lunes, 1 de noviembre de 2010

Ehpañó y andalú, cazi ná


Padul -perdón, Er Paú- acogió este fin de semana la quinta Hunta d’ehkritoreh en andalú, extravagante encuentro de quienes mantienen que el habla andaluza, o mejor dicho, las diversas variedades fonéticas que el idioma español adopta en Andalucía merecen una norma común para su transcripción a la escritura. Junto a lecturas de la obra de quienes escriben en ese andalú de ficción se presentaron ponencias tan bizarras como una que explicaba Er sihnifikáo sosio-kurturà i er komportamiento morfo-sintáhtiko de la ahpirasión andalusa.

Establecer una gramática para un inexistente andalú común se antoja tan carente de interés como imposible. El propio enunciado del congreso se transcribe en sus documentos de cuatro maneras diferentes; unos defienden el ceceo por considerar el seseo cosa de señoritos, otros van todo el rato haciendo eses. El propio organizador de la cosa, Huan Porrah -no se rían, que lo de Gorka Reondo (loh de Birbao nasemoh onde keremoh) es aún peor- opta directamente por defender el empleo de incorrecciones más próximas al analfabetismo funcional que a un mínimo común culto: rempuhà, bemoh tenío en kuenta, golè, munxo... Quienes nos ganamos la vida ante un micrófono nos rebelamos en su día contra que nos obligaran a hablar un castellano de Burgos y al mismo tiempo abominamos del andaluz forzado, pero la idea de una ortografía andaluza diferenciada me recuerda a aquella pegatina en la popa del Seat 127 con la que papá nos avergonzaba: Zoy ehpañó y andalú, cazi na.



Sea como sea, esta charlotada tiene el encanto de su candidez friki si se compara con el caso valenciano, donde la política se inventó un idioma que no existe y abrió una Academia de la Lengua. El supuesto valenciano, que no llega ni a dialecto propio pues es el mismo catalán de la desembocadura del Ebro, es hoy uno de los idiomas que se hablan en el Senado con su traducción simultánea y todo.



Los intentos de cambiar la realidad mediante la modificación del lenguaje son recurrentes. Muchos piensan que en “1984” George Orwell escribió un manual de instrucciones en lugar de una advertencia y a aplicarlo se dedican. Es ese el empeño del llamado lenguaje no sexista, parte esencial del corpus ideológico del género, que ni con el apoyo del poder político ha conseguido que las niñas dejen de pedir por Reyes princesas vestidas de rosa ni ha avanzado demasiado en igualdad real -esa que nada tiene que ver con cuotas ni despachos paritarios-. También las religiones hacen uso ideológico del lenguaje. La obligatoriedad del latín en la liturgia católica era una forma de evitar la herejía, o la simple interpretación personal de preceptos y creencias. Hoy la corrección política, reflejo de una nueva beatería de izquierdas, es el principal agente de modificación del lenguaje.

"En sociedades como las nuestras, donde escribir no es difícil, los dialectos sólo sirven para una literatura de escaso valor, pues la creación duradera está en la lengua de cultura" (Lengua y dialecto, cuestión de prestigio. Manuel Alvar. Universidad de Alcalá de Henares)

lunes, 25 de octubre de 2010

Concursantes


Veo con estupor que ‘Gran Hermano’ llega a su duodécima edición.
El personal lleva media generación contemplando la vida inane de descerebrados vigoréxicos y barbies de polígono y comentando su anecdotario del tedio. Siguen emitiéndose ‘Operación Triunfo’ y otros karaokes (Canal Sur da uno de copla, claro), y existen realitys de señores que viajan a China, frikis famosos que comen bichos en una isla, granjeros en busca de parienta y aspirantes a futbolistas millonarios. Tampoco se agota el interés por los concursos de sabelotodos, cuyos concursantes al menos gastan más neuronas que los de los realitys.

En España hay no pocos escritores que sobreviven ganando concursos literarios de pueblo. Aunque ya casi no se convocan oposiciones, nos pasamos la vida concursando o siguiendo a quienes concursan, y eso a nuestros gobernantes no se les escapa. Por eso los noticiarios se parecen a la final de un concurso, con una comparsa de políticos y figurantes abrazándose satisfechos frente a otra comparsa con cara de decepción. Por eso la información deportiva ha exportado uno de sus titulares más tópicos: “No pudo ser”.

Como en un video-juego, Córdoba pasa a la siguiente pantalla en su empeño por ser capital cultural, pero Málaga no pasa de nivel. Madrid agranda su deuda en una eterna y costosísima candidatura olímpica. Queremos organizar otro mundial de fútbol, pero eso requiere untar a algunos directivos corruptos de la FIFA. La Andalucía oficial y la subvencionada tiran la casa por la ventana concursando para que el flamenco sea Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, mientras un buen número de artistas se queja en un manifiesto de que tras estos fastos sólo hay abandono y olvido. La Universidad de Granada pierde el concurso por ser campus de excelencia y se queda en campus regional, pero en unos años habrá liguilla de ascenso. La propaganda, líquido amniótico de la clase política (el nuevo Gobierno de España ha sido seleccionado por sus habilidades propagandísticas) nos tiene entretenidos concursando, aunque luego nos veamos comprometidos a organizar una Universiada en plena catástrofe económica y sin un euro.

Y cuando no concursamos, conmemoramos. Vivimos en un permanente cumpleaños infantil en McDonalds. El Milenario del Reino de Granada mañana, aquel interminable Quinto Centenario de ayer, el Bicentenario de las Cortes de Cádiz hoy... Hay hasta una Sociedad Estatal con sus despachos y burócratas para organizar todos esos cumpleaños que fijan en el calendario un horizonte para la utopía, cuando se terminarán todas las obras, cuando viviremos en Jauja. Concursando y conmemorando, proclama la propaganda, se crea riqueza y empleo. Y es cierto, brotan como setas empleos de gerentes de consorcio, asesores, jefes de protocolo y pelotas que se hacen ricos con nuestra pasta.

sábado, 23 de octubre de 2010

Mentes brillantes, contantes y sonantes


1.250 euros costaba la asistencia a El Ser Creativo, el Congreso de Mentes Brillantes que hoy termina en Málaga con nada modestos objetivos respecto al futuro y la salvación del planeta. Si lo aportado por las dos docenas de lumbreras que han pronunciado conferencias o participado en debates ha tenido algún tipo de utilidad para cambiar el rumbo de la sociedad (de culo y cuesta abajo hacia el abismo), desde luego la salvación queda al alcance de muy pocos. Algo así como aquel grupo selecto que proponía el Dr. Strangelove preservar del holocausto nuclear en el interior una cómoda gruta.

Pero hay otros aspectos de este batiburrillo de sabios que me mosquean.

Uno, que al frente de todo esté Eduard Punset. Vale que es un respetado gurú para la fauna internáutica, que el mantenimiento de Redes en la parrilla de TVE se convirtió en una bandera por la cultura en televisión, vale que su labor es encomiable, pero lo siento, no puedo remediarlo, me resulta estomagante cómo toda divulgación del conocimiento científico la orienta hacia la autoayuda y la búsqueda de la felicidad. La verdad es que me estomaga él mismo.



Otra cosa que me escama es que si bien Punset está al frente, al fondo se vislumbra el negocio de la productora de Manuel Campo Vidal, o una campaña de promoción del pretendido think tank Club Málaga Valley, un embrión de Silicon Valley mediterráneo y con burros de Mijas. Y además, si es un congreso de mentes brillantes, ¿Qué pintaba allí el director general de Canal Sur?


El tercer elemento mosqueante es la decisión de que cada uno de los ponentes cuente sólo con 21 minutos para exponer esas innovadoras ideas que cambiarán el rumbo de la Humanidad. La razón para que esto sea así es que, según los organizadores, 21 minutos es el tiempo estimado que el cerebro humano mantiene su atención al cien por cien ¡Pues menuda brillantez si a los 21 minutos estás en otra cosa! Habría que dejar Fanny y Alexander en un cortometraje y adaptar Rayuela a relato para leer en el autobus.



Pero es en algunos de los bien pagadísimos ponentes donde encuentro más motivos para mirar de reojo este pintoresco y carísimo encuentro. Veamos. Está el sector buenrollista y ecopacifista: Mario Molina, Vandana Shiva, Jody Williams o Irene Khan. Están las propuestas decididamente new age: el propio Punset o Carl Honoré -el del Movimiento Slow-. También aquellos que se han hecho millonarios con la venta de best-sellers y vídeos de autoayuda, conducta social y de pareja o seudosociología como Allan y Barbara Pease, Helen Fisher y Corinne Maier. Han intervenido también algunos intelectuales devotos especializados en dotar de una cara amable y una fachada de inteligencia a las religiones: la musulmana Ingrid Mattson y el judío Schmuley Boteach.

Por supuesto no han faltado los listillos 2.0, descollantes representantes del empresariado digital: Bernardo Hernández de Google, Rahaf Harfoush (la que metió a Obama en Facebook), Darío Gil de IBM o Joaquín Ayuso, fundador de Tuenti. Y también científicos de verdadero fuste como Mario Alonso Puig, aunque a veces parezcan más bien ir detrás del Espíritu Santo que de la ciencia como Michio Kaku, o busquen desesperadamente la notoriedad mediática como Robert Richards, por no hablar de ese gurú de la vida casi eterna que es Aubrey de Grey, que promete que viviremos mil años aunque no aclara si podremos mantener una larga barba sin canas como la suya.

Y hubo, por fin, dos ponentes realmente siniestros. Una, Wang Xiaoping, que autoproclamada continuadora de Darwin
, anda hablando -y vendiendo muchos libros- sobre el Tao y la Gran Armonía mientras ejerce de ideóloga del Partido Comunista Chino. El otro supervillano es Guy Kawasaki, que como creador del marketing devocional de Apple es el responsable de la evangelización que ha convertido en una secta consumista a los seguidores de la manzana de Cupertino.

No busquen en el programa a aquellos que pregonan cualquier forma de subversión como mecanismo para cambiar la sociedad. entre estas mentes brillantes no tiene cabida, por ejemplo, a un Julian Assange, el fundador de Wikileaks, por mucho que sea hoy el símbolo de la libertad de expresión y del empleo de la tecnología para dar acceso a la verdad que los gobiernos ocultan. Lucen más unos cuantos premios Nobel bien pagados, y son menos molestos.

Quienes no despiden la brillantez suficiente para ser ponentes pudieron presentar sus propuestas en el Concurso 21 ideas. Como resultado, más de doscientas ideas colgadas en la web, entre ellas la demostración de la existencia de Dios y la más genial de todas, la de premiar la recaudación de impuestos municipales poniendo el nombre del contribuyente a una calle o edificio público.

lunes, 18 de octubre de 2010

Pobres de pedir


Un seis por ciento se recortan los presupuestos para Andalucía en 2011. Pero muchos no lo van a notar. Son aquellos que nunca se enteraron de que hubo un tiempo en que las vacas andaluzas eran gordas y los perros, sobre todo si eran mascotas
de cargo público, se ataban con longanizas. En plena crisis medio millón de andaluces (el 4'5% de la población) viven en condiciones de pobreza extrema, pero es exactamente la misma cantidad que en los años de bonanza. Pero además el 30% de la población padece pobreza relativa y malvive en un fin de mes de cuatro semanas, y en esto hemos ido a peor, porque si grave era que tras casi treinta años de gobiernos socialistas en Andalucía un 28 por ciento de la población estuviese en el umbral de la pobreza, más grave es que en los dos últimos años esa tasa haya incluso subido dos puntos. No cabe fracaso mayor de una ideología que se proclama defensora del débil.



En una de las cartas que se pueden ver en la exposición "Matisse y la Alhambra" el pintor le hablaba a su mujer de la andalucía de 1910: "una región pobre, donde los pobres de los pueblos se apiñaban para mendigar alrededor del tren, dondequiera que éste parara". Un siglo después el crecimiento de la pobreza se ha cebado con sectores que anteriormente no estaban empobrecidos. El nuevo pobre de pedir (término que osó atribuirse la condesa Esperanza Aguirre) ha perdido el empleo y todas las prestaciones, es carne de desahucio, cortes de luz y agua, aguarda a que los supermercados dejen en los contenedores de basura los alimentos a punto de caducar, y acaba por no poder cubrir las necesidades básicas de sus hijos: La ONU critica que España ha puesto “un énfasis muy limitado en combatir la pobreza infantil” y uno de cada cuatro niños, según Eurostat, sufre algún tipo de pobreza (infravivienda, mala calidad de la educación, sanidad ineficiente, desempleo de madres y padres…). Y hay quienes aún están peor, pues entre los inmigrantes no europeos la pobreza extrema afecta a uno de cada cuatro.

Mientras cada día son más las parejas con hijos que dependen de la pensión de los abuelos para subsistir, mientras lo peor está por venir (aún falta sumar a las víctimas de los despidos exprés y a los becarios treintañeros), sobre toda esta mugre, sobre los gusanos en el catering de los colegios y las guardias de 36 horas en los hospitales, se mantiene inamovible la superestructura de directores generales, profesionales del cargo a quienes heredan sus hijos, como Kim Jong-Un hereda a Kim Jong Il; ferias, observatorios, subcontratas, propagandistas, coches oficiales, pelotas oficiales y quitapelusas oficiales. Quitemos, si acaso, un convite aquí y recoloquemos a un alto cargo allá donde se vea menos para dar ejemplo de austeridad, pero no hay que regatear medios, dietas de viaje y figurantes para conseguir una capitalidad cultural o un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, prioridades inexcusables para que ese medio millón de pobres de pedir (cuyo patrimonio también es inmaterial) que pueblan Andalucía puedan sacarse unos cuartos tocando palmas ante la Unesco. Total, llevamos siglos de palmeros de la Casa de Alba, los jeques de Arabia o los presidentes de la Junta.

lunes, 11 de octubre de 2010

La dinastía rolliza (Gordito Relleno hereda Corea del Norte)

Si hacemos caso a Fernando Iwasaki, coreas hay tres: Coria del Norte, Coria del Sur y Coria del Río, pero esta última no cuenta porque en ella todo el mundo se apellida Japón. Pero Iwasaki puede ser tan poco de fiar, y tan desternillante, como la página web de la República Democrática y Popular de Corea. Entiéndase por dicha república a la que conocemos como Corea del Norte, capital Pyongyang, esa cuyas calles no aparecen en Google Maps -lo cual no estoy seguro que sea del todo malo-, una república cuya presidencia se hereda de padres a hijos como las monarquías. Bueno, no exactamente la presidencia, pues el Querido Líder Kim Jong-Il es Presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, oficialmente autor de puño y letra de 18.000 libros -la envidia de César Vidal- pero no presidente. Sólo el iniciador de la actual dinastía comunista norcoreana, su papá Kim Il-Sung, tiene el cargo de Presidente Eterno, y a los líderes eternos cuesta mucho sucederles.


En Corea del Norte la jefatura del Estado -y de las vidas, destino, mentes, cuerpos y bienes de sus súbditos- se hereda, como en el reino de España. Y el Querido Líder elige a cuál de sus vástagos quiere como heredero, tal y como José María Aznar designó a Mariano Rajoy, incluso saltándose el orden de sucesión, como Juan Carlos I de España designó sucesor a su tercer hijo ignorando a sus dos hermanas mayores. Pero tendenciosas comparaciones aparte, el viernes Kim Jon-Il presentó en sociedad -lo que en el protocolo estalinista se traduce por sacarle a una cornisa a ver desfilar misiles a cascoporro- a Kim Jong-Un, el cuarto de sus hijos -no tercero, como se cuenta en todos los medios, pues a los tres varones precedió una hija, Kim Sul-Song- como virtual sucesor dado que al Querido Líder su condición cuasi divina no le libra de los males físicos y hace no mucho una apoplejía lo dejó aún más tocado de las meninges de lo que ya estaba.


Descartada la hija, por algún tipo de Ley Sálica roja, el hijo mayor, Oso Gordo Kim Jong-Nam, quedó fuera de juego por crápula tras ser pillado en Tokio con pasaporte dominicano -no coló que en Santo Domingo tengan los ojos rasgados- y pintas de cani con cadenones de oro, asegurando que quería ir a Disneylandia. Ahora se pega la gran vida en Macao. Para justificar el descarte, y dado que Nam es hijo de una amante ocasional del Querido Líder, el Partido lanzó una campaña para favorecer a los hijos de la segunda esposa Ko Yong-hee: "La respetada madre es la más creyente y leal hacia el Querido Líder Supremo Camarada Comandante".

Pero Kim Jong-Chul, el primer hijo de la respetada Madre tiene con la mosca detrás de la oreja al Querido Líder, Sol del Siglo XXI, que le considera afeminado. De modo que nada de promoverle como sucesor no sea que haga desfilar a las tropas ataviada con los uniformes del vídeo de Alejandro de Lady Gaga. Así que corrió el turno y le ha tocado al menor, el nene gordito y obediente que estudió en Suiza, Kim Jong-Un. A sus 26 años con su pinta bonachona de Gordito Relleno, el personaje que Peñarroya dibujaba para Bruguera, Un ha sido designado Brillante Camarada y su padre ha pedido al personal de las Embajadas de Corea del Norte que juren lealtad a su hijo.

No sabemos si Kim Jong-Un habrá heredado la afición de papá por el porno y el Hennesy -700.000 dólares al año en coñac según la CNN-, pero con esos rollizos mofletes que dan unas ganas tremendas de espachurrárselos a pellizcos, parece que acabara de zamparse todo el arsenal nuclear del país y estar a punto de devorar toda Corea del Sur. Con un puntito cercano a los luchadores de sumo que le encanta dibujar al japonés Jiraiya, aunque pelín más fofo, la verdad, cuentan que Un ha heredado de papá la ambición sin límites y la falta de escrúpulos para eliminar cualquier obstáculo que se ponga en su camino. A partir de ahora se prepara para ser el lider de un país azotado por las hambrunas pero en el que la dinastía reinante tiene una común tendencia a la obesidad.


La entronización de Un ha servido para que el régimen norcoreano deje entrar en el país a un pequeño y selecto grupo de corresponsales extranjeros, que emite las imágenes que les cede la oficialidad y entrevista a los entusiastas súbditos que el Partido les coloca ante la cámara. Asistimos a insólitos directos para TVE desde Pyongyang y vemos cómo todos los reporteros repiten como papagayos tópicos sobre el Estado más hermético del planeta o el país cerrado e impenetrable. ¿Cerrado? Una sencilla búsqueda en Google te descubre que si quieres viajar a Corea del Norte desde España Viatges Pujol te lleva, con ofertas especiales de verano ¡y Semana Santa!, visitando docenas de monumentos al Partido, al Querido Líder o a la clase obrera indistinguibles los unos de los otros, y asistiendo a continuas demostraciones patrióticas de un pueblo que se pasa el día practicando la gimnasia rítmica de masas. Pujol debe ser la única agencia que ofrece viajes en el tiempo, pues una excursión por la corea de los Kim debe ser como regresar a la URSS de los años treinta del siglo pasado, con esa uniforme estética de realismo socialista tan inamovible que vuelve a estar de moda cada cierto tiempo. Si se observan los requisitos del viaje, salvo por la antelación necesaria para obtener el visado, entrar en Corea del Norte no parece mucho más difícil que hacerlo en los EE.UU., con la ventaja de no tener que rellenar estúpidos cuestionarios jurando que no tienes intención de volar rascacielos o introducir ingentes cantidades de droga en el país.


Ya sabes, en tus próximas vacaciones, viaja a Corea del Norte, el país de hambrientos gobernado por gorditos.


Ver Amarás al líder sobre todas las cosas: Un reportaje de Jon Sistiaga para Cuatro grabado en un viaje a Corea del Norte en 2008.