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domingo, 20 de noviembre de 2011

Desguace


¿Recuerdan a Alessio Rastani, el trader que en septiembre se sinceró ante las cámaras de la BBC? Aún no está claro si era un fraude o sólo buscaba llamar la atención, pero la más epatante de sus afirmaciones ha resultado aterradoramente real: “Los planes de rescate para salvar la economía de la Eurozona no funcionarán porque los políticos no gobiernan el mundo; Goldman Sachs gobierna el mundo".


Repasen el pasado de los gobernantes que los brazos ejecutores de ese amo del mundo, el BCE y Angela Merkel, han impuesto en sustitución de los elegidos en las urnas -por repugnante que sea Silvio Berlusconi, le avalaban los votos-: Lukás Papadimos en Grecia y Mario Monti en Italia. Únanle otros dos nombres más, Mario Draghi, flamante presidente del Banco Central Europeo, y José Manuel González-Páramo, nombre que Angela Merkel ha aconsejado a Mariano Rajoy como ministro de Economía.A los cuatro los unen las siglas del BCE; los tres primeros tienen en común haber trabajado para el banco responsable en parte de la crisis de 2008 y del fraude de las hipotecas subprime. En el currículo de González-Páramo no aparece Goldman Sachs, pero sí ha sido estrecho colaborador de los otros tres.

 
Pero Goldman Sachs sólo gobierna el mundo occidental, su asalto al poder está siendo un blitzkrieg, pero sus fuerzas se encontrarán en el Elba con los otros amos, los chinos. Porque si les sobrecogen las fanfarronadas de Rastani, tiemblen con las palabras de Jin Liquin, presidente de China Investment Corporation: “Los problemas de Europa han sido causados por la sociedad del bienestar, donde las leyes laborales inducen a la pereza y a la indolencia en lugar de al trabajo duro”.

La Europa del euro es un cadáver a punto de ser devorado. Rescates y ajustes fracasan sin generar crecimiento ni empleo y nos encaminamos a un inmenso concurso de acreedores. Los inversores norteamericanos y chinos minan el sistema vendiendo deuda europea y hundiendo las bolsas. Son las hienas, tras las que aguardan los buitres, fondos privados estadounidenses y fondos soberanos de China y el Golfo Pérsico que comprarán las industrias europeas a precio de mercadillo. Y cuando sean suyas esas empresas no funcionarán según el modelo europeo, sino como en China, explotando a trabajadores mal pagados y despojados de derechos, a quienes se exigirá una productividad inhumana.

Goldman Sach preparó el asalto; tras jugar un papel fundamental en el estallido de la crisis sus exdirectivos Draghi y Papademus ayudaron a ocultar el déficit de Grecia. Su exdirectivo Monti ya ha nombrado un gobierno sin políticos; tecnócratas es el término de moda. No se engañen, no son expertos que vayan a sacarnos de la crisis sin las servidumbres que atan a los políticos; son liquidadores, están aquí para repartirse con los chinos los restos de nuestro desguace.

lunes, 21 de febrero de 2011

Queridos camaradas

Silencio. Van doscientos treinta muertos en Libia y la familia Gadafi amenaza con más represión aún, pero en Twitter, en Facebook, en los comentarios de las noticias que hablan de la masacre hay silencio. El clamor cibernético de cuando la calle ardía en El Cairo o en Túnez ahora se torna en mirar hacia otro lado. ¿Se ha cansado la Red de las revoluciones árabes? ¿Estamos preparados solo para celebrar las historias incruentas y con final feliz, y una revuelta sangrienta como la que está ocurriendo en Trípoli y Bengasi nos hace apartar la vista incómodos? ¿No será acaso que no nos gusta que a las revoluciones se las conteste con revoluciones? Puede que esa sea la clave: Un doble rasero de quienes sólo entienden la historia desde postulados maniqueos y para quienes, pese a todo, señores como Muamar al Gadafi entran aún en la categoría de quienes hay que reivindicar porque históricamente se han opuesto al imperialismo estadounidense. Importa menos que se trate de otro militar golpista, otro tirano que ha machacado sin piedad cualquier amago de oposición, otro corrupto cuya familia ha vaciado las arcas de su país, igual que -con matices- Mubarak, Ben Ali, Bouteflika o Mohammed VI. No tienen el glamour de los internautas de la Plaza Tahrir quienes contra este tirano y su familia de ladrones se dejan la vida acribillados por las ametralladoras y los morteros de los sicarios del régimen y por unos militares menos complacientes que los egipcios ¿Es por eso que casi todos callan?
Es curioso lo de Gadafi. Su imagen de reyezuelo medieval pasado por el botox y la cirugía, a diferencia de Mubarak, no provoca rechazo entre internautas, izquierdistas de salón y medios de comunicación altermundistas -algunos de los cuales, los muy zoquetes, siguen con la cantinela de que estas son revueltas orquestadas por la CIA-; y como ocurrió con Mubarak y Ben Ali antes de que su derrocamiento fuera un hecho consumado, él también ha contado en los últimos años -cuando cambió petróleo y gas por perdón- con la complicidad de los gobiernos occidentales.
Pascual Serrano hablaba de la conversión del régimen libio de paria a amigo citando los elogios del Wall Street Journal: "El coronel Muamar al Gadafi está al frente de una vasta reforma económica en su país reduciendo considerablemente la burocracia estatal, privatizando activos". Qué suerte la de Gadafi, querido por el sistema, tolerado y hasta aplaudido por los antisistema.

Telesur, la televisón panamericana promovida por Hugo Chávez -un modelo de credibilidad según el propio Pascual Serrano, que fue destacado asesor en ella- hablaba este domingo de las revueltas árabes y lo hacía con muy distinto rasero según de cuál se trate: En Libia son "manifestaciones a favor y en contra del régimen", en Bahrein "fuerte represión". Ya a la hora de escribir esto han cambiado los titulares y hacen referencia a los centenares de muertos pero queda una velada crítica a los manifestantes, unos vándalos que "incendiaron varias sedes locales de los comités revolucionarios, así como también unos siete vehículos policiales y han quemado neumáticos en diversos puntos de la ciudad, incluyendo en el aeropuerto de Bengasi, que se vio obligado a cerrar después de que un grupo de protestantes entrase a las instalaciones". Telesur habla de "choques violentos" como si hubiera equilibrio de fuerzas, no habla de represión por parte del dictador a quien Hugo Chávez regaló la espada de Bolívar.
Es cierto que como tanto ha denunciado Pascual Serrano hay una trama de intereses políticos, económicos y mediáticos que sesgan sitemáticamente cualquier información relativa a los regímenes de Cuba, Venezuela o Bolivia, otorgando a las informaciones un espacio muy superior a la relevancia real de esos pequeños países, propagando tópicos -el empeño en llamar dictador a un Hugo Chávez que, guste o no, ha ganado limpiamente todas las elecciones a las que se ha presentado- y amplificando las informaciones que hablaban de censuras y recorte de derechos muy parecidas a las que gobiernos democráticos europeos y amigos de estos realizan sin pudor sin que hatya más que unos cuantos Anonymous o Wikileaks dispuestos a leerles la cartilla. Y también es cierto que desde gran parte la izquierda se niega, se justifica o se silencia el pisoteo a los derechos cívicos, la tentación totalitaria, la retórica y la conducta cuartelera que se impone en esos mismos países, sus alianzas con regímenes tan impresentables como el de Muamar al Gadafi o el de Mahmud Ahmaninejad. El argumento es tan simple como que si eres enemigo de los Estados Unidos eres mi amigo.

La amenaza amarilla

La cita anterior de Wall Street Journal sirve para definir el compadreo de décadas entre las democracias occidentales y los tiranos de todo color que sirven sus intereses geoestratégicos o cuya pujanza es una amenaza que conviene tener de tu lado. El mito de la amenaza amarilla que simbolizaban las viejas películas de Fu Manchú -cuando lo oriental se vuelve tecnológicamente superior y, por tanto amenazador- ha sido convenientemente acallado cuando una potencia oriental, China naturalmente, se torna en inagotable fuente de negocios y más aún si, como está sucediendo desde el comienzo de la actual crisis económica, sus dirigentes se están convirtiendo en los dueños de nuestros bancos y empresas empleando la especulación más salvaje, convertidos en los temidos inversores buitre. Vemos como el Partido Comunista Chino se ha convertido en el mayor broker mundial, y no parece preocuparnos que si logran manejar resortes clave del poder económico mundial suyo será también el poder político. Tampoco Facebook ni Twitter se paran en la represión feroz con la que el régimen chino ha recibido un tímido amago de protesta en apoyo de la revolución egipcia. De nuevo echo mano de Pascual Serrano para retratar la complicidad de parte de la izquierda española y europea con un régimen que, dejémonos de bobadas, hoy representa lo peor del comunismo: burocracia, represión, delación, tortura y muerte; y lo peor del capitalismo: desigualdad, especulación, demolición de los sitemas públicos de educación y sanidad, insostenibilidad ambiental... Dice Serrano lo contrario, que "China está introduciendo cambios que, por profundos que parezcan, no modifican sustancialmente el caracter socialista del sistema" -pues sí que está irreconocible ese socialismo, casi como el español-; y se queja de un doble rasero que busca crear alarma sobre el poderío económico chino. Motivos para la alarma debe haber teniendo en cuenta lo que los medios occidentales jamás denuncian de China; como el propio Serrano reconoce, en este caso acertadamente, aquí no se habla de "la explotación acrecentada de los trabajadores, los despidos masivos, la disminución de los salarios, la privatización de empresas públicas, el deficiente gasto del Estado en sanidad, educación o seguridad social o su productividad desenfrenada irrespetuosa con la naturaleza y la salud. Quizás porque los beneficiarios de esas condiciones son los consumidores occidentales que logran acceder a productos made in China a precios reducidos". Prueba de esto es el baboso y complaciente reportaje que el Informe Semanal de TVE dedicó este sábado a la inversión china en España acorde con la cálida acogida al viceprimer ministro de China, Li Keqiang, cuando recientemente llegó a España cargado de yuanes para invertir. Parece que no queremos darnos cuenta de que la expansión de China, que ignora toda responsabilidad ética en el desarrollo, conlleva la universalización de esa falta de valores y de esas condiciones de explotación. Otro caso más de régimen insostenible que por motivos diferentes provoca complicidades en el sistema y en muchos de quienes reniegan del sistema. Son viejos camaradas y muchos aún piensan que les debemos un respeto.

lunes, 11 de octubre de 2010

La dinastía rolliza (Gordito Relleno hereda Corea del Norte)

Si hacemos caso a Fernando Iwasaki, coreas hay tres: Coria del Norte, Coria del Sur y Coria del Río, pero esta última no cuenta porque en ella todo el mundo se apellida Japón. Pero Iwasaki puede ser tan poco de fiar, y tan desternillante, como la página web de la República Democrática y Popular de Corea. Entiéndase por dicha república a la que conocemos como Corea del Norte, capital Pyongyang, esa cuyas calles no aparecen en Google Maps -lo cual no estoy seguro que sea del todo malo-, una república cuya presidencia se hereda de padres a hijos como las monarquías. Bueno, no exactamente la presidencia, pues el Querido Líder Kim Jong-Il es Presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, oficialmente autor de puño y letra de 18.000 libros -la envidia de César Vidal- pero no presidente. Sólo el iniciador de la actual dinastía comunista norcoreana, su papá Kim Il-Sung, tiene el cargo de Presidente Eterno, y a los líderes eternos cuesta mucho sucederles.


En Corea del Norte la jefatura del Estado -y de las vidas, destino, mentes, cuerpos y bienes de sus súbditos- se hereda, como en el reino de España. Y el Querido Líder elige a cuál de sus vástagos quiere como heredero, tal y como José María Aznar designó a Mariano Rajoy, incluso saltándose el orden de sucesión, como Juan Carlos I de España designó sucesor a su tercer hijo ignorando a sus dos hermanas mayores. Pero tendenciosas comparaciones aparte, el viernes Kim Jon-Il presentó en sociedad -lo que en el protocolo estalinista se traduce por sacarle a una cornisa a ver desfilar misiles a cascoporro- a Kim Jong-Un, el cuarto de sus hijos -no tercero, como se cuenta en todos los medios, pues a los tres varones precedió una hija, Kim Sul-Song- como virtual sucesor dado que al Querido Líder su condición cuasi divina no le libra de los males físicos y hace no mucho una apoplejía lo dejó aún más tocado de las meninges de lo que ya estaba.


Descartada la hija, por algún tipo de Ley Sálica roja, el hijo mayor, Oso Gordo Kim Jong-Nam, quedó fuera de juego por crápula tras ser pillado en Tokio con pasaporte dominicano -no coló que en Santo Domingo tengan los ojos rasgados- y pintas de cani con cadenones de oro, asegurando que quería ir a Disneylandia. Ahora se pega la gran vida en Macao. Para justificar el descarte, y dado que Nam es hijo de una amante ocasional del Querido Líder, el Partido lanzó una campaña para favorecer a los hijos de la segunda esposa Ko Yong-hee: "La respetada madre es la más creyente y leal hacia el Querido Líder Supremo Camarada Comandante".

Pero Kim Jong-Chul, el primer hijo de la respetada Madre tiene con la mosca detrás de la oreja al Querido Líder, Sol del Siglo XXI, que le considera afeminado. De modo que nada de promoverle como sucesor no sea que haga desfilar a las tropas ataviada con los uniformes del vídeo de Alejandro de Lady Gaga. Así que corrió el turno y le ha tocado al menor, el nene gordito y obediente que estudió en Suiza, Kim Jong-Un. A sus 26 años con su pinta bonachona de Gordito Relleno, el personaje que Peñarroya dibujaba para Bruguera, Un ha sido designado Brillante Camarada y su padre ha pedido al personal de las Embajadas de Corea del Norte que juren lealtad a su hijo.

No sabemos si Kim Jong-Un habrá heredado la afición de papá por el porno y el Hennesy -700.000 dólares al año en coñac según la CNN-, pero con esos rollizos mofletes que dan unas ganas tremendas de espachurrárselos a pellizcos, parece que acabara de zamparse todo el arsenal nuclear del país y estar a punto de devorar toda Corea del Sur. Con un puntito cercano a los luchadores de sumo que le encanta dibujar al japonés Jiraiya, aunque pelín más fofo, la verdad, cuentan que Un ha heredado de papá la ambición sin límites y la falta de escrúpulos para eliminar cualquier obstáculo que se ponga en su camino. A partir de ahora se prepara para ser el lider de un país azotado por las hambrunas pero en el que la dinastía reinante tiene una común tendencia a la obesidad.


La entronización de Un ha servido para que el régimen norcoreano deje entrar en el país a un pequeño y selecto grupo de corresponsales extranjeros, que emite las imágenes que les cede la oficialidad y entrevista a los entusiastas súbditos que el Partido les coloca ante la cámara. Asistimos a insólitos directos para TVE desde Pyongyang y vemos cómo todos los reporteros repiten como papagayos tópicos sobre el Estado más hermético del planeta o el país cerrado e impenetrable. ¿Cerrado? Una sencilla búsqueda en Google te descubre que si quieres viajar a Corea del Norte desde España Viatges Pujol te lleva, con ofertas especiales de verano ¡y Semana Santa!, visitando docenas de monumentos al Partido, al Querido Líder o a la clase obrera indistinguibles los unos de los otros, y asistiendo a continuas demostraciones patrióticas de un pueblo que se pasa el día practicando la gimnasia rítmica de masas. Pujol debe ser la única agencia que ofrece viajes en el tiempo, pues una excursión por la corea de los Kim debe ser como regresar a la URSS de los años treinta del siglo pasado, con esa uniforme estética de realismo socialista tan inamovible que vuelve a estar de moda cada cierto tiempo. Si se observan los requisitos del viaje, salvo por la antelación necesaria para obtener el visado, entrar en Corea del Norte no parece mucho más difícil que hacerlo en los EE.UU., con la ventaja de no tener que rellenar estúpidos cuestionarios jurando que no tienes intención de volar rascacielos o introducir ingentes cantidades de droga en el país.


Ya sabes, en tus próximas vacaciones, viaja a Corea del Norte, el país de hambrientos gobernado por gorditos.


Ver Amarás al líder sobre todas las cosas: Un reportaje de Jon Sistiaga para Cuatro grabado en un viaje a Corea del Norte en 2008.