sábado, 5 de julio de 2014

¿Quién dijo miedo?



Estoy muy de acuerdo con un artículo de Isaac Rosa publicado en eldiario.es, Contra el horror vacui. Es cierto que el mayúsculo batacazo sufrido por el bipartidismo -y en general los partidos y fuerzas de la casta, como ahora se les conoce- en las elecciones del 25 de mayo nos dejó descolocados a todos, y no sólo a las víctimas, que, con nuevos errores y conductas incorregibles, siguen agrandando la fractura del suelo que pisan. Coincido en que las fuerzas de la alternancia no han tocado fondo y queda aún más agujero en el que hundirse. Pero no estoy entre quienes sienten vértigo ante el vacío que dejen los poderosos de ahora cuando acaben de precipitarse. Soy consciente de que después de tirar de la cadena habrá que rellenar el hueco; no siento tentaciones anarquistas o antisistema; sí estoy del lado de la esperanza del que también habla Rosa. No me remorderá la conciencia por pisar las manos de quienes se agarran al borde del precipicio; es más satisfactorio y útil acelerar el desplome.

Hay palabras mágicas para invocar el horror vacui: inestabilidad, ingobernanilidad, desorden.. Ese miedo al vacio es paralizador, por eso buscan extenderlo, y lo son también las mentiras disfrazadas de verdades comunes: Digan lo que digan las encuestas de preocupaciones del CIS, el mayor problema de España no es el paro, sino la pobreza. El miedo al paro es útil a los causantes de la crisis, porque te mueve a aceptar condiciones de trabajo y salarios que te precipitan en la pobreza, un concepto a simple vista más ambiguo al que sólo se teme de veras cuando se ha sufrido. Todos tenemos los mismos vicios: comer, a ser posible lo suficiente varias veces al día, vestirnos, cobijarnos del frío y la intemperie, librarnos de la enfermedad y la ignorancia... En esas condiciones ¿cómo vamos a creer a los partidos de la
crisis cuando se proclaman única alternativa para salir de ella? Ya hemos visto a la gente organizarse y plantar cara para defender la sanidad y la educación públicas o contra los desahucios y los abusos de la Banca; riesgos ambientales hacen levantarse a una región entera contra el gobierno y el Tribunal Supremo; iniciativas surgidas en Barcelona y Madrid para que el pueblo se haga con los ayuntamientos suenan muy bien ¿qué nos impide ir aún más lejos? Y además sin paciencia, hay que comer todos los días y seguir aspirando a se felices. Nadie dijo que vaya a ser fácil, pero no empecemos por decir que es imposible.

jueves, 26 de junio de 2014

Playlist nº 59: Money makes the world go round

El vil metal, la pasta, la platita, lo que hace girar el mundo, según una de las canciones de esta lista que, como ya habréis adivinado, trata de dinero, tema del que los músicos saben mucho. Por eso The Beatles se repiten en esta lista ¿quién sabía más que ellos de ganar pasta? Bueno, sí: el difunto Michael Jackson. 


1. The Supremes: Money (That's what I want)
2. Pink Floyd: Money
3. Liza Minnelli & Joel Grey: Money, money (from Cabaret)
4. Billy Bragg: The price I pay
5. Dire Straits: Money for nothing
6. Los Planetas: Devuelveme la pasta
7. Frank Sinatra: Pennies from Heaven
8. The Beatles: You never give me your money
9. Aretha Franklin: Money won't change you
10. Simply Red: Money's too tigh
11.Frank Zappa: We're in it only for the money
12. Black Francis: You're gonna pay
13. Fangoria: El dinero no es nuestro dios
14. The Specials: Hey little rich girl
15. Los Rodríguez: Salud (dinero y amor)
16. Bruce Springsteen: Pay me my money down
17. Los Elegantes: Chicas y dinero
18. Siniestro Total: Diga qué le debo
19.The Rolling Stones: Money
20. The Beatles: Baby you're a richman

miércoles, 18 de junio de 2014

Un millón para el mejor

Cuando el pasado 27 de abril el actual Papa canonizó a sus predecesores Roncalli y Wojtila Europa Press, citando fuentes vaticanas, cifró en ochocientos mil el número de asistentes a la ceremonia, entre quienes se apretaron en la Plaza de San Pedro y quienes la siguieron desde pantallas gigantes instaladas en el Castello de Sant Angello y alrededores. Al día siguiente diarios católicos españoles, ABC y La Razón, más papistas que el Papa, elevaban la cifra al mágico millón de participantes. Incluso un medio laico, aunque algo esotérico -Telecinco- se iba hasta los dos millones. Poco después el blog Malaprensa desenmascaró lo exagerado de estas cifras.

Siempre hemos preferido las cifras redondas y abultadas, bien por un rescoldo de superstición cabalística, bien porque tendemos a impresionarnos y a dar la razón a las multitudes. Forman parte de la Historia Contemporánea los mítines de los últimos años del general Franco en la Plaza de Oriente de Madrid. Entonces era obligatorio creer las cifras oficiales que proclamaban que un millón de españoles habían aclamado al Caudillo en un espacio que -supimos después- no puede albergar a más de cuarenta mil personas
.

Legaron los tiempos de Rodríguez Zapatero y no cambió el habitual baile de cifras entre los convocantes de manifestaciones, las policías, las autoridades públicas y los medios de comunicación, pero en aquellos años fueron la derecha y los obispos quienes sacaban a la calle a sus acólitos. La protesta contra el aborto, la defensa de la familia tradicional o la condena a cualquier negociación con ETA fueron entonces las excusas.  A los organizadores y sus voceros el millón les supo apoco y hablaban de dos millones de participantes, curiosamente la misma cantidad propuso laorganización de las cabalgatas del Orgullo gay. Las polémicas arreciaron y llegó a inventarse un manifestódromo para intentar, con poco éxito, poner orden en el maremagnum de cálculos interesados. Entonces apareció la aplicación Lynce, que también tiene sus detractores. Este programa, que empleaba dirigibles para el recuento, bajó los humos a unos y otros: En todos los casos los dos millones se quedaban en poco más de cincuenta mil. No es de extrañar que este sistema, que no interesaba ni convenía a casi nadie, tuviera que echar el cierre. Recuerden la máxima periodística: No dejes que la ralidad te arruine un buen titular.

En otro acontecimiento bien distinto, la romería de la Virgen del Rocío, la cifra mágica del millón de asistentes se repite, como un mantra para los perezosos o como un dogma de fe para los entusiastas -Canal Sur-. Llueva, truene o se dé una catástrofe ecológica como la de Aznalcóllar, cada año un millón de personas acude a la Blanca Paloma. El Rocío es intocable. Basta recordar la prohibición que a finales de los setenta sufrió el documental de Fernando Ruiz Vergara por sacar a la luz episodios incómodos de la tradición.

Escribo esto mientras se produce l proclamación del nuevo rey, que no sigo ni por televisión -la música militar nunca me supo levantar-. Apuesto a que mañana los periódicos titularán: Un millón de madrileños aclaman a los Borbón Ortiz como nuevos reyes de España. Las cosas nohan cambiado tanto: Hace cuarenta años por ir a la Plaza de Oriente a gritar Franco, Franco, Franco te daban un bocata; hoy en Madrid la Policía, como repartidores de Teleflag te lleva a casa banderas de España para que las cuelgues en los balcones.

lunes, 9 de junio de 2014

Playlist nº 58: La mala educación

Esta lista difícilmente la llevará el ministro Wert en sus auriculares. Porque se ha demostrado que, si bién la educación y la escuela a algunos músicos les trae buenos recuerdos de la infancia y la adolescencia, mucos otros lo que rememoran son la disciplina, los castigos, el autoritarismo, los empollones, los chivatos o la inutilidad de algunos planes de estudio. Los hay incluso preocupados por la integridad de unos maestros rodeados de cafres más grandes que ellos. Niños, empieza el curso.

1. Alice Cooper: School's out
2. The Kinks: Education
3. Pink Floyd: The happiest days of our lifes/Annother brick in the wall (Part 2)
4. Al Green: School days
5. The Ramones: Rock'n'roll high school
6. ABBA: When I kissed the teacher
7. Morrissey: The teachers are afraid of the pupils
8. The Hidden Camers: Learning the lie
9. Lawrence Arabia: Dream teacher
10. Joe Crepusculo: Escuela de zebras
11. Klaus & Kinski: Mamá, no quiero ir al colegio
12. The Jam: David Watts
13. Los Acusicas: Adios, acusica, adios
14. Loquillo y los Electroduendes: El pupitre de atrás
15. Tequila: Matricula de honor


jueves, 29 de mayo de 2014

Encastados y descastados

Los resultados en España de las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo han dejado descolocados a los representantes de los partidos tradicionales, pero el miedo a lo nuevo se ha extendido más allá del bipartidismo de los nuevos Cánovas y Sagasta que sueñan con una tranquila y ordenada alternancia, manchando también a fuerzas en ascenso -no tanto como esperaban- que se resisten a reconocerse dentro de lo que el triunfador líder de Podemos llama la casta. Pero Izquierda Unida y UPyD demuestran formar parte de lo que Pablo Iglesias denomina el régimen del 78. No es de extrañar que desde los partidos tradicionales y sobre todo la caverna se hayan lanzado a la garganta del nuevo supervillano y los suyos tachándolos de extremistas y populistas -los más suaves- o de frikis, antisistemas y perroflautas a sueldo del bolivarismo -los exaltados.

Reconozco que no les voté -me sentía más identificado con las propuestas de Equo-, pero me alegra y estimula la llegada de estos portavoces del precariado, la nueva clase social creada por el capitalismo del Siglo XXI. Las reacciones en la derecha, negándose a asumir el varapalo o a aprender lección alguna, eran previsibles; tampoco se puede esperar mucho del partido hecho a la medida de Rosa Díez; sí cabe pedir un cambio de mentalidad en los comunistas y sus adláteres, que no alcanzaron un acuerdo preelectoral con Podemos por negarse a realizar unas primarias abiertas -parece que el centralismo democrático es más que un rescoldo del pasado-; más peregrinas y preocupantes me parecen las decisiones tomadas por el PSOE y su hasta el lunes secretario general, Pérez Rubalcaba. Convocar un congreso a la vieja usanza, antes de que se pronuncien militantes y simpatizantes, es una solución gatopardiana -que todo cambie para que todo permanezca inamovible-:  vértigo me da imaginar de candidata a la Moncloa a alguien a quien no se conoce ocupación alguna fuera de la política, y no porque antes estuviera en paro: Susana Díaz lleva desde los dieciocho años ocupando cargos orgánicos y desde un coche oficial no se divisa -y menos se comprende- el sufrimiento.

No olvidemos que, nos guste o no, una alternativa al poder actual pasa por un primer ministro -o primera ministra- socialista, otra cosa son los apoyos con que cuente.

Se puede decir que quienes han dado la sorpresa entrando en Estrasburgo y en la escena política española son unos descastados frente a una casta que se encasta -en el DRAE procrear, hacer casta-, verbo que suena parecido a encastrar -ensamblar piezas complementarias-. Hablando del conjunto de nuestros socios, estaremos de acuerdo en que la Europa unida no lleva los nombres de Lepen o el UKIP, pero creo que tampoco se puede llamar Juncker ni Draghi. En España de momento los descastados le roban terreno a los encastados. Que dure.