sábado, 13 de diciembre de 2008

Confesiones de baño

Vidas en cinco minutos

Yendo mucho más allá en calidad y ambiciones que los videoblogs pero sin perder ese referente, Gabriel Beitia, traductor de 34 años y estudiante de cine en Madrid, lleva un par de meses colgando en Internet sus trabajos, una serie de cortos que tienen en común estar grabados en vídeo en un escenario que siempre se repite: Un cuarto de baño. Sus seis historias, las publicadas hasta la fecha, y especialmente las dos últimas, no te dejan indiferente. Además de demostrar oficio y talento, logra comprimir en cinco minutos historias intensas e identificables, dramas cotidianos perfectamente desarrollados para los que otros necesitarían un largometraje. Los problemas de pareja, las opciones sexuales, la enfermedad, la complicidad, aparecen en estas historias protagonizadas por mujeres, en las que el hombre juega un papel no muy positivo, cuando no es literalmente el malo de la película. No se trata de historias intimistas, algunas tienen acción, suspense, momentos cómicos y sorpresas finales. Beitia está preparando en la actualidad un corto que habrá que esperar con interés a tenor de lo que está demostrando en estas Confesiones de baño.



CONFESIONES DE BAÑO CAPITULO 1 from Gabriel Beitia on Vimeo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿A que sí saben qué vale un Cardhu en el Palace?

Ni un voto a estos inútiles

Lo que podía haber sido la típica pillada a políticos por parte de reporteros de programa de humor, algo que si no se hace con suficiente gracia y mala baba comienza a resultar cansino, fue una demostración de la indecencia que caracteriza a los partidos que nos gobiernan o aspiran a hacerlo. El programa de La Sexta Caiga Quien Caiga, que en su nueva etapa logra momentos realmente corrosivos, entrevistó a casi una decena de diputados del PP y del PSOE a las puertas del Congreso para descubrir que ni uno sólo fue capaz de decir en cuanto está en la actualidad el salario mínimo en España, incluidos el portavoz del PSOE José Antonio Alonso y la ministra en el actual Gobierno -el Gobierno que establece la cuantía del SMI- Elena Espinosa.




Será por miedo a conjurar al Maligno, ya que en la actualidad, el SMI asciende a 666 -el número de la Bestia- euros brutos, pero los representantes del pueblo que se embolsan al mes una retribución mínima de 3.126 euros no saben cuál es el salario sobre el que se establece la cuantía de las prestaciones sociales. Al sueldo de estos ignorantes -en otro reportaje de CQC sólo Gaspar Llamazares sabía qué es el CO2- hay que sumarle complementos de 1.823 euros para quienes proceden de circunscripciones distintas a Madrid y 870 para los electos por esta provincia. De esa forma, el salario de un diputado oscila entre 3.996 y 4.996 euros mensuales. El sueldo medio mensual bruto de los asalariados en España es de 2.316 euros, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Tampoco sabrán que aún con las últimas subidas y la propuesta del PSOE de alcanzar los 800 euros en esta legislatura -una proposición que no ha vuelto a oírse tras estallar la crisis-, España tiene un salario mínimo de poco más de la mitad que la media europea. El ranking del SMI está encabezado por Luxemburgo, con 1.570 euros mensuales de salario bruto equivalente a 12 pagas anuales. Le siguen Irlanda (1.403), Reino Unido (1.361), Holanda (1.301), Bélgica (1.259) y Francia (1.254), todos ellos por encima de España, con 666 euros mensuales brutos. Por debajo sólo está Portugal (470). La media de la UE-15 es de 1.160 euros, teniendo en cuenta que no se incluyen los países que no contemplan un salario mínimo interprofesional, como son los casos de Alemania, Austria, Italia, Suecia o Dinamarca.

Pero a nuestros congresistas estas cifras no les interesan, por eso las desconocen y esa demostración de desvergüenza es motivo más que suficiente para darles la espalda en las urnas. Pero seguro que saben cuánto cobran por un Cardhu en la cafetería del Hotel Palace, enfrente del Congreso.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Último artículo publicado en Granada Hoy

Hacer caja

En este puente, algo raquítico, que acaba el coche ha sido amo y señor del barrio del Albaicín y todos los de Granada con circulación restringida; literalmente invadidas las aceras, los callejones, las placetas; turismos aparcados en callejas del Sacromonte de casi imposible acceso y vano cualquier intento de pasear sin peligro por Carrera del Darro, Chapiz, Pagés o Carril de las Tomasas. Depredador por naturaleza, el turista busca el mínimo esfuerzo para llegar a su destino; no respeta normas ni indicaciones, y vuelve inhabitable y agresivo el paisaje del que quiere disfrutar, pero no se le puede pedir más si no encuentra el menor obstáculo a su paso. Este caos no sólo es tolerado sino claramente instigado desde el Ayuntamiento de Granada.


¿Cómo puede el Consistorio fomentar este vandalismo sobre ruedas? Busquen la explicación en los Presupuestos de 2009: A 16’5 millones de euros asciende la previsión de recaudación en multas de tráfico para el año que viene. Un Ayuntamiento basa su sostenimiento económico en la presunción de que sus ciudadanos son contumaces infractores en potencia y que el despiste de los visitantes les hará salir retratados en todas y cada una de las cámaras de vigilancia del centro de la ciudad. Ignorando que habían salido en la foto, cientos de turistas saturaban con sus coches el Albaicín o el Realejo mientras el concejal de Hacienda Juan Antonio Mérida bajaba la palanca de la caja registradora, los policías locales rellenaban una libreta tras otra y se arrumban en el desván las pilonas, un sistema eficaz para controlar el acceso a áreas restringidas pero no para recaudar. Su supresión y el hecho de que en un lustro la recaudación por multas se multiplique por siete deja muy claro que al Gobierno de Torres Hurtado le importa un rábano la racionalización del tráfico, la peatonalización o la calidad de vida de los residentes del casco histórico y que sólo le mueve el afán de hacer caja. No es el sistema de cámaras de vigilancia medida de disuasión sino tela de araña que atrapa coches en lugar de moscas.


Un mes antes de que finalice el año la Policía Local ya ha puesto multas por un valor que supera los objetivos presupuestarios de este año, luego la previsión de recaudar los más de 16 millones no parece descabellada; no más que el medio millón que se espera obtener en ingresos publicitarios para sostener ese indefendible capricho en tiempos de crisis que es la televisión municipal. Cuando los medios de comunicación ven adelgazar su mercado publicitario las cuentas sólo salen si gran parte de esa publicidad viene de las empresas municipales, mixtas y concesionarias. Emasagra, Emucesa, Emuvisa o Rober sufragarán los anuncios de este órgano de propaganda, o lo que es lo mismo, los granadinos pagaremos a escote al afortunado director de la cosa su generoso sueldo de 5.369 euros mensuales. Esa sí que es una multa.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Retorno a Retorno a Bridehead



Et in Arcadia ego

Es más que una novela, es más que una serie de televisión, Retorno a Brideshead (Brideshead Revisited, the Sacred and Profane Memories of Capt. Charles Ryder) es una de las obras que más me han interesado, fascinado y a la que más veces he vuelto. La que con razón Evelyn Waugh consideraba su obra maestra es una de las grandes novelas del Siglo XX y tiene tantas lecturas que la película dirigida por Julian Jarrold que todavía permanece en cartel estaba inevitablemente condenada al fracaso. Pero si el cine sucumbe donde la serie de Granada TV consiguió en 1981 una de las cumbres históricas de la ficción televisiva no sirve la excusa del metraje, de la necesaria síntesis al a que estaba obligado Jarrold -aunque no obstante se vaya bastante más allá de las dos horas-. El Retorno a Brideshead de 2008 fracasa porque traiciona deliberadamente lo que Waugh quiso contar y lo sustituye por lo que los adaptadores han querido contar, boptando por mensajes simples, sensacionalistas y maniqueos, es decir, todo lo que nunca fue Retorno a Brideshead. No es un problema inherente a las adaptaciones, como demuestra la maravillosa serie de hace casi treinta años. El problema es esta adaptación.

Retorno a Brideshead no es en absoluto una historia de amor homosexual. La ambigüedad con la que Waugh y los adaptadores de la serie describen la amistad entre Charles Ryder y Sebastian Flyte es deliberada, es un acierto, no una forma de sortear los condicionantes morales de sus respectivas épocas. Los guionistas de la película Andrew David y Jeremy Brock llegan a poner en labios de Lady Marchmain (una a todas luces inadecuada y protagonista en exceso Emma Thompson) una estúpida clasificación entre los que son "como Sebastian" -homosexuales- y los que son "como Bridey (Brideshead, el hermano mayor de Sebastian)" -heterosexuales-. Pero, claro, si así la película logra reseñas en las revistas gays accede a un mercado importante.

No es la única traición -no se puede hablar sólo de licencia cuando los cambios destruyen la idea original-. Julia jamás fue la causa de la ruptura entre Charles y Sebastian -el romance con Charles surge en la madurez, no en la visita juvenil a Venecia- y éste de ningún modo se convirtió en alcohólico por una cuestión de celos, es tan burdo reducirlo todo a un melodrama romántico... Por otro lado es totalmente erróneo el retrato de Lady Marchmain que hace la película como el de una católica integrista. La religión lo impregna todo en Brideshead pero no es lo único que mueve a la madre de Sebastian ni su influencia en la vida de la casa es tan asfixiante. En cierta forma Waugh hizo una novela católica desde una visión autocrítica, pero desde luego de ningún modo anticatólica.

A Julian Jarrold le ha interesado mostrar pulcritud, buenas maneras y una discreta radiografía social y moral del momento en que un mundo se viene abajo. La preciosista reconstrucción histórica que entronca con la muy superior Maurice de James Ivory, o con La Joven Jane Austen del propio Jarrold no logra ni de lejos retratar la mezcla de belleza y sordidez que es Brideshead. Se opta por complacer al público de un determinado cine británico que adapta obras de prestigio con idéntico tono -Observénse las similitudes con la sobrevalorada Expiación. En el fondo no importa que el autor adaptado haya nacido en el Siglo XVIII -Jane Austen-, a principos del XX -Evelyn Waugh- o siga en activo -Ian McEwan-.Todo es tibio y aséptico y la lucha interior de los personajes, que nos arrebatan en la novela y la serie, aquí ni nos roza. Todos los temas que interesaban a Waugh son enunciados aquí y allá en diálogos como mínimo toscos, que explicitan lo que Waugh quiso que quedara sugerido.

Todo el gusto por el lujo, los grandes vinos, la comida y los viajes exóticos que a la adaptación cinematográfica no le interesan obsesionaban a un Evelyn Waugh que mientras escribía exorcizaba los rigores y penurias del final de la Guerra. Tampoco quiere el film ir más allá del maniqueismo en la descripción de las diferencias sociales. La serie de Granada TV, en cambio, contenía una secuencia de un valor histórico excepcional. Cuando estalla la Huelga General de 1926, Charles, que vive pintando en una buhardilla parisina se ve impelido a volver a Londres porque "su país lo necesitaba". Vemos entonces cómo los cachorros de la aristocracia, que jamás habían dado un palo al agua, se remangan y se organizan en bandas de matones para apalear a los huelguistas. Así servían a su país los ricos. Es una prueba más de la riqueza argumental, histórica y estética de novela y serie y de la mediocridad autocomplaciente de la película.



Retorno a Brideshead, la novela, sigue reeditándose en Tusquets, y de la serie hay una edición completa en tres deuvedés que en España publicó Círculo Digital. Son imprescindibles. Igualmente recomendable es la banda sonora de la serie, compuesta por Geofrey Burgon (Chrysalis). Castle Howard, la maravillosa mansión que conocimos convertida en Brideshead, pero en la que también se rodó Barry Lyndon, está a unos 30 kilómetros de la ciudad de York y se puede visitar.



Comenzaba señalando que Retorno a Brideshead es una de las obras a las que más veces he vuelto. Y de hecho he encontrado un texto de hace 18 años sobre Retorno a Brideshead y lo que significaba para mí a los veintitantos. Es un artículo que publiqué en Huelva Información y que creo que no me quedó del todo mal. Ahí va.

Fresas y vino

"Vuelvo a leer Retorno a Brideshead. Qué lejanas me parecen ahora esas imágenes de la Arcadia que hace tiempo -apenas teníamos veinte años- asimilabamos a todo aquello en que nos queríamos reflejar: elegantes a la vez que salvajes, vulgares y elegidos a un tiempo. Sabíamos de sobra que no eramos Charles Ryder o Sebastian Flyte, que no pertenecíamos a las especies que contemplan lánguida y complicemente su propia extinción. Sabíamos que estaremos toda nuestra vida a años luz de toda aquella opulencia y nos traía sin cuidado.

Pero aprendimos que el Château Peyraguey es ideal para las fresas, a beber una botella de champán tras otra en las frescas noches de la playa de Isla Cristina, a hablar y hablar hasta ser desdeñosamente ignorados por los demás. Como a Pessoa nos hubiera indignado sentirnos comprendidos.

Bebimos y bebimos, e hicimos de nuestras catas de principiantes -tras asaltar la bodega del padre de algún amigo- ejercicios de oratoria alucinada: "un vino tan tímido como una gacela, un profeta en su cueva, el último unicornio..." Y como los personajes de Waugh nos preguntábanos cada atardecer:

-¿Crees que deberíamos emborracharnos todas las noches?
-Sí, yo creo que sí
-Yo también lo creo


Recuerdo ahora la convalecencia tras alguna de aquellas batallas. Contemplábamos la playa levantando la cabeza de la lectura de Brideshead, llena la mesa de copas alineadas, vacías del brandy con que combatíamos nuestros constipados emocionales. Aspirábamos, en suma, a convertir en contraseña el verso de Villena: 'Que toda vida que se vive plena es vida para escándalo'.


¿Qué ha sucedido en estos seis, siete años? Si no saben igual el vino y las fresas no es porque, como Sebastian, nos hayamos lanzado a la autodestrucción ni, como Charles, nos hayamos conformado. Ni siquiera somos más viejos ahora. Si hemos permanecido imperfectos, si no hemos podado nuestras espinas, ignoro qué hace estos días tan distintos y desolados. Tal vez nos ocurra eso que Wittgenstein atribuía a quienes sólo se adelantan a su época y alguna vez fuimos alcanzados por ella.


Quizá también estemos pagando por haber roto demasiados lazos sin haber llegado lo bastante lejos con nuestra libertad y, en mi caso, no haber abandonado esta ciudad condenada, donde cada borrachera es más amarga y solitaria."

(2 de marzo de 1990)

Pajas, mentiras y P2P



Si pirateas te convertirás en un pajillero

Antes te decian que si te hacías pajas te saldrían granos o hasta te podías quedar ciego. El Ministerio de Cultura va más allá y lanza ahora otra advertencia: Si pirateas te harás pajas.

Del estupendo blog Moscas en la sopa reproduzco una cita comentada de la web que el Ministerio de Cultura ha abierto para que en el más puro estilo El diario de Patricia los ciudadanos de bien, concienciados de esa lacra que supone la piratería, expongan sus propios testimonios sobre todo el mal que hacemos quienes usamos el P2P o intercambiamos productos culturales. Si eres legal, eres legal es el perogrullesco lema de la campaña que recoge sentimentaloides testimonios del estilo "Somos un grupo que está empezando y por culpa de la piratería no nos salen contratos discográficos..." o uno impagable que parece escrito por el mismísimo Geppeto: "Últimamente todo el mundo copia a todo el mundo, yo personalmente hago muñecos de peluche, los tengo registrados y patentados y siempre ando con miedo de que me los plagien. Es una vergüenza que la gente se aproveche de las ideas de los demás". Las almas cándidas de todo el país parecen haberse unido en torno a la campaña de César Antonio Molina para deleitarnos con joyas como la de este padre preocupado:


"La piratería es muy peligrosa. Me descargué de internet una película infantil para mi hijo de 12 años, se la puse en DVD y me fui sin prestar atención. Cuando me di cuenta, habian pasado 10 minutos y la película no era tal sino que tenía contenido adulto, ya me entendéis. Creo que esto afecto negativamente a mi hijo ya que se encerró en su habitacion y no quiso salir en todo el dia. Noté al dia siguiente que rehuía mi mirada y sin duda pasó mala noche porque tenía ojeras y se notaba cansado. NO A LA PIRATERIA"

Y he aquí el comentario de Moscas en la sopa:

"¿Se encerró en la habitación?, ¿Rehuía la mirada? ¿Ojeras? ¿Cansancio?:
Traducción: Su hijo descubrió, gracias a las descargas de Internet, el arte de hacerse pajas. Gracias ministro por estos inolvidables momentos de humor."

La enmienda 138

La campaña ‘antipiratería’ del ministro Molina es sólo una muestra de soberana memez inofensiva por lo ridícula, pero hay algo mucho más grave en las políticas antipiratería que están fomentando los Ministerios de Industria y Cultura. Lo grave es que se están empleando argumentos y se intentan imponer normas al margen de la Ley que el Tribunal Constitucional tumbaría en un instante para cuestionar lo que debería ser un valor común: armonizar el libre acceso a la cultura con el derecho del creador a vivir de su obra.

El Ministerio de Cultura español y el gobierno Zapatero en conjunto están jaleando la política que intenta imponer Nicholas Sarkozy a toda la Unión Europea -el presidente de turno de la Unión se preocupa por que a su esposa Bruni no le pirateen los discos- pisoteando derechos fundamentales como el de la privacidad. Se trata de aprobar que las empresas proveedoras de Internet den tres avisos tras los cuales se corte el suministro a los internautas que visiten webs desde las que se hagan descargas o empleen programas P2P. Esto es posible eliminando una enmienda del Parlamento, la 138, a la reforma del Mercado Europeo de las Telecomunicaciones. La enmienda dice: "Ninguna restricción a los derechos y libertades fundamentales ha de ser impuesta sin la resolución previa de las autoridades judiciales". El Gobierno Zapatero junto al de Sarkozy son firmes partidarios de ignorar al Parlamento e imponer tamaña vulneración de los derechos fundamentales.

Las diez mentiras del Ministro

La sentimental web antipirtería del Ministerio también pretende desmontar las mentiras de quienes defienden el intercambio de archivos con un decálogo: "Las 10 mentiras más difundidas sobre propiedad intelectual". El decálogo ha tenido una respuesta inmediata por parte de las asociaciones de internautas: Merece la pena ver contrapuestas las mentiras y las verdades.

1.- Lo que está en Internet es gratis

Ministerio de Cultura: ¡Falso! La música, el cine, las imágenes, los textos, los videojuegos que están en Internet han sido creados por personas. Es a ellas a las que corresponde disponer si su utilización es libre y gratuita o, por el contrario, poner un precio a su uso.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Lo que está en Internet puede ser gratis, de pago o incluso de ambas categorías, gratis por un tiempo con opción a compra (share). En el caso de los vídeos y la música, los creadores pueden exigir un precio a los que comercializan esos contenidos o se lucran con ellos (iTunes, Google, Yahoo, etcétera)

2.-Bajarse música o películas de Internet es legal

Cultura: ¡Falso! Cuando los dueños de contenidos autorizan la descarga gratuita, sí es legal. Si la descarga no está autorizada por los titulares de los derechos, tiene lugar una infracción de la propiedad intelectual.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Las descargas de música son legales o, más precisamente, no son ilegales. Lo dice una sentencia de 2006 del juzgado de lo Penal número 3 de Santander que absolvió a un internauta, para quien se pedían dos años de cárcel por descargar y compartir música en Internet, por considerar que esa práctica no es delito, si no existe ánimo de lucro, y está amparada por el derecho de copia privada.

3.- Si no aparece el símbolo © en un contenido en Internet lo puedo utilizar

Cultura: ¡Falso! La ausencia del símbolo no indica que el contenido es de utilización libre. Para que así sea el titular lo ha tenido que hacer constar expresamente.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Siempre que no tenga ánimo de lucro, el usuario particular no tiene medios a su alcance para comprobar si un contenido está o no protegido por copyright. Corresponde a las empresas de la Red poner los medios tecnológicos para garantizar este derecho. Por ejemplo, YouTube ha creado su sistema Video ID que permite a los titulares de los derechos identificar sus contenidos y decidir que hacer con ellos: bloquearlos, autorizarlos o comercializarlos.

4.- Es legal copiar o utilizar un contenido de Internet siempre que se cite al autor

Cultura: ¡Falso! Debemos mencionar la fuente y el autor cuando utilizamos una cita en un trabajo de investigación o en un artículo. En estos casos, el fragmento ha de ser corto y proporcionado al fin de la incorporación. Y si no estamos citando, sino utilizando una obra sin autorización, debemos obtener una autorización del titular.

Antidecálogo: Verdadero. El propio enunciado de Cultura se contradice. Una cosa es usar un contenido y otra plagiar. El plagio es perseguible dentro y fuera de Internet. La cita, no. Respecto a la copia, en España se paga un canon por todo aparato o servicio que es susceptible de copiar o grabar (DVD, mp3, móviles, fotocopiadora, memorias flash y usb, etcétera) contenidos protegidos. El importe de ese canon digital (118 millones de euros este año) se reparte entre los autores y creadores.

5.- Cuando intercambio música y contenidos a través de programas peer to peer (P2P), no necesito autorización

Cultura: ¡Falso! La utilización de estos programas supone la explotación de derechos de propiedad intelectual que no han sido autorizados, por lo que constituye una infracción de los derechos de propiedad intelectual.

Antidecálogo:¡Verdadero!. En España, no hay ningún fallo judicial que diga que el p2p necesita autorización. Al contrario, una sentencia firme de la Audiencia Provincial de Madrid del pasado mes de septiembre absolvió a los promotores de Sharemula, una página web de enlaces, señalando que enlazar a las redes de p2p "no supone vulneración de los derechos de propiedad intelectual".

6.- Los intercambios de archivos a través de las redes P2P son legales

Cultura: ¡Falso! Si estos intercambios tienen lugar sin la autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual, son actos ilegales.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Además de lo dicho en el punto cinco, la doctrina de la Fiscalía General del Estado (circular de mayo de 2006) señala que el intercambio de archivos través del sistema p2p no es incriminable penalmente. Es cierto que la Fiscalía señala que pueden constituir un ilícito civil, pero tampoco ha habido un fallo judicial en vía civil contra internautas que hayan usado el p2p sin ánimo de lucro.

7.- Las redes P2P son seguras

Cultura: ¡Falso! La seguridad es un grave problema ya que damos entrada a nuestro ordenador a todos aquellos que estén conectados a ella. Cualquiera puede circular libremente y acceder a nuestros datos: IP, tipo de descargas que estamos haciendo, número de teléfono y otra información de seguridad que figure en el ordenador.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Las redes p2p son tan seguras como lo quiera el usuario, que puede decidir libremente los contenidos que comparte de su ordenador y filtrar mediante antivirus los contenidos que se descarga. Es curioso que Cultura denuncie esta falta de seguridad cuando quiere implantar un modelo de control de las descargas como el francés por el que una autoridad extrajudicial tendría acceso a todos esos datos de nuestro ordenador.

8. La industria cultural y los artistas ya ganan suficiente así que no perjudico a nadie si no pago

Cultura: ¡Falso! Los autores, los artistas y las industrias de contenidos de propiedad intelectual tienen el derecho legítimo a ganar dinero, triunfar y tener una carrera exitosa, como ocurre en cualquier sector profesional. No se justifica que a este sector se le discrimine y se cuestione su derecho a ser retribuido.

Antidecálogo: ¡Verdadero! La industria cultural como todas debe adaptarse a los nuevos tiempos y a los cambios tecnológicos. Con los mismos argumentos, los linotipistas estarían autorizados a pedir la prohibición de la informática. En contra de lo que dice Cultura, es la propia industria audiovisual la que exige una discriminación positiva (subvenciones, prohibición del P2P, canon digital, etcétera) de la que no goza ningún otro sector productivo.

9.- Las descargas ilegales promocionan a los artistas y a los autores, que ven difundidos sus trabajos y se dan a conocer sin necesidad de la industria

Cultura: ¡Falso! Detrás de los autores y los artistas hay una industria que les da trabajo, los da a conocer e invierte en ellos.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Ningún artista famosos se ha arruinado por las descargas ni siquiera los que como Prince han tratado de perseguirlas (pidió una indemnización a una madre que le puso una canción suya a su bebé). En cuanto a los modestos, Internet ha dado la posibilidad a cientos de grupos, entre ellos algunos tan famosos como Arctic Monkeys, de acceder al público, sin tener que pasar por el filtro de las discográficas que decidían hasta ahora quién publicaba y quién no.

10.- El acceso a los productos culturales tiene que ser gratis y eso es lo que consiguen las redes P2P

Cultura: ¡Falso! Las infracciones de derechos de propiedad intelectual realizadas a través de Internet (descargas ilegales) no pueden confundirse con el derecho de acceso a la cultura, una forma de libertad de expresión o de desobediencia civil legítima, ni tampoco como algo inevitable e intrínseco a la Red.

Antidecálogo:¡Verdadero! Las redes P2P democratizan el acceso a los contenidos culturales permitiendo disfrutar de obras que no se comercializan por falta de rentabilidad o porque están descatalogadas. La industria debe encontrar nuevas formas de rentabilizar sus activos. iTunes, Amazon y otras plataformas de pago ya han demostrado que se puede hacer.