sus propios compañeros, pero tras tomar declaración a los tres identificados e imputarles por amenazas e injurias, el juez no ha querido dictar medidas de protección al denunciante amenazado porque -dice- no corre peligro. Algunos, interesadamente, han querido ver el caso como simple disputa entre sindicatos, pero estamos en una importante lucha política entre la democracia y la impunidad de la barbarie. Ya se detectó a un representante sindical de la Policía Local de Madrid entre un grupo neonazi que insultaba e intentaba agredir en la estación de Atocha a parlamentarios catalanes. El  año pasado el Ayuntamiento de Manuela Carmena modificó los requisitos para acceder a la Policía Local buscando mentes más maduras y abiertas que los ultras y los típicos rambos deseosos de tener placa, pistola y porra que suelen buscarse la vida como policías o vigilantes de seguridad; entonces el grupo municipal del PP que, pese a la salida forzada de Aguirre, representa a la derecha más extrema, puso el grito en el cielo diciendo que eso significa seleccionar trabajadores según su ideología. De hecho estas conductas se dan en otras instancias de la seguridad: El ministerio del Interior investiga desde septiembre improperios similares en otro grupo de güasap de agentes de la Policía Nacional en Zaragoza que se citaron para protestar junto a un grupo de ultraderechistas contra la presencia de líderes de Unidos Podemos y cargos electos de partidos de izquierda y nacionalistas en un acto celebrado en la capital aragonesa, protesta que culminó en agresión a la presidenta del Parlamento regional. Por la misma época el gobierno también se vio obligado a frenar las despedidas patrióticas que se organizaban en cuarteles de la Guardia Civil a los contingentes desplazados a Cataluña con motivo del referéndum del 1 de octubre. Se trata de quienes. con el monopolio legítimo de la violencia, velan por nuestra seguridad.
Amigos para siempre
consideran

El caso ya descrito de la reunión izquierdista boicoteada en Zaragoza es muy significativo de como quienes azuzan a estos neonazis, vayan de uniforme o de paisano despúes disfrazan a los victimarios de víctimas para culpar y acosar legalmente a sus enemigos políticos: En Zaragoza incluso llamaron a comparecer ante el juez a unos jubilados que agitaban banderas españolas y algunas franquistas frente al pabellón donde se reunía Podemos para que dijeran que se sintieron injuriados al ser supuestamente calificados de nazis, y se ha citado también a Alberto Garzón y a Pablo Echenique como presuntos injuriadores. Pero del hecho de que los manifestantes tuvieran encerrados durante horas amás e cuatrocientos cargos públicos y agrediertan a la presidenta del Parlamento de Aragón, nada que investigar. Impunidad. Como la del bocazas Rafael Hernando, que llamó nazis a quienes siguieron la huelga del 3 de octubre en Cataluña.

Ultras con carné y alto cargo

El pasado 18 de octubre, el delegado del gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio amenazó a la autonomía que preside el socialista -y modosito- Emiliano García-Page: "Está pidiendo a gitos el artículo 155 de la Constitución para que el Estado corrija los problemas de la comunidad", dijo criticando a un gobierno regional "supeditado a las directrices de los separatistas de Podemos" que están en la coalición de gobierno. La más o menos velada amenaza del 155 ha aarecido en más comunidades durante la crisis de Cataluña, donde sí se ha aplicado y ahora hay gobierno disuelto, presencia policial extraordinaria, y exgobernantes fugados y en prisión, sin que se haya resuelto la fractura social abierta por el procès independentista: los presidentes del PP del País Vasco, Alfonso Alonso, y Navarra, Ana Beltrán, también han amenazado con lo mismo sin recibir el menor reproche de Génova o Moncloa. El caso catalán y las banderas españolas en los balcones permiten introducir en el debate colectivo ideas que en otro concepto suscitarían el rechazo del alma democrática: se habla de prohibir partidos independentistas -Pablo Casado, el vicesecretario de comunicaciñon del PP ya lo ha planteado para Cataluña, País Vasco y Galicia-, de centralizar la educación pública, intervenir televisiones autonómicas poblándolas de gente normal o incrementar las atribuciones del Estado contra la protesta en la calle -la Ley mordaza ya no les basta- ¿hay vida inteligente en el Tribunal Constitucional para impedirlo?. PP y Ciudadanos parecen querer aprovechar un contexto favorable para hacer una transformación en profundidad del modelo territorial y del pacto constitucional -la historia de las contrarrevoluciones nos ha enseñado que el reloj puede marchar hacia atrás, y la física que la fuerza centrípeta puede anular e incluso vencer a la fuerza centrífuga-. Para un proceso de involución democrática, recentralización y autoritarismo la derecha se las pinta como nadie; lo preocupante es que personas progresistas y de izquierdas se posicionan en el debate actual a favor de la mano dura, lo que hace temer que se llegue, con un amplio apoyo político (el viejo bipartidismo + Ciudadanos) a una limitación y penalización de la protesta.

Los impunes de antes

No es necesario retrotraerse  a las cunetas, las torturas en la DGS amnistiadas en 1977 o a  las apropiaciones y expropiaciones ilegales que eriquecieron a los de la inquebrantable adhesión. Ya sabemos que Gas Natural Fenosa jamás pagará por el expolio como botin de guerra de Electra Popular Coruñesa, del republicano fusilado José Miñones, precisamente porque nada goza de tanta impunidad como el capital, más aún el de la industria energética. También con Franco ya en la tumba los periódicos de la transición recogían como aún se te podía obligar a cantar el Cara al sol si tenías un mal encuentro en la calle. El Tarancón al paredón se gritaba igual que se garrapateaba en las paredes (años después,cuando fue jubilado de forma express, el cardenal de la democracia fue
Tarancón al paredón gritaban y escribían
reconvenido por el papa polaco
como responsable a su juicio de que el catolicismo retrocediera en España en plena lucha final para doblegar al comunismo); hoy algunos de los que entonces gritaban y pintarrajaban Tarancón van los domingos a misa en San Francisco de Borja y los lunes a los maitines de Génova, 13, tan tranquilos. Ya me referí al principio a la impunidad de aquellos Guerrilleros de Cristo Rey y similares en los primeros años ochenta.Contra las impunidades del pasado a España, el reino de los impunes, le ha tenido que dar lecciones la Justicia argentina: si la española tiene atadas las manos por las leyes de amnistía y los manejos de los gobiernos de la alternancia, la de Buenos Aires, que tuvo la valentía de derogar las infames leyes de obediencia debida y punto final y encarcelar de por vida al dictador Videla y ha obligado a España a sacar de fosas comunes a asesinados por el franquismo, recientemente ha dado ejemplo al mundo con la histórica condena a los responsables de los vuelos de la muerte. La impunidad no es algo inevitable; las naciones civilizadas la combaten hasta imposibilitarla.

Las nuevas generaciones

La cuestión territorial ha exacerbado los animos. En la manifestación multitudinaria organizada por Sociedad Civil Catalana el 8 de octubre en Barcelona figuraban colectivos extremistas que proferían insultos a los Mossos y gritos de Puigdemont a prisión sin que nadie tomara medidas durante ni a posteriori. El pasado 4 de noviembre en Mataró después de a manifestación por la unidad de España un grupo de ultraderecha agredió a puñetazos a un joven que salía de su casa tras exigirle que gritara Viva España; como lo del cara al sol en el 76. Los altercados por grupos de ultras se suceden en los el escrache a la vicepresidenta de la generalitat valenciana, Mónica Oltra, en el que miembros de España 2000 enmascarados gritaron contra el independentismo con la música de un pasodoble a todo volumen. También en Valencia el 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana, miembros de Yomus, ultras del Valencia C. F., atacaron brutalmente a miembros de la izquierda nacionalista que celebraban su manifestación anual por la lengua valenciana -podemos discutir si tal cosa existe, pero de ahí a los golpes...- y a algunos periodistas que grababan las agresiones; en dichas grabaciones y retransmisiones en directo fuimos testigos de la laxitud con que la Policía reaccionó a las agresiones. Más de un mes después, el juez que instruye la causa tuvo que redactar una provisión recordando a la Policía Nacional que no puede dar por concluido su trabajo porque considera que aún quedan muchos agresores por identificar y citó a un mando policial para dar cuentas por su falta de diligencia al no haber dado por identificados a algunos ultras bien conocidos y reconocibles en las imágenes.
últimos meses: tras la riña tumultuaria del día de la Hispanidad en Barcelona, en el que participaron hooligans de varios clubes de fútbol siguió

Cóctel de fobias

Esta ultraderecha del nacionalismo español es aficionada a practicar la coctelería con sus propios odios; los mezcla, agita y bate - no son como James Bond, que toma sus martinis agitados, no batidos-: el 2 de noviembre hubo que denunciar que aquella mañana, a las puertas de la Audiencia Nacional en Madrid el exconseller de Empresa de la Generalitat, Santi Vila, que acudía a declarar ante la juez, fue increpado al grito de maricón. El propio Vila hizo pública en su día su orientación sexual, queno es la misma que la del futbolista catalán Gerard Piqué, insultado de la misma forma en un entrenamiento en la ciudad deportiva de Las Rozas, también por individuos que enarbolaban banderas españolas y pancartas con lemas catalanófobos. Independentista, catalán, homosexual, barcelonista... todo ello es réprobo para esta gente de orden, sólo les faltaba ser negros y de Podemos. Ambos casos llegaron hace un mes a la Fiscalía y aún no ha pasado nada: camino a la impunidad.

Las complicidades

Podría parecer que la impunidad de uno de los personajes más siniestros de las cloacas del Estado en las últimas décadas, el comisario José Villarejo había terminado cuando una juez, muy conservadora, de la Audiencia Nacional ordenó para él prisión incondicional preventiva. pero del mismo modo que Al Capone no fue encarcelado por sus crímenes, sino por fraude fiscal, Villarejo y sus secuaces están entre rejas acusados de diversos cohechos, y no por una larga serie de actividades clandestinas animadas por el poder que han puesto en peligro a nuestra democracia y a ciudadanos españoles públicos y anónimos.

Ala ultraderecha montaraz, nostálgica de viejas tiranías (Falange, España 2000, Hogar Social Madrid) o no (Vox) le han salido aliados con representación parlamentaria. Están, por supuesto, los barones rampantes del Partido Popular (Hernando, Casado) pero nadie, desde que se aprobó la Constitución de 1978 nadie había representado el centralismo y el nacionalismo español a ultranza como lo hace hoy Ciudadanos, con sus escaños y sin necesidad de sacar banderas preconstitucionales. Por poner un ejemplo, a principios de noviembre el partido de Rivera dió luz verde (Cs no apoyaba, pero sí avalaba)  a sus afiliados y simpatizantes valenciano para articipar si lo deseaban en una manifestación regionalista y españolista que, bajo el lema Somos valencianos, somos españoles, convocaron conocidos falangistas (algunos de ellos participantes en las agresiones ultras del 9 de octubre), junto a Vox y una Coordinadora de Entidades del Reino de Valencia cortada según el mismo patrón. Finalmente hubo notable presencia de cargos y militantes de Ciudadanos en la marcha identitaria.

Con este panorama que vemos, parece claro que, como leí a Rosa María Artal, España ha entrado en una deriva tenebrosa: El país camina hacia la involución con la excusa de la crisis catalana, el retrato de esa sociedad irracional y vengativa que prefiere el Viva España como himno nacional, que se anuda al cuello una bandera con un toro, imitando no sé si la capa de Ramón García o la del conde Drácula. Sólo puede ocurrir en un país que adolece de la educación que enseña a discernir y actuar en valores; una sociedad a la que el fango de corrupción en que chapotea su gobierno le resbala, que -cuentan como gracieta simpática los medio- ha agotado el número 155 (el del articulo que deroga autonomías) para la lotería de navidad y no se le ocurre apostar al 81067, número de placa del inspector jefe de la UDEF, Manuel Morocho, ni pide erigir un monumento ni rotular una calle con el nombre de este héroe de la Gürtel, que ha recibido toda clase de presiones, acoso laboral, calumnias de la prensa derechista, intimidaciones de dirigentes populares y amenazas a su familia sin renunciar a perseguir las finanzas ilegales y las corruptelas del Partido Popular y acabar denunciándolas en el Parlamento con nombres y apellidos. Deriva tenebrosa e involución es que no sea portada en todos los medios y que incluso se esconda la explosiva comparecencia de Morocho. Pero, hablando de inmunidad, ¿qué me dicen de quienes, sean electores o elegibles, se muestran tan inmunes al fango de la corrupción que, aunque les llegue a los ojos no modifica su voto o cambia su estatus? ¿a quién le interesan la corrupción, las colas en los hospitales, los colegios infantiles? Siempre habrá tiendas chinas que vendan banderas, cuñados con grupos de guasap, gente a la que encarcelar Constitución en mano, cuestiones políticas que judicializar, aguerridos muchachotes de la sana juventud española dispuestos a hacerle el trabajo sucio en las calles, con porras o con cuentas de tuiter, a la gente de orden que los utilizan desde el sofá o el escaño y les pagan con inmunidad, moneda de uso corriente en este reino.

Ojo, la inmunidad no es para todos. Igual que un juez de Madrid no cree necesario proteger al Sérpico de la policía local de los compañeros de éste que le amenazan, la Audiencia de Navarra sobreprotege a una manada de presuntos violadores y permite escrutar en la vida posterior de la víctima preguntándose por qué no está hundida en la depresión, no se metió a monja ni guarda luto riguroso. El cuñadismo español tiene hasta sus medios de comunicación que inquieren si la mujer opuso suficiente resistencia. Si al final esta manada de fieras, u otras que vengan, queda impune, se encontrará en su ecosistema natural, el reino de los impunes.



viernes, 28 de abril de 2017

No es el fin del mundo


Náufragos y derrotados: Así se ven los franceses hoy...
Hace unos meses, tras autodescartarse el todavía presidente francés Holland para competir por un segundo mandato, casi todo el mundo daba por cosa hecha el retorno de Nicolas Sarkozy al palacio del Elíseo, pero el marido de Carla Bruni ni siquiera fue capaz de ganar las primarias de su partido, aún así el que se presentó con mayor número de avales. Hoy, tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebrada el pasado 23 de abril. el panorama no podría verse más distinto. El miedo es libre y entiendo perfectamente que los inmigrantes en Francia y los musulmanes de ese país sientan algo más que inquietud ante la posibilidad de que el próximo o pròxima inquilino del Elíseo se apellide Le Pen, pero ¿es tan fiero el león como lo pintan? ¿son precisamente ellos quienes deberían sentirse más inquietos? ¿puede ser el millonario Macron el antídoto contra la serpiente Marine?

...y así se ve Marine
 Es cierto que el Frente Nacional obtiene buenos resultados en zonas de Francia que antaño tuvieron una importante actividad industrial o minera y que llevan lustros sufriendo cierres de empresas, como Trump en los Estados Unidos; son las zonas donde con razón reina el cabreo con las consecuencias negativas de la globalización en el empleo y las condiciones de vida de los trabajadores; y es cierto que la preferencia para los nacionales del Front National se parece al America first de Trump. Pero el parecido con el actual presidente estadounidense no va mucho más allá: cuando nos referimos a Marine no hablamos de un multimillonario antisocial de turbio pasado emocional y psíquicamente inestable, que se jacta de no pagar impuestos y es incapaz de deslindar las obligaciones institucionales de los intereses económicos personales y familiares como sí es Donald. El neoyorquino llegó a la Casa Blanca con un discurso contra las élites, pero él mismo es élite; sin embargo Le Pen se ha rodeado de un equipo de jóvenes y brillantes universitarios que recuerda el núcleo del que nació Podemos. Como ella, Trump propone el proteccionismo económico y un poco de proteccionismo puede ser bueno mientras no derive en autarquía. Hay una atractiva diferencia en el programa del Frente Nacional para 2017: pide el establecimiento de fronteras para los productos que compitan deslealmente en materia de salarios, condiciones laborales y reglas medioambientales y la nacionalización de empresas energéticas estratégicas y algunos bancos  ¿dónde hay que firmar eso?

Al referirse a Marine Le Pen y su partido incluso los más sesudos medios de comunicación occidentales no dudan en hablar de ultraderecha, un término que, en su caso y en la actualidad, se me antoja excesivo y un tanto desviado. Yo lo describiría como un populismo nacionalista o un nacionalismo populista -tanto monta- que anda sobrado de un mensaje falso y simplista que en otras longitudes geográficas -las latitudes son similares- han ayudado a extender los informativos de la Fox estadounidense y los tabloides británicos: los inmigrantes son los culpables de los problemas de las clases populares en asuntos como el paro, los recortes de servicios sociales y la inseguridad ciudadana.

Muchos se escandalizan de que esto esté ocurriendo en el país identificado con las luces de la Ilustración, la toma popular de La Bastilla y mayo del 68, pero olvidan sombras como el Terror revolucionario, Vichy y el colaboracionismo con Hitler  o la demagogia maoista que contaminó a lumbreras como Jean-Luc Godard y Jean-Paul Sartre. No es tan difícil de entender estudiando un poco de Historia Contemporánea. También olvidan que no es una novedad que el Frente Nacional sea el primer partido de Francia: ya lo fue en las Europeas de 2014.

La foto que Marine quisiera borrar
Marine Le Pen heredó la presidencia del Frente Nacional en 2011, con la intención de sacar a ese partido de la marginación política y terminar con su imagen de fuerza diabólica a la que no cabía acercarse bajo ninguna circunstancia. Además del imprescindible rejuvenecimiento de los cuadros dirigentes eliminó la retórica e imaginería fascistas, lo hizo  más tolerante en cuestiones de sexualidad y formas de vida, defendiendo los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. Lo siguiente fue expulsar del frente nacional a su padre por seguir negando el Holocausto -esto no es un pecado menor: en su reciente película Negación (Denial, 2016) Mick Jackson equipara el negacionismo con la justificación y defensa de los autores e impulsores del genocidio-, pero le queda mucho para presentable: Marine debe enfrentarse a lo que en psicoanálisis se llama matar al padre. No hablo de un parricidio, claro, pero debe hacer más creíble su golpe de timón social rompiendo con un pasado demasiado reciente en el que a Jean-Marie no se le escuchaban críticas al capitalismo neoliberal y,  al contrario, quería reducir el peso del estado en la vida económica,  rebajar los impuestos que, según decía, asfixiaban a las empresas y  reformar una legislación laboral que calificaba de "rígida"; pero también hay que oirla condenar y renegar de una tradición ultraconservadora francesa de más de un siglo, que arranca desde el antisemitismo del affaire Dreyfuss durante la Tercera República y pasa por el colaboracionismo, el mariscal Petain arrodillado ante Hitler y el terrorismo de la OAS. Renunciar al apellido paterno habría sido otra opción bienvenida.

La islamofobia que caracteriza al mensaje de Marine Le Pen es absolutamente impresentable, como lo es identificar musulmanes con crimen y terror y proponer que los cristianos  tengan preferencia para entrar en Europa. algo que he oido a algún prelado y algún político en España y a algunos gobernantes en Hungría, Eslovaquia y Polonia. Respecto a lo primero, son los propios terroristas de Dáesh y Al Qaeda quienes invocan el nombre de Alá al cometer sus crímenes; por otro lado, no menos repugnante que la islamofobia es que una autodenominada Policía de la Sharía actúe impunemente en las  noches de algunas ciudades europeas con importante presencia de inmigrantes amedrentando a jóvenes y sobre todo a chicas que no vistan con el debido decoro, consuman alcohol o desafíen cualquier otro precepto coránico. Sin ir mucho más lejos, en España el centroizquierda, cuando ha gobernado, ha preferido introducir la enseñanza del islam y otras doctrinas en las clases, como hace el centroderecha con el catolicismo, a dejar la enseñanza de la religión fuera del ámbito educativo, como aconseja un sano laicismo.
  
Francia es un país con crisis de autoestima desde que dejó de ser el país de la grandeur: La solución de las élites francesas fue convertir a su país en la locomotora de la construcción europea,  pero alemania se hizo demasiado poderosa tras su reunificación. ahora los franceses se sienten unos segundones incluso en la Unión. Marine Le Pen tiene razón al decir que la unión europea es un Titanic que ya ha chocado con el iceberg; en su seno no hay salvación posible. El triunfo del no en los referéndum francés y holandés sobre la Constitución Europea demostró que no todos nos tragábamos la cantinela sobre las bondades de un modo de construcción europea que ahora es percibido como dañino por millones de sus supuestos beneficiarios. La prometida Europa social, humanista y solidaria ha terminado siendo capitalista a ultranza y cruel con los débiles, los que ya están dentro y los que llaman a su puerta,. una Europa dura para los que viven de su trabajo e ideal para los que manejan el dinero.
Pero las élites del centroizquierda y el centroderecha siguen haciendo oídos sordos.



¿Susto o muerte? 

Hasta que la primera vuelta le expulsó de la partida, muchos daban por seguro finalista al corrupto François Fillon; el republicano acabó por copiar lo peor del programa del Front National -cierre de fronteras, islamofobia- y lo peor del no-partido centrista En Marche! -ultraliberalismo económico, sumisión entusiasta a la Europa de los mercados-
Si por un momento dejamos a un lado la cuestión inmigratoria y nos centramos en la económica y social,  Macron, el Albert Rivera francés, no resiste la comparación -algunos trabajadores ya le han plantado cara-. Marine habla de defender las pensiones y la jornada laboral semanal de 35 horas y mantener la contratación pública, él de despedir a más de un millón de empleados públicos y de recortes, recortes, recortes... Como ministro de Economía en el gobierno de Vals, Macron redactó la reforma laboral que sacó a la calle a sindicatos y trabajadores indignados y que Le Pen -y no sólo ella- quiere ahora derogar. Las bolsas y la Banca estarían encantadas con su victoria el 7 de mayo.

Como cuando en 2002 los partidos decidieron unir fuerzas en torno al poco presentable Jacques Chirac frente a Jean-Marie Le Pen, ahora centroderecha y centroizquierda piden el voto para Macron para evitar que la hija de Le Pen llegue a la presidencia. Me pregunto si harían lo mismo si el finalista fuera Fillon y me temo que la respuesta es sí. En su más reciente novela, Sumisión, Michelle Houllebec plantea cómo sería Francia tras las elecciones presidenciales de 2022, cuando todas las fuerzas políticas a excepción del Frente Nacional han aupado al Eliseo a un candidato islamista para evitar que Marine Le Pen fuera presidenta.

Mélenchon: ¿oportunidad desperdiciada?
El candidato de la izquierda Jean-Luc Mélenchon en todo momento ha carecido del apoyo de los socialistas gobernantes porque a los partidos socialistas les da miedo el socialismo; ha caído en la primera eliminatoria pero se ha desmarcado del cuasi unánime cordón sanitario y ha pedido a los integrantes del movimiento que le apoya, la Francia Insumisa, que decidan, sin consignas desde arriba, qué hacer en la segunda vuelta. Si la decisión es el voto el blanco o la abstención, Mélenchon será acusado de cómplice del fascismo. El diario oficial del establishment español ha corrido a proclamar que Mélenchon y Le Pen son lo mismo y muchos corean el bulo.

En el populismo -para el sistema dominante en la Europa del siglo XXI ser populista equivale a ser luterano en la España de los Austrias- y en las posiciones críticas hacia la Unión Europea dicen basar la supuesta similitud de los programas. Pero lo que dice Mélenchon es Esta Europa la cambiamos o la dejamos, que es bien distinto.

Cuando el año pasado el fantasma Trump se convirtió en una amenaza corpórea en los Estados Unidos, el Partido Demócrata se equivocó de plano oponiéndole una candidata que era puro establishment como Hillary Clinton, cuando sólo un verdadero progresista como Bernie Sanders hubiera podido plantar cara a Trump con posibilidades de victoria.

Las radicales son las únicas respuestas creíbles para las víctimas de la mundialización: unas clases medias que desde la crisis de 2008 en Occidente se han proletarizado y un proletariado que se ha visto condenado al paro, la precariedad y la pobreza, opuestas a unas élites egoistas.

En Fancia y en buena parte de Europa el sistema sólo tolera en sus márgenes movimientos de protesta, pero tiembla cuando barrunta que puedan alcanzar el poder. Por desgracia los franceses no pueden enmendar el haber dejado fuera de juego a Mélenchon y su Francia Insumisa el 23 de abril, pero ¡quién dijo miedo? Si después del 7 de mayo Marine Le Pen ocupa el Eliseo, no sera una buena noticia, pero tampoco se acaba el mundo.




jueves, 12 de mayo de 2016

El fango

¿Qué es corrupción? ¡Y tú me lo preguntas!... Pitorreos aparte, ese fenómeno que tanto nos preocupa según las encuestas y que tan poco cuesta según las urnas se podría definir de muy diversas formas según nos convenga, pero para no liarnos y que no nos líen lo mejor sería acogernos a la amplia definición que hace la Comisión Europea: "cualquier abuso de poder para obtener réditos privados", Esto nos sirve tanto para la mordida que es una costumbre sistémica en muchos países de los denominados en vías de desarrollo -si te roban o extorsionan en algunos Estados terminados en tan es muy probable que lo hagan policías, militares o funcionarios aduaneros- como para nuestras corruptelas políticas, institucionales o institucionalizadas: otorgar trabajos y facilitar negocios a cambio de comisiones, financiar organizaciones irregularmente, colocar a personas afines no capacitadas para cubrir un puesto, ocultar bienes o ganancias al Fisco o tener dinero, posesiones o empresas en paraísos fiscales, sobre todo si se ocupa un cargo público. Todo ello es indudablemente inmoral, pero puede ser ilegal o no serlo. Todo ello es corrupción y en la España de hoy nos llega hasta el cuello.

La he llamado corrupción política porque casi siempre se da en ese ámbito y sus cercanías y relacionada con la financiación ordinaria de los partidos, la extraordinaria de las campañas electorales y la gestión de los fondos públicos en lo tres niveles de la Administración, central, autonómica y local. Contra lo que pretenden determinados patriotas partidarios de la recentralización y sus palmeros mediáticos, las autonomías son el nivel menos corrupto de estos tres y es en el ámbito local donde se dan más irregularidades, pues la competencia urbanística y buena parte de la contratación pública corresponde a los ayuntamientos, estrangulados económicamente por el Estado desde la última modificación del Régimen local, y las diputaciones son el reino del nombramiento a dedo de expertos y asesores. El coste de la corrupción en España asciende nada menos que a un veinte por cierto del PIB y es cierto que la mayor porción cuantitativa de ese pastel -mordidas y contrataciones irregulares- se detrae en las administraciones menores, pero las llamadas manzanas podridas -policías sobornados, viajes particulares pagados con dinero público, mal uso de tarjetas- se dan sobre todo en la Admivistración del Estado y grandes empresas públicas y las cuantías defraudadas son menores.

Para calibrar la magnitud del problema nos encontramos con un obstáculo: en España la corrupción es una percepción social que aumenta en periodos de crisis y que no existe como delito. Los delitos tipificados que claramente implican corrupción -tráfico de influencias, cohecho, malversación y prevaricación, que a menudo aparecen juntos. Otras corruptelas como el amiguismo, el dedazo o la financiación ilegal - han quedado impunes o se han eternizado en los juzgados, pues en la legislatura presidida por Mariano Rajoy menos del cuarenta por ciento han llegado a sentencia, lo que no quiere decir condena.

Al hablar de corrupción solemos referirnos  a un lodazal en el que exclusivamente chapotean la política y el empresariado -algún responsable sindical también-. Como a falta de datos oficiales solo podemos saber de ella a través de los medios de comunicación, obviamos los corporativismos delmundo periodístico y el dicho de que entre bomberos no nos pisamos la manguera, pero el fango también cubre a algunos periodistas y los medios que les emplean por sus conexiones y complicidades políticas y comerciales. Era vox pópuli la retroalimentación simbiotica entre los gobiernos de Felipe González y el grupo Prisa. Estos días nos enteramos de que el expresidente ha favorecido los negocios del iraní Massoud Zandi con Juan Luis Cebrián para explotar minas en África. González llegó a grabar un vídeo presntando como emprendedor modelo al iraní, que ha llevado a la ruina a toda empresa en la que ha puesto el pie. Por otro lado cuando los llamados Papeles de Panamá han revelado los negocios petrolíferos del presidente de PRISA y el desvío de sus ganancias a paraísos fiscales, Cebián la ha emprendido a demandas a los mensajeros y ha depurado a quienes han osado referirse a sus componendas desde dentro de su imperio. Más fango mediático: el que expanden las filtraciones y montajes policiales dirigidos por el Ministerio del Interior y voceados por el digital OK Diario y su director.

Se cumplen cinco años desde que el movimiento ciudadano del 15-M tomó las plazas públicas, y algunos de los escándalos contra los que entonces reaccionó una parte de la población española siguen sin sentencia en los tribunales. El caso Nóos sienta en el banquillo, cinco años después, a la hermana y el cuñado del rey, pero el caso Gürtel de apropiación de fondos públicos con la cooperación necesaria de altos cargos y todo un partido político, que estalló hace ya siete años, ni siquiera ha llegado a juício oral. Una exministra del gobierno Rajoy, el yerno del expresidente Aznar y todos los tesoreros del Partido Popular están en el ajo, pero eso no implica más diligencia y sí más obstáculos. En lo que sí se han implicado órganos judiciales ha sido en silenciar toda esta corrupción y frenar cualquier tentativa de castigo y de cambio. Hemos visto a la Fiscalía y la Abogacía del Estado defendiendo a algunos presuntos corruptos -caso Noos-, a los responsables del reparto de causas dejando a otros en manos de jueces afines -caso Gürtel-. Nos queda por hasta dónde llega la Justicia en los nuevos escándalos aparecidos en los últimos meses -ayuuntamientos de Granada y Valencia, diputaciones valencianas, EREs, PSdGa, Operación Púnica, registro del PP de Madrid... el territorio de la corrupción se ampía a diario y el fango llega tan arriba que perdemos la visión y la perspectiva. De momento nos encontranos que el Tribunal Constitucional solo sirve para amenazar e impedir que se exprese la voluntad popular y que la Audiencia Nacional actúa como la heredera que es del Tribunal de Orden Público ((TOP) franquista y se emplea a fondo en perseguir y castigar la protesta y la desobediencia, sea la grabación de una carga policial o la actuación de unos peligrosos titiriteros.





sábado, 9 de abril de 2016

Con su pan se lo coman



Escribo justo un día después de que estallaran los maletines explosivos que los unos y los otros habían ocultado bajo la mesa del Congreso donde se llevaba a cabo una reunión a tres para buscar la investidura de un gobierno que había sido  publicitada hasta el aburrimiento y acabó como la de la Operación Valquiria. Tras el desastre el PSOE sigue tan emperrado en el optimismo como un libro de autoayuda de Jorge Bucay y los demás, empezando por la derecha en funciones, dan por muerta y enterrada cualquier posibilidad de acuerdo y por convocado el reprise del 20-D. Pero en vez de creer a unos u otros, hoy me ha dado por recordar lo que hace mes y medio, días antes de la primera de las dos investiduras frustradas de Pedro Sánchez, alguna prensa puso en boca de Íñigo Errejon; una boca de la que no llegaron a salir las propuestas que se le atribuían y acabó acando el disciplinado no por el que toda la izquierda -y también las derechas nacionalistas- se decantaron. Antes de que con razón se acuse ala inza de esa misma amalgama y el PP del fracaso, se me ocurre que mientras aún quede tiempo Podemos e IU deberían ensayar esa opción. Para los primeros supondría apartarse de un rumbo suicida, ahora que las encuestas muestran que serían la fuerza más perjudicada si se repiten elecciones; para los segundos renunciar al cerril purismo leninista de Alberto Garzón.  Para  eso hay que colgar el cascabel al gato y convencer a los Iglesias, Montero y compañía de la idoneidad de la estrategia que paso a explicar.

Solo hay que plantearse la espantosa perspectiva que probablemente seguirá a una repetición de elecciones: un gobierno de PP y Ciudadanos y una oposición liderada por Susana Díaz -u otras combinaciones de los mismos elementos-. Evitarlo es tan sencillo como abstenerse para permitir un gobierno de Sánchez y Rivera que no llegará a los dos años y tendrá que lidiar -ríanse de herencias recibidas- con los presupuestos que Rajoy ha dejado atados y bien atados además de los recortes de ocho mil millones de euros que la Comisión Europea exige al próximo gobierno español para cumplir con los objetivos de déficit exigidos, es decir a golpe de impopulares decretos. Mientras tanto Podemos, con el apoyo de IU y las confluencias, liderará y se curtirá en una dura oposición de izquierdas, probablemente la única oposición pues sin el pegamento del poder ni los lobbies de la época anti-Zapatero -AVT y Foro de la Familia- el PP se diluirá como un azucarillo.  La espera será corta y productiva. Si centro derecha y centro izquierda quieren repartirse el salami del poder, que con su pan se lo coman.

viernes, 16 de octubre de 2015

Barcos y honra



Es preferible tener honra sin barcos que barcos sin honra. Esta sentencia algo bravucona, para muchos un aforismo, atribuida al almirante Méndez Núñez durante la guerra hispsmo-sudamericana del Pacífico del siglo XIX, podría ponerse en boca del diputado Alberto Garzón siglo y medio después tras la ruptura de las negociaciones entre Izquierda Unida y Podemos para la formación de una candidatura de unidad popular. A nadie más que al PSOE y al bipartidismo en general beneficia esta ruptura precipitada, no lo dudo,  por la buscada ambigüedad ideológica de los muchachos de Podemos -que ni derecha ni izquierda, que si arriba y abajo: una sitcom- y su insaciable voracidad, que sólo admite que todos pasen por su círculo. Sobre el empeño de Garzón  de lograr la unidad a toda costa ya le puso en guardia el parlamentario asturiano Gaspar Llamazares: No se puede suplicar de rodillas y humillarse por conseguir cualquier clase de unidad de acción ante un Pablo Iglesias que sólo busca absorciones y fichajes telegénicos. Por otro lado hay movimientos que cuentan con nombres como Anguita, Mayor Zaragoza, Jiménez Villarejo -precisamente un exeurodiputado de Podemos- Almeida o Garzón -el exjuez- que mantienen que una alternativa de izquierdas al régimen del 78 puede estar al margen de Podemos. Por mucho que creamos en la idea de unidad popular pienso que en las recientes elecciones catalanas este partido fue un lastre para la izquierda, pues Catalunya Si Que Es Pot sufrió una fuerte caída respecto a los resultados de ICV en los anteriores comicios. Para las generales del 20 de diciembre muchos dan por desaparecida a IU, como ocurrió antes a UPyD. Yo no lo creo, pero incluso si así fuera, mejor honra sin barcos que barcos sin honra.

domingo, 11 de octubre de 2015

Tres meses son una eternidad

La del 20 de diciembre ha sido una fecha escogida con pretendida astucia por Rajoy y sus muchachos para las elecciones generales. Saben que esa fecha encontrará a medio país viajando para pasar las fiestas con sus familias y al otro medio con la cabeza ocupada en lotería y gambas, no en papeletas y urnas; y saben que una alta abstención les beneficia, pues sólo el voto que busca pasar página a estos olvidables cuatro años se movilizará.  Hoy, a toro pasado, ante la incomprensión que el gobierno con el partido y los medios de comunicación que lo sostienen han mostrado ante lo ocurrido en Cataluña hace unas semanas, no podemos sino concluir que las generales debían haber coincidido con aquella cosa autonómico/plebiscitaria.  Cabe entender el terror de los populares a que entonces les hubiera ocurrido lo mismo en el conjunto de España: darse un gran batacazo y ser sobrepasados de lejos por Ciudadanos, pero deberíamos preguntarnos junto a Suso del Toro si podemos aguantar hasta finales de diciembre bajo la bota de un gobierno irresponsable esclavo de un españolismo interesado y sectario sobre el que se aupó a la Moncloa e incapaz del más mínimo gesto de diálogo.

A estas alturas lo único que podría salvar los muebles del PP - o precipitar el hundimiento, quién sabe- sería que Rodrigo Rato entrara en prisión antes de las elecciones. Vale que ver a un exvicepresidente y exdelfín de Aznar no dará buena imágen pero una fuga estilo Luis Roldán sería para ellos una catástrofe que podría costarles el puesto  a los ministros de Interior, Hacienda, Justicia y a la postre la Moncloa y las mamandurrias asociadas a todo el partido; antes corrían a despegarse de la pringosa sombra de Bárcenas, pero con Rato es diferente: casi nadie puede desvincularse y siguen sin faltar los elogios a su legado económico, incluso desde el actual gobierno y su claque mediática. Sólo en ésta última parece confiar el ejecutivo presidido por el gallego tranquilo. El primer movimiento sería levantar un muro de contención mediática junto a la Conferencia Episcopal; el segundo contar para la causa con ABC -más leído que La Razón- sin consultar al resto del grupo Vocento; y el tercero prodigar las apariciones simpáticas en parte del grupo A3Media. La Sexta, Cuatro,El País, buena parte de la prensa digital y, según el día, El Mundo siguen considerados territorio hostil. Respondiendo a la pregunta retórica de Del Toro, no, no podemos aguantar. Así las cosas tres meses -ya poco más de dos- son una eternidad.

viernes, 5 de junio de 2015

Sacrificios ¿necesarios?




En la romería del Rocío que acaba de terminar,la de 2015, se han empleado más de dos mil caballos, burros y bueyes. Se ha sabido de la muerte de un número de caballos sin determinar, según distintas fuentes de diez a veinte
-la Guardia Civil sí ha hecho pública la denuncia interpuesta al propietario de un trailer y su detención por transportar a once de estos animales  sin licencia y en malas condiciones higiénicas-,
Un caballo de la Hermandad de Huelva
que no llegó a El Rocío
pero lo que es un dato contrastado es que desde la romería de 2007 a la de 2014 perecieron más de un centenar de caballos, obligados a recorrer jornadas de sesenta kilómetros con uno o más jinetes a los lomos en lo que es un sobreesfuerzo agotador. Asociaciones animalistas han publicado esta primavera fotografías y vídeos en los que se comprueba el maltrato que sufren los equinos, que sucumben al calor, la falta de agua y el agotamiento.

Es a la Junta de Andalucía a quién corresponde velar por el cumplimiento de su propia Ley de Protección Animal a través del Plan Romero, que no sólo sirve para garantizar la seguridad de peregrinos y visitantes y la limpieza posterior de los caminos que transitan. Siempre son los más débiles e indefensos quienes pagan el pato de unas tradiciones festivas y religiosas que no tienen en cuenta que parte de su vistosidad y atractivo se la deben a ellos, lo que, por lo menos, les hacen merecedores de cuidados y respeto. Triste es que mueran caballos -tomo prestada una reflexión que no es mía, la he leído y la comparto por completo-, pero también es desalentador que algunos tarados que van encima vuelvan a casa sanos y salvos.


El eterno -hasta el pasado 24 de mayo- Perico Rodri despidió caballos y carretas onubenses en su vigésimo año como alcalde de Huelva y las recibió en la vuelta como alcalde saliente, aunque se ahorró el triste espectáculo de la muerte por desfallecimiento en la misma puerta del ayuntamiento de un caballo que regresaba de la romería, hecho que sí ocurrió en una ocasión anterior. Las dos hermandades onubenses regresaron sin sus hermanos mayores, ambos enfermos; la de Emigrantes había sufrido una fuerte subida de presión tras tener que mediar y poner paz en peleas a puñetazos entre romeros beodos. Fue el penúltimo acto de Rodri en la alcaldía antes de entregar el bastón de mando;  el último fue la destrucción masiva de documentos municipales. Su incruento sacrificio, como el de Barberá, el de Aguirre, el de Cospedal, sí es necesario; el cruel sacrificio de las pobres bestias no lo es.
Fila de contenedores llenos de papeles comprometedores





jueves, 21 de mayo de 2015

Documentales de La 2


Los seguidores de los documentales en la sobremesa de la 2 -que pretenden ser muchos más de los que muestran los índices de audiencia- saben que en la sabana los depredadores jamás combaten los unos con los otros. Hienas y leones se gruñen y se rugen, el chacal y el veloz quepardo bufan y fanfarronean pero sin llegar a mayores; hay una entente cordial: puede ser que el que más ruido hace se lleve la mejor pieza, pero el otro sabe que al final habrá festín para todos a la hora de repartirse los restos del ungulado más débil de la manada.

El hambriento cocodrilo se zampa
al pobre ñu
Constituye este ladrar y gruñir sin clavar dentellada más que al indefenso que pasaba por allí el principal alimento de la prensa y la clase política que a ella se asoma; lo llaman confrontación -creo que para divertirse y llenar titulares-, pero para quienes el Serengeti pille lejos también se explica con el símil de los títeres de cachiporra: un muñeco le da mamporros al otro pero por detrás del teatrillo los mueven las mismas manos. En el oligopartidismo y para el oligopolio de los mass media basta con la simulación de una pelea a muerte: los rivales se enseñan los dientes y erizan el pelo, pero acaban zampándose entre todos un antílope tiérnecito o una jugosa cebra -o un impala, que es un bicho muy raro pero tiene pinta de ser comestible para esas fieras hambrientas- mientras el respetable dormita en su sofá. Me olvidaba de la víctima propiciatoria en esta clase de documentales: el ñu, el animal más desgraciado de la sabana.  Los aficionados al género habrán visto docenas de veces a las manadas de ñúes atravesando el Serengeti durante la estación seca en desesperada busca de pastos; todos los años han de cruzar el mismo río,  por el mismo vado; en la otra orilla, con los baberos atados  bajo las mandíbulas, los cocodrilos aguardan el banquete.

En la realidad que vivimos de puertas afuera del Serengeti las presas somos usted y yo; como lo pueden ser un espacio natural, una superficie agrícola o un casco antiguo, cuando no es el dinero y el patrimonio de todos. A menudo los carnívoros y cazadores carniceros se los zampan de un mordisco, gruñéndose y amenazándose entre sí, pero jamás atacándose o dañándose entre ellos. Al contrario, lobos y grandes felinos estarán de acuerdo en vendérnoslo como sacrificios por el bien común. El resultado puede ser un inútil puerto deportivo, un campo de golf para aburridos podridos de billetes o una urbanización en mitad de la nada. Si hace falta se cambian unas cuantas leyes y entre ellos será un aquí paz y después gloria. Los coyotes corruptores y los chacales deseosos de ser corrompidos babean de gula. Los predadores, tan amigos, se reparten el Serengeti mientras el espectador ronca en su  chaise loungue.

Basado en un artículo publicado en Granada Hoy en junio de 2009






domingo, 26 de abril de 2015

Los pluriempleados

Un total de 5.444.600 españoles están en paro según la Encuesta de población Activa de enero a marzo de 2015. Sin embargo algunos privilegiados practican el pluriempleo, y además con el beneplácito de uno de los empleadores, el Congreso de los Diputados, aun a pesar de que los estatutos de dicha institución prohiben expresamente a sus miembros compatibilizar más de un trabajo remunerado. Me refiero, como ya sabrán, al diputado del Grupo Popular Vicente Martínez-Pujalte y al actual embajador en Londres, exministro y exdiputado Federico Trillo. Ambos han reconocido, cada uno a su modo, que, paralelamente a sus tareas institucionales, han estado cobrando por asesorar a empresas investigadas por, presuntamente, haber pagado comisiones para obtener contratos públicos, lo cual ha motivado tanto las críticas de la oposición como curiosas autojustificaciones como el estrambótico asesoramiento verbal -que debe ser como el que da una madre: hijo, abrígate, come, no vayas con malas compañías-. Miembros destacados del Partido Popular han justificado estos casos de lucrativo pluriempleo porque, a su juicio, el Congreso pagan sueldos bajos, y llegan a proponer una ampliación del régimen de compatibilidades de Sus Señorías, que consideran demasiado restrictivo.

Por si necesitan que les refresque la memoria, les recordaré que Martínez-Pujalte sería el digno sucesor de Martínez el Facha, ahora que el historietista Kim anuncia la jubilación del mítico personaje de El Jueves. En cuanto a Trillo, ¿qué más decir del personaje político más repulsivo desde el final del franquismo?; sólo recordaré que el paladín de Aznar en la invasión de Irak, el incansable picapleitos del PP, que no descansó hasta colgar la cabeza -profesional- de Baltasar Garzón en su sala de trofeos, obtuvo notoriedad como coctelero de cadáveres de españoles tras la tragedia del avión Yak-42 que se estrelló en Turquía cargado de soldados procedentes de Afganistán. Más adelante, ya en su actual puesto de diplomático, se vio salpicado por el escándalo de que personas a sus órdenes acogieron y agasajaron en Londres al expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, lo que costó el cargo al cónsul en la ciudad. Pero estos pluriempleados se pasan las incompatibilidades por el arco del triunfo y no pasa nada.