miércoles, 14 de abril de 2010

Primero linchados, absueltos después

El juez Gómez Bermúdez, el del 11-M, ha desmontado uno de los consensos más horrendos en el sistema democrático español, el que establece que contra los asesinos de ETA cualquier método sirve, incluido el juego sucio y el recorte de libertades. Lo que se hizo en 2003 y ya no tiene remedio fue el cierre de un medio de comunicación, Egunkaria, y la detención de sus responsables, porque se publicaba en euskera, porque defendía el independentismo o se oponía a determinadas infraestructuras argumentando sin argumentos que era "el aparato de captación de la banda criminal ETA" (Luis del Olmo). Fue una cacicada jaleada por los medios de comunicación y el Gobierno de entonces -el PSOE se opuso pero sin demasiado entusiasmo-, un linchamiento en el que la víctima fue la libertad y la disidencia, y que dio alas al victimismo que tan bien sienta al nacionalismo o a los propios etarras. Este país de estúpidos que cada día gritan más se merecía una sentencia como ésta, aunque ya no sirva para gran cosa:


"Las acusaciones dan por supuesto que E.T.A. ha tenido que intervenir en la gestación, nacimiento y gestión del periódico en euskera Euskaldunon Egunkaria y, más allá de esto, que como la lengua vasca es un instrumento primordial para E.T.A. en su estrategia, y Egunkaria es el único diario íntegramente editado en lengua vasca, tuvo que nacer porque E.T.A. lo quiso, siendo sus gestores y cuadros directivos miembros o colaboradores de la banda terrorista.

La estrecha y errónea visión según la cual todo lo que tenga que ver con el euskera y la cultura en esa lengua tiene que estar fomentado y/o controlado por E.T.A. conduce, en el proceso penal, a una errónea valoración de datos y hechos y a la inconsistencia de la imputación.

Obviamente, los que se oponían al primer trazado de la autovía de Leizarán no son por ello de E.T.A., como no lo son los que hablan y escriben en euskera, lo que conservan y fomentan la cultura autóctona vasca o los que son contrarios a las drogas o a las torturas.

Tampoco se ha acreditado ni directa ni indirectamente que el periódico Euskaldunon Egunkaria haya defendido los postulados de la banda terrorista, haya publicado un solo artículo a favor del terrorismo o de los terroristas ni que su línea editorial tuviese siquiera un sesgo político determinado, esto último, además, no sería delictivo."
(Fragmentos de la sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por Javier Gómez Bermudez, anulando la sentencia del Juzgado Central de Instrucción nº 6 en la que se clausuraba el diario en euskera Egunkaria y se condenaba a sus responsables por pertenencia a banda armada).

No hay comentarios: